martes, 30 de diciembre de 2008

UN MONIGOTE DE DERECHA EN LA "IZQUIERDA"



30 de diciembre de 2008

Opinión Análisis

Godoy: otro gobernador fantoche

ÁLVARO DELGADO
MÉXICO, D.F., 29 de diciembre (apro).- En una decisión que ofende no sólo a los ciudadanos de Michoacán, sino a todos los mexicanos, el gobernador perredista Leonel Godoy Rangel entregó 46 millones de pesos al equipo de futbol Monarcas de Morelia, propiedad del magnate Ricardo Salinas Pliego, entre cuyos negocios se cuenta también Televisión Azteca.
¿Cuáles son las la razones para regalar tamaña cantidad a un empresario que no lo necesita y cuya cifra representa el doble del presupuesto de la Comisión Estatal de Cultura Física y Deporte (Cecufid) del estado, la entidad responsable de fomentar las actividades que su nombre describe?
No hay razones, salvo una coartada de Godoy: La entrega de los 46 millones de pesos --que se mantuvo oculta desde febrero de 2008-- obedeció a un "compromiso" de su antecesor, el también perredista Lázaro Cárdenas Batel, con Salinas Pliego.
¿Y no podía Godoy, en tanto gobernador en funciones, cancelar tal "compromiso" por tratarse de una arbitrariedad que lastima el de suyo raquítico presupuesto estatal por el que al iniciar su gestión mendigó, literalmente, a Felipe Calderón?
Pues no, alegó Godoy: "Fue un compromiso que hizo el gobierno anterior, pero nosotros le expresamos al equipo Monarcas que era por única ocasión y que ya no iba a darse más."
Nada más faltaba que le fuera concedida una partida multianual al equipo propiedad de Salinas Pliego, el mismo personaje que usó la concesión de TV Azteca para descalificar las elecciones y exigir la renuncia de Cuauhtémoc Cárdenas como jefe de Gobierno del Distrito Federal tras la ejecución, en 1998, del cómico Francisco Stanley, alias "Paco", en uno de lo episodios de manipulación más memorables por su vileza.
Tal conducta de Godoy es perfectamente entendible por su naturaleza de gerente político de los Cárdenas en Michoacán, pero representa una bofetada a quienes, en Michoacán y en México, creían que una gestión de centroizquierda cortaría de tajo privilegios para una minoría corrupta e insaciable como en la que se inscribe Salinas Pliego.
Ya se ve que no: A la protección que Godoy da a los enjuagues del clan Cárdenas -que incluyen tratos ocultos con Calderón y con Carlos Ahumada, como en su momento con Carlos Salinas--, se suma su propia frivolidad, como la remodelación de la casa de gobierno.
A un costo de 4 millones de pesos, las adecuaciones a la casa de gobierno incluyen una alberca techada para su solaz, además de la que ya existía, en una contradicción --habitual en cualquier gobernante fantoche-- con sus propias proclamas de austeridad.
"Nos vamos a apretar el cinturón (va a haber), mucho ahorro y eficientización (sic) del gasto. Son tiempos del vocho (sic), del Bacardí y de la mujer, como se decía en otros tiempos", declaró apenas en noviembre.
Algo le ha aprendido Godoy a su vecino gobernador de Jalisco, el panista Emilio González Márquez, cuya diferencia no es mucha, ni siquiera en la claudicación ante la Iglesia.
Claro, regalar dinero de los contribuyentes a equipos de futbol no es patrimonio de Godoy: En Veracruz, el Congreso con mayoría priista aprobó la propuesta del gobernador Fidel Herrera de donar 58 millones de pesos a equipos de futbol profesional, 34 millones de los cuales serán para los Tiburones Rojos.
En Aguascalientes los gobernadores panistas Felipe González y Luis Armando Reynoso Femat han destinado multimillonarios presupuestos, superiores a los 50 millones de pesos, para equipos de beisbol y futbol, como el Necaxa, propiedad de Televisa.
Otros gobernantes han hecho lo mismo, entre ellos el tránsfuga priista Pablo Salazar con Jaguares de Chiapas, que sigue siendo apoyado por Juan Sabines, así como Manuel Angel Núñez Soto, con el Pachuca, quien siguió el ejemplo de su antecesor, Jesús Murillo Karam, actual secretario general del PRI.
Joyitas de la política.
Apuntes
Muy bien: Como despedida de fin de año, Calderón decretó el aumento número 33 del año a las gasolinas y, como bienvenida del 2009, habrá que comenzar el registro de los que se acumularán a lo largo de un año que será de pesadilla. Si a las urnas acude 30% de la población será la gloria para el decrépito régimen vigente.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Partido de las Reformas de Derecha


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sábado, 29 de noviembre de 2008

LAS TRES "M"



Detrás de la Noticia
Ricardo Rocha
El Universal
Jueves 27 de noviembre de 2008

MODERNA, MODERADA Y MODOSITA


Así la quisieran algunos: sumisa y de preferencia de rodillas; flexible y también reversible; amigable e intercambiable; calladita, para que se vea más bonita. En pocas palabras, una izquierda de derecha. Algo así como la que ejercen los nuevos jefes formales de lo que alguna vez fue el frente político más representativo de la izquierda mexicana, el Partido de la Revolución Democrática. Ahora desprovisto de sustancia. Un cascarón sin contenido. Con una militancia disminuida, dividida y extraviada. Con una dirigencia diluida, reducida y avinagrada.

Ese es el saldo de un vergonzante proceso electoral interno, que los detractores habituales derechistas se apresuraron a bautizar como “el cochinero”. Un duelo de trampas, transas, trácalas y mutuas acusaciones de fraude. En el que ni Alejandro Encinas ni Jesús Ortega tuvieron nunca la grandeza de renunciar a sus candidaturas, exigir un nuevo juego con nuevos jugadores y salvar al partido. Por el contrario, con uñas y dientes pelearon hasta el final por los despojos. El membrete, los dineros y la plataforma para el 2009 y el 2012, antes que la ideología y los principios.

Una vieja confrontación entre tribus, agravada por lo que pudo haber sido y no fue en 2006. Una corriente, la de Ortega, que tuvo a su cargo —por lo menos de manera formal— la coordinación de la campaña de su candidato a la Presidencia. Que no reconoció el resultado. Que calificó de ilegítimo al nuevo gobierno con el que ahora se dice dispuesta a dialogar. Y que reniega de Andrés Manuel López Obrador, el hombre que les dio millones de votos que los llevaron a donde están, sobre todo en las cámaras de Senadores y Diputados. La desvergüenza total.

Para aumentar la confusión, Los Chuchos toman oficialmente posesión de la presidencia del PRD, arropados por los panistas, los priístas, y beneficiados por un Tribunal Electoral que es tan sólo un instrumento más del gobierno en turno. Como lo ha sido siempre. Simultáneamente, Encinas y los lopezobradoristas anuncian la creación de un movimiento opositor. Dos hechos que generan más preguntas que respuestas: ¿se trata de un partido paralelo? ¿De un sabotaje sistemático a todo lo que provenga de la dirigencia formal? ¿Serán capaces de ponerse de acuerdo en las listas de candidatos para 2009? ¿Se desbarata en definitiva la posibilidad de alianzas en el FAP con el PT y Convergencia? ¿Cuántos escaños perderán en la próxima legislatura? ¿Está el PRD condenado a la extinción?

En suma, la izquierda no se merece ese partido. Porque se ha convertido en una agencia de colocaciones y no supo consolidarse como una fuente de propuestas para enfrentar los graves problemas que asedian al país. Y que no ha entendido que la izquierda no es un mezquino partido político, sino una forma de mirar al mundo.

Cierto, se requiere hoy de una izquierda moderna. Pero la modernidad no debe entenderse como sumisión y mucho menos complicidad con un sistema político y económico que ha llevado al mundo al desastre y que en México genera cada año todavía más millones de pobres. Por el contrario, la izquierda podría ser la impulsora de los más novedosos modelos económicos, de una auténtica revolución educativa y de una profunda transformación de la moral pública para propender a un México justo, equitativo, progresista y seguro.

Pero la izquierda no puede olvidar su esencia popular y perder la calle. En su combatividad como factor de contrapeso a los abusos de los poderosos está su razón de ser. Moderna sí, moderada de vez en cuando, modosita nunca.

LA IMPUNIDAD DE MANOS LIMPIAS

26 de noviembre de 2008

Calderón: la impunidad como gobierno
ÁLVARO DELGADO

MÉXICO, DF, 24 de noviembre (apro).- Con una economía semiparalizada y hacia la recesión, como ya lo anticipa el banco Merryl Lynch --cuyas evaluaciones suelen ser Biblia de los tecnócratas--, con la consecuente alza en el desempleo y el auge de la inflación, México afronta un futuro espeluznante en medio, además, del reguero de cadáveres y la indefensión ciudadana ante el crimen por una demagógica "guerra" que, salvo los jilgueros del régimen, todos saben que está perdida.

Y cuando están a punto de cumplirse los cien días para evaluar el acuerdo contra la inseguridad, que no tendría que haberse firmado en tanto que la seguridad es un deber intransferible e irrenunciable de los órganos del Estado, Felipe Calderón ha dado otra muestra --por si alguien todavía no ha entendido-- de que el sello de la casa es la impunidad: Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública federal, es un policía íntegro y eficaz.

Según Calderón, García Luna no nada más tiene "gran capacidad" como responsable de la prevención de los delitos, que es uno de sus deberes, sino que puede estar rodeado de funcionarios corrompidos por las bandas del narcotráfico, de manera preponderante el cártel de Sinaloa, y ser un oficial inmaculado.

"Evidentemente si hubiera alguna duda de su probidad o, más aún, algún elemento probatorio que descalificara esa probidad, seguramente no sería secretario de Seguridad Pública", dijo Calderón en la abierta defensa de García Luna, cuya biografía policiaca ha estado vinculada siempre a la corrupción y a la complicidad con el crimen.

Casi en los mismos términos en que lo hizo con otro de sus incondicionales, Juan Camilo Mouriño, ya fallecido, Calderón envió --para quienes no lo han entendido-- un mensaje muy claro: nada procederá contra García Luna, ya no las cartas que, con claros señalamientos, le envió --ahora se sabe que inútilmente-- Javier Herrera Valles, excomisionado de la Policía Federal Preventiva (PFP), sujeto a arraigo, sino tampoco la abundante información que de él tiene el Ejército.
Aun si hay pruebas en su contra --y las hay--, García Luna está ya revestido de la impunidad, aun cuando sea removido --como lo será-- de la Secretaría de Seguridad Pública. Porque, en efecto, las palabras de Calderón son, también, parte de un 'arreglijo' para darle una salida "digna" a ese personaje que tiene, como pocos, abundante información sobre el grupito que se hospeda en la residencia oficial de Los Pinos.

Aun cuando el Ejército dispone de información sobre las reuniones con Joaquín El Chapo Guzmán, el capo que se fugó del penal de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco, cuando el responsable era Jorge Tello Peón --ahora flamante asesor de Calderón--, y de la más reciente reunión con Arturo Beltrán Leyva, García Luna cuenta ya con el aval del titular del Ejecutivo para, por ejemplo, irse a disfrutar de los millones ilegalmente obtenidos en algún país de Europa.
De manera que el próximo exsecretario de Seguridad Pública se impondrá, además, en el pleito que desde el principio de la gestión de Calderón sostiene con Eduardo Medina-Mora, otro personaje que acumula cuentas pendientes no sólo por haber desmantelado los servicios de inteligencia del gobierno, cuando fue director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), sino como sucesor de Ramón Martín Huerta en la SSP federal, cuyo asesinato, en septiembre de 2005, hizo claudicar de plano al gobierno de Vicente Fox ante el crimen.
Así, aun cuando García Luna sea removido del cargo, queda claro que gozará de la impunidad que Calderón ya anticipó, aparte de la que le puedan brindar las organizaciones ciudadanas que él pudo cooptar, como México Unido contra la Delincuencia, presidida por María Elena Morena, cuyo hijo es nada menos que asesor del aún funcionario federal.

La "Operación limpieza", como la "guerra" que Calderón declaró por razones políticas a una parte del narcotráfico, es otra expresión de la demagogia de la derecha panista que lleva al país hacia el despeñadero.

Apuntes
Germán Martínez, el formal presidente del PAN, planteó hace una semana, en su colaboración semanal en El Universal, que la refinería que prometió construir Felipe Calderón lleve el nombre de Juan Camilo Mouriño. "Finalmente, lo saben en el PRI y en el PRD, él armó, desde el gobierno, la reforma a Pemex", escribió Martínez, cuyo despropósito no sólo revela arrogancia, sino el patrimonialismo característico de la derecha panista, cuya incompetencia trata de suplir siempre con propaganda, pintando de azul y naranja edificios, vehículos y hasta postes, e imponiendo nombres de próceres panistas hasta a ligas de ambulantes y taxistas. Lo primero que debería ocupar a Martínez es que su jefe cumpla con la obra, y ya luego se discutirá si se llama Juan Camilo Mouriño... Si los Vargas y Carlos Slim no claudican, como pretenden los furiosos jerarcas de Televisa, pronto podrá romperse la uniformidad informativa en la radio --que más que informar, oculta-- con el trabajo de Carmen Aristegui y José Gutiérrez Vivó, vetados por Calderón y sus cómplices...

domingo, 23 de noviembre de 2008

miércoles, 19 de noviembre de 2008

DEL MAESTRO HERNÁNDEZ

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MÁS QUE IZQUIERDA "MODERNA" ES IZQUIERDA PARAESTATAL




18 de noviembre de 2008

Opinión Análisis
Ortega: la izquierda paraestatal
Álvaro Delgado

MÉXICO, D.F., 17 de noviembre (apro).- No pasará mucho tiempo para que se conozca públicamente que, en algún escondrijo, se celebró una reunión o varias de ellas entre el nuevo secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y Jesús Ortega, quien encabeza el Partido de la Revolución Democrática (PRD) después de que un puñado de jueces legitimó toda suerte de trampas en su elección.
En eso no hay sorpresas: Ni en la decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que también en el caso de Felipe Calderón impuso su criterio de convalidar la suciedad, ni en las reuniones subrepticias a las que son tan afectos los miembros de Nueva Izquierda, la corriente perredista que encabeza Ortega.
Porque, en efecto, justo el día en que murió Juan Camilo Mouriño, el martes 4, estaba prevista en su agenda una reunión con Ortega y el exdiputado federal Jorge Martínez Ramos --un empresario de estacionamientos y primo del vicepresidente ejecutivo de Televisa, Bernardo Gómez--, una plática cuyos objetivos son tan oscuros como la propia cita.
Lo de menos era si Ortega tenía la representación partidaria, que formalmente consiguió una semana después de esa cita, el miércoles 12, mediante un fallo por unanimidad del TEPJF, porque es costumbre de esa corriente reunirse, en secreto, como sucedería con Mouriño, como ocurrió en otras -muchas-- ocasiones con miembros del gobierno que juzgan espurio.
Al menos eso es lo que Ortega afirma: "He dicho y lo sostengo, que Calderón es un presidente ilegítimo y que esa ilegitimidad no se quita como si se quitara una mancha en la camisa. Calderón es y será ilegitimo por los siglos de los siglos."
Pero resulta que, así como Ortega lo pretendía con Mouriño --y seguramente lo materializará con Gómez Mont, de lo que sin duda se sabrá--, otro prominente miembro de Nueva Izquierda, Carlos Navarrete, se entrevistó en secreto con Francisco Ramírez Acuña, el primer secretario de Gobernación de Calderón, el "ilegítimo por los siglos de los siglos".
La reunión entre el coordinador del grupo parlamentario del PRD en el Senado y Ramírez Acuña se celebró, el 19 de febrero de 2007
-dos meses y medio después de la toma de posesión de Calderón--, en el Champs Elysses, un restaurante de postín. ¡Faltaba más!
Obviamente Navarrete jamás informó nada al respecto, secreta la reunión, pero sobre todo lo en ella tratado, como ahora tampoco ha informado nada Ortega sobre el encuentro que sostendría con Mouriño para tratar quién sabe qué.
Guadalupe Acosta Naranjo, quien tras la sucia elección interna asumió la gerencia del PRD, actuó con más abyección que el propio Germán Martínez, que ya es mucho decir, en el proceso de discusión de la reforma petrolera, cuya privatización no fue conjurada, aunque eso quiso hacer creer en la izquierda paraestatal.
Esa es la reputación de los Chuchos: La transa a hurtadillas, el trinquete oculto, el cochupo como mecanismo de poder.
Por eso, una vez que el TEPJF legitimó el fraude de Ortega --y que mañosamente administró dando a conocer, primero, el fallo sobre los spots del Consejo Coordinador Empresarial (CCE)--, proliferan las expresiones de repudio al PRD, no sólo de militantes identificados con la corriente que encabeza Alejandro Encinas, sino de ciudadanos ajenos a los partidos políticos pero con convicción liberal o de izquierda, o solamente hartos de panistas y priistas.
Si, como se prevé, Encinas acepta la secretaría general del PRD, que asumirá alguien que no será él, será cómplice del colaboracionismo que practican los Chuchos, aun cuando aduzcan que no aceptar sería escriturarles ese partido.
Andrés Manuel López Obrador enfrenta la misma encrucijada: O rompe, de tajo, con los Chuchos, o incurre en la simulación que tanto detesta.
Y, claro, no hay que olvidar a Ortega: "He dicho y lo sostengo, que Calderón es un presidente ilegítimo y que esa ilegitimidad no se quita como si se quitara una mancha en la camisa. Calderón es y será ilegitimo por los siglos de los siglos."

Apuntes
El científico Juan Carlos Ramírez García informa que el 6 y el 7 de noviembre asistió, en la ciudad de México, al Congreso Nacional para la Federalización de la Ciencia y Tecnología, al que acudieron científicos de varios estados del país y algunos diputados de congresos estatales. Dice que en una de las mesas de discusión estuvo el diputado panista Antonio Remes Ojeda, de Veracruz, quien se definió como amigo de Juan Camilo Mouriño y lamentó estar en ese congreso en lugar de hacer un duelo nacional por la muerte del exsecretario de Gobernación. Añade el científico Ramírez García: "Y en su exposición solicitó un aplauso para 'el mártir' Juan Camilo Mouriño a la audiencia de aproximadamente 500 científicos, (porque añadió) que debería ser ejemplo por su lucha patriótica, no habiendo respuesta a su solicitud". Y pregunta: "Siendo una figura pública y representante del gobierno panista, ¿no debería aclarar por qué calificó de mártir a Mouriño?". Pues sí, pero el gobierno de Calderón jamás reconocerá --porque ni para eso hay grandeza-- que se trató de un acto criminal. Ni Calderón ni sus secuaces --incluido el Mouriño antes de muerto-- son capaces de asumir con hombría que, por ejemplo, usaron todo el poder gubernamental para aplastar a sus enemigos al interior del PAN. Y los que son capaces de hacer fraude dentro de la organización a la que pertenecen, son obviamente capaces de hacerlo fuera...

viernes, 14 de noviembre de 2008

Y LUEGO SE QUEJA...


13-Noviembre-2008
Calderón es el presidente: Ortega
Redacción EXonline
(08:23 a.m.)


El virtual presidente del PRD asegura estar preparado para cualquier obstáculo que pueda enfrentar de parte de Alejandro EncinasLuego de obtener la constancia de mayoría por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) como presidente del PRD, Jesús Ortega Martínez reconoció a Felipe Calderón Hinojosa como presidente de México. “Calderón es constitucionalmente el presidente de la República”, dijo el virtual dirigente del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en entrevista con Pedro Ferriz de Con, en Imagen 90.5 FM. Aunque aclaró que jamás abandonará su postura de considerar que hubo inconsistencias graves que mancharon las elecciones presidenciales de 2006. “Hubo irregularidades fuertes que el país en su conjunto debe tomar en cuenta para corregirlas”, manifestó. Ortega Martínez aseguró que está preparado para enfrentar cualquier obstáculo dentro de su propio partido, ante las negativas de su rival, Alejandro Encinas, de reconocer el fallo del TEPJF. “Soy un político demócrata que no va a caer en trampas y en provocaciones. Voy a actuar con madurez y con responsabilidad. Y voy a estar siempre dispuesto a dialogar y a platicar con mis compañeros (…) para lograr la unidad del PRD”, expresó. Prometió que se enfocará en transformar al sol azteca para reivindicar la imagen de la institución política rumbo a los comicios federales de 2009. “El PRD debe transformarse para recuperar su esencia de un partido útil al país y un partido útil a la gente”, admitió.

CASI CASI UN SEMIDIOS

Excélsior, jueves 13 de noviembre de 2008
Las desventajas de ser comparado con Dios
Humberto Musacchio
En días tan propicios a las verdades a medias, contradicciones y especulación, Excélsior publicó ayer en la página 25 un clarificador testimonio sobre la caída del Learjet de Gobernación. Dos personas vieron cuando el citado avión dio una vuelta completa sobre su costado, lo que ocurrió al poniente de la ciudad, aproximadamente a las 18:45 horas, cuando la nave debía cambiar de frecuencia y se perdió el contacto por radio.
Los testigos son Nikolas Klaus y Carlos Alberto Bandini Varela, quienes vieron cuando el avión daba la voltereta sobre sí mismo y luego se iba en picada, lo que se explicaría, según Víctor Manuel Camposeco, piloto jubilado y escritor en activo, por la llamada turbulencia de vórtice producida por el Boeing 767 que viajaba adelante, a una distancia de 6.4 kilómetros, muy inferior a las seis millas (más de diez kilómetros) que debían separar a una de otra aeronave.
A reserva de que el examen de las grabaciones de vuelo diga otra cosa, lo que es improbable, se confirma que se trató de un accidente y ya se sabrá si el responsable es el piloto o algún controlador de vuelo. Igualmente, pierde fuerza la hipótesis de una “pérdida súbita de control” que expuso Miguel Ángel Valero, presidente del Colegio de Pilotos Aviadores, o en todo caso tal pérdida muy bien puede atribuirse precisamente al giro que produjo ese remolino que dejan tras de sí los aviones grandes.
Lo cierto es que se aleja la hipótesis del atentado y el gobierno federal puede decir, con la salvedad que se quiera, que los tentáculos del narcotráfico no son tan largos como para atentar contra miembros del gabinete. Importa el citado testimonio porque flotaba en el ambiente la sospecha de un crimen premeditado, lo que evidenciaría la vulnerabilidad de un gobierno que no puede con la delincuencia.
Al reforzarse con testimonios directos la hipótesis de accidente, la percepción pública tendrá que ser otra y se modifica favorablemente el panorama para el gobierno federal, lo que por lo pronto libera a las autoridades, especialmente al secretario de Gobernación entrante, de la ardua tarea de dar verosimilitud a la versión oficial de lo ocurrido.
No es exagerado decir que, en tales condiciones, Fernando Gómez Mont podrá sentarse en el escritorio de Bucareli con más tranquilidad para hacerle frente a las muchas tareas que tiene pendientes. La primera es ofrecer la sensación de que ahora sí hay quien maneje la política interior, lo que se logra mediante una comunicación fluida con los diversos actores políticos y mostrando habilidad y firmeza a la hora de llegar a acuerdos y de aplicarlos, de darle respuesta a algunos conflictos y de abrir caminos para problemas sin solución inmediata.
Gómez Mont es hombre cercano a Diego Fernández de Cevallos, lo que no sería precisamente para enorgullecerse entre los apóstoles de la verdad. Pero en tratándose del ámbito de la política, las buenas personas son como los funcionarios sin experiencia: no sirven. Siempre será preferible un político mediano, pero realmente político, a un funcionario que desconozca el instrumental gubernativo.
Por tradición, más que por disposición constitucional, el ocupante de Bucareli es el jefe de gabinete, el que orienta las labores políticas de todo el aparato gubernamental. Era urgente que en el Palacio de Cobián despachara una persona enterada de sus responsabilidades y de las tareas que toca cumplir a cada dependencia, un conocedor de los mecanismos propios de la vida pública.
La urgencia de un funcionario de ese perfil era más notoria porque, salvo excepciones conocidas y muy escasas, el gabinete de Felipe Calderón padece de un raquitismo que se hará cada vez más ostensible conforme avance la crisis económica. Sin diálogo entre las fuerzas políticas, sin interlocución con todos, no habrá manera de que México se enfrente exitosamente a los tremendos retos que ya se avizoran.
Pero Gómez Mont no las tiene todas consigo. Empieza su gestión identificado como enemigo de TV Azteca, lo que redundará en problemas para el gobierno federal. Carga también el lastre de haber sido abogado en casos monumentales de corrupción. Tiene 13 años fuera de la política activa y para compensar ese déficit tal vez no le alcance la militancia en la que se inició casi niño.
Sin embargo, un problema mayor afronta desde ahora Gómez Mont. Elevado su antecesor a la categoría de prócer impoluto, convertido por Calderón en héroe nacional, fustigados sus críticos casi como traidores a la patria y hasta tildados literalmente de “imbéciles” por quien está obligado a la mayor prudencia, es obvio que el recién llegado tendrá problemas para llenar las desproporcionadas expectativas creadas por su jefe, que se imagina a su principal colaborador como el portador de una espada flamígera que daba luz al gobierno y rumbo a la nación.
Para cualquier mortal es muy desventajoso que lo comparen con Dios. Fernando Gómez Mont sabe que, ante cualquier falla, le recordarán la inventada grandeza de su antecesor; y si acierta, siempre será inferior al madrileño elevado a la categoría de deidad.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

DE CUATITLAN PARA EL MUNDO


AL ESTILO ROQUE VILLANUEVA. El ex-panista y diputado federal de Nueva Izquierda, Francisco Javier Santos Arreola, (de Cuatitlan, Estado de México) hace la seña que hiciera Humberto Roque Villanueva tras aprobar el aumento del IVA al 15%, pero a manera de festejo por la decisión del TRIFE de avalar el “triunfo” de Jesús Ortega en las elecciones internas del PRD luego de que los Chuchos cometieran un fraude electoral. La fotografía tomada por el fotógrafo Luis Castillo, fue publicada en Reforma.com

DE PROCESO EN LÍNEA


12 de noviembre de 2008
Opinión Análisis

Avionazo: mensajes esquizofrénicos
JENARO VILLAMIL

MEXICO, D.F., 11 de noviembre (apro).- Una vez más, el gobierno federal contradice sus dichos y sus hechos con los mensajes que quiere imponer como verdad incuestionable a la opinión pública.

Mientras el secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, se esfuerza en convencernos de que el avionazo del martes 4 de fue resultado de un accidente y no de un atentado, el presidente Felipe Calderón encabezó una serie de eventos, cuyos mensajes centrales consistieron en ensalzar a Juan Camilo Mouriño, su exsecretario de Gobernación, como si hubiera sido víctima de un atentado, como un héroe caído en una guerra y, en plena desmesura, llegó a comparar al joven gallego-campechano con el Cid Campeador, mítico personaje de la heroicidad castellana.

La glorificación anticipada de Mouriño, además de exagerada y grosera, por ignorar olímpicamente a los otros fallecidos en el "accidente", en especial al exsubprocurador José Luis Vasconcelos, sólo ha vuelto a despertar las suspicacias y sospechas.

Calderón prácticamente ha despedido a su excolaborador como si se tratara de un sucesor presidencial frustrado y ha orientado sus baterías en reprocharle a los opositores y a los propios panistas sus críticas a Mouriño.

El dolor y el duelo son legítimos y necesarios en cualquier ser humano. Sin embargo, cuando un jefe de Estado como Calderón Hinojosa transforma estos sentimientos en ajustes de cuentas, con mensajes políticos ambiguos, sin destinatarios específicos, llenos de entrelíneas (¿a qué se refiere cuando habla de mezquindades, envidias y calumnias?), sólo abona a la sospecha y a la suspicacia.

¿Si se trató de un accidente qué necesidad hay de lanzar acusaciones anticipadas? Si Mouriño fue tan heroico, ¿por qué nos hemos enterado de su grandeza hasta que ocurrió un avionazo de esas condiciones?

Sorprende, también, que no exista la menor autocrítica en relación con los sucesos. Concedamos que, efectivamente, se trató de un lamentable y terrible accidente que costó la vida a 14 personas, entre ellas, ciudadanos capitalinos y dos extranjeros, cuyo infortunio fue estar en el fatídico cruce de la avenida Reforma y Periférico. Si así fue, ¿acaso no existieron errores de seguridad elementales? ¿Por qué no hubo una revisión previa del avión? ¿Por qué no se calcularon los riesgos de tener en una misma aeronave al número dos del gobierno federal y al operador más importante de la lucha contra el narcotráfico en los ocho años de régimen panista? ¿Acaso las amenazas de muerte contra Santiago Vasconcelos y el precio de cinco millones de dólares a su cabeza se tomaron con tanta ligereza por el gobierno federal?

La dualidad de los mensajes también alumbra a una profunda fractura al interior de lo que hace un año se llamaba "sistema PAN-gobierno". Los reproches de Calderón, primero en el Campo Marte y después en un evento entre panistas, orillan a pensar que existen divisiones muy fuertes en el seno de su equipo de gobierno -los calderonistas-- y también disputas no resueltas con el equipo de su antecesor -los foxistas--, pero también con el panismo militante.

La comunicación política, por definición, debe ser clara, contundente y precisa. Las ambigüedades surgidas en torno del avionazo abundan en una incomunicación política que se ha convertido en uno de los errores más graves del presente sexenio.

No se trata del "deporte nacional de la conjura" o del "sospechosismo" mexicano, como han querido descalificar columnistas o supuestos analistas cortesanos. Se trata de identificar contradicciones reales y un contexto nacional muy preocupante, que orientan a pensar en un atentado cercano al golpe de Estado.

Si no se trató de eso, que lo digan con mensajes claros. Si existen razones de seguridad nacional para no revelar los detalles de un posible sabotaje, que también se lo digan a los ciudadanos. Pero si quieren que aceptemos que tendrán que pasar 11 meses para saber cuáles son los mensajes de las "cajas negras" o que una turbulencia cercana a un tsunami provocó este accidente, entonces la escasa credibilidad gubernamental quedará en cero.

domingo, 9 de noviembre de 2008

DE PROCESO EN LÍNEA



9 de noviembre de 2008

Opinión Análisis


Corrupción criminal
JORGE CARRASCO ARAIZAGA


MÉXICO, D.F., 7 de noviembre (apro).- De confirmarse la hipótesis de que el desplome del avión en el que viajaba el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, se debió a fallas del piloto y de la torre de control del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), se confirmarán las advertencias hechas sobre la negligencia y corrupción criminal del gobierno de Vicente Fox.

La explicación más extendida hasta ahora es que un doble error habría provocado el accidente del pasado 4 de noviembre, en el que también murieron el exfiscal de la PGR, José Luis Santiago Vasconcelos, y otras siete personas.

Uno habría sido que el piloto desobedeció las indicaciones para reducir la velocidad del Learjet 45 XC-VMC de 250 a 180 nudos. El segundo, que la torre de aproximación del AICM falló en ordenar que se acatara la orden, según lo establecen las reglas de la aviación civil internacional.

La razón de la necesidad de reducir la velocidad, sigue esa explicación, es que el avión iba tan sólo a un minuto y 24 segundos de distancia de un Boeing intercontinental 767-300 que en su llegada de Buenos Aires, iba dejando una gran estela de turbulencia.

Si fue así, con lo que se descartaría una acción de la delincuencia organizada, se estarían cumpliendo las advertencias que en su momento se le hicieron a Fox sobre su decisión de "ampliar" la terminal aérea luego de su fracaso de trasladarla a Texcoco.

La administración pasada gastó nueve mil millones de pesos para construir la Terminal Dos y remodelar lo que ahora se llama Terminal Uno. Fue un gasto exorbitante, tres veces superior a lo proyectado, y que acabó en un mar de corrupción que a pesar de la fiscalización hecha por la Auditoría Superior de la Federación, el gobierno de Felipe Calderón ha dejado en la impunidad.

La administración pasada lo único que hizo fue convertir el AICM en dos grandes centros comerciales para la explotación privada internacional, tanto estadunidense como española.

Detrás de la corrupción, las dos auditorías aplicadas a las obras del aeropuerto determinaron que, en el mejor de los casos, sólo tendrían siete años de vida, pues a pesar del millonario gasto era claro que no se podía aumentar la capacidad del aeropuerto.

El AICM tiene 300 mil operaciones al año, el de mayor tráfico en América Latina. Con 60 mil operaciones más llegará a su completa saturación.

Tan sólo entre 2005 y 2006, el aeropuerto incrementó a 13 horas la saturación diaria. Con la entrada en funcionamiento de la T2, aumentaron otras seis. Es decir, que en sólo cinco horas -durante la madrugada- el AICM no está saturado. El espacio aéreo está al punto del colapso.
Esto significa que prácticamente durante todo el día no hay tregua para el aeropuerto, que está obligado a un intenso tráfico que, conforme se incrementa, aumenta las probabilidades de accidente.

Calderón, que ahora llora por su amigo Mouriño, echó tierra a ese otro caso de corrupción del gobierno de Fox al anunciar, a través del secretario de Comunicaciones, Luis Téllez, que antes de salir del gobierno dejará un proyecto para construir, ahora sí, un nuevo aeropuerto internacional para la Ciudad de México.

Lo que ocurre en el espacio aéreo de la Ciudad de México es un grave problema para la seguridad no sólo de sus habitantes, sino de quienes llegan a ella. Detrás, hay un problema creado por la incapacidad de Fox de concertar con una comunidad y lo único que generó fue un problema social, al darle vida al movimiento de los pobladores de San Salvador Atenco.

Pero también, incrementó las condiciones de inseguridad para la población, con un potencial costo en vidas, que además fue financiado con los impuestos de la población

sábado, 1 de noviembre de 2008

viernes, 31 de octubre de 2008

ADEMÁS DE MONIGOTES... PENDEJOS

La Jornada jueves 30 de octubre de 2008

Gálvez: vi tanto pendejo con Fox que lamenté no ser secretaria de Estado
■ Muchos eran del Tec, ¿eh?, dice la ex titular de la CNDI ante alumnos
Carlos Camacho (Corresponsal)

Pachuca, Hgo., 29 de octubre. En el gabinete de Vicente Fox Quesada “vi tanto pendejo que me arrepentí de no haber sido secretaria de Estado”, dijo hoy Xóchitl Gálvez al definir el perfil de algunos funcionarios que colaboraron con el ex presidente, con quien ella misma fue titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Xóchitl Gálvez acudió al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Tec), donde ofreció una conferencia y envió un mensaje a los alumnos: “si se van a dedicar a la política no sean mediocres ni ratas; robar es malo, pero robarle a los jodidos, aunque se confiesen, se van al infierno. No sean mamones, sean medio ojetes, pero mamones no”.

Recordó que en más de cinco ocasiones Fox le insistió que ocupara la titularidad de una secretaría de Estado, pero se negó “porque no tenía la preparación”.

Trajo a su memoria la antesala de lo que fue su incursión al gobierno federal: “recibí una llamada de un head hunter diciéndome que estaba entre los posibles que podrían integrarse al gabinete de Fox. Yo le dije: ‘no mames’”.

En una segunda llamada –dijo–, Ramón Muñoz, encargado de integrar el gabinete, le insistió que aceptara un cargo en el gobierno federal, lo cual fue rechazado nuevamente, argumentando que “ni siquiera había votado por Vicente Fox” en las elecciones de 2000.

En tres ocasiones posteriores fue el propio Fox quien le pidió que se hiciera cargo de una secretaría de Estado, hasta que la ex funcionaria le planteó que aceptaría ser su asesora, pero en temas indígenas. “Fox creó para mí la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas; era tanto su deseo de que yo colaborara con él, que eso hizo”, dijo.

Pero al transcurrir el sexenio, “vi tanto pendejo que me arrepentí de no haber sido secretaria. En serio, decían tantas estupideces, y muchos eran del Tec de Monterrey, ¿eh?”, señaló en tono sarcástico dirigiendo la vista a los estudiantes.

Se acordó de los roces que llegó a tener con connotados funcionarios foxistas, como el entonces secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, de quien aseguró: “le gustaba ser mamón, disfrutaba ser mamón”.

O como el actual gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, “a quien le valían madre los jodidos y en más de una ocasión amenacé con exhibirlo ante la prensa” si no atendía a los pueblos indígenas. “Así entendió el cabrón; los gobernantes sólo entienden a periodicazos, como los perros”, dijo.

EL MUERTO 4 VECES.

Excélsior, 30 de octubre de 2008

¿No saben ganar o no quieren perder más?
Humberto Musacchio

Pese a los reclamos de algunos legisladores perredistas, la Cámara de Diputados aprobó la llamada reforma energética mediante el conocido recurso del dedazo mayoritario, lo que mucho recuerda el vergonzoso procedimiento seguido para aprobar la Ley Televisa, sin debate, sin oposición, sin progenitora

Es mala señal que el Poder Legislativo proceda de esa manera, pues se supone que está para discutir exhaustivamente lo que aprueba. Peor todavía es que cada vez que la derecha —PRI, PAN y comparsas—se propone aprobar alguna disposición contra el interés nacional, San Lázaro se convierta en una fortaleza custodiada por cientos de policías, tanques antimotines y otros dispositivos de seguridad.

Quienes todos los días dan por muerto a Andrés Manuel López Obrador, después de que éste impidó que la iniciativa presidencial fuera aprobada al vapor en el Senado, de repente, muy a su pesar, lo dieron por resucitado y entonaron loas a su espíritu democrático hasta que AMLO, empeñado en las doce palabras, entercado en exigir garantías contra la privatización y la injerencia extranjera, volvió a ser el perro del mal en que lo han convertido las fuerzas del orden, las que por enésima vez decretaron la muerte política del tabasqueño.

Es difícil explicarse tanto miedo a incluir la docena de palabras (en realidad 17) que demandaba López Obrador: “No se suscribirán contratos de exploración o producción que contemplen el otorgamiento de bloques o zonas estratégicas”. ¿A qué ese rechazo cerrado, implacable? ¿Por qué los senadores perredistas compartieron con tanto entusiasmo la repulsa de priistas y panistas? ¿Por qué decidieron mantener los privilegios de los líderes sindicales? Incluso, los senadores aurinegros mostraron abiertamente su desagrado ante la insistencia del tabasqueño, pues ellos —se decía— ya tenían todo planchado, como si la gente del PRI y la del PAN se chupara el dedo y pudiera aceptar algo contrario al interés de quienes sostienen sus campañas y les han permitido hacer carrera política.
Los señores senadores, asesorados por Lampedusa, trabajaron duro para reescribir la iniciativa de Calderón y cambiarlo todo para que todo siguiera igual. Tan igual, que los empresarios que esperaban normas más propicias para su inversión protestaron en todos los tonos y auguraron para la patria días más sombríos que estos que ya empezaron, pues la legislación seguirá más o menos como hasta ahora, con la rendijota del contratismo abierta para que por ahí pasen los intereses transnacionales en contubernio con las autoridades.

La autocomplacencia de los señores legisladores se explica porque viven lejos de las miserias de sus representados, ajenos a la lucha cotidiana por el pan y el trabajo. Las preocupaciones de los padres de la patria son cambiar la camioneta, contar con más guaruras, oficina más amplia y, desde luego, presupuesto mayor, pues la carrera política requiere infraestructura y generosas cuentas de gastos que permitan hartarse en los mejores comederos, probar ese vinito de cosecha excelente y mandar algunas cajas a los amigos, cambiar el departamentito en Acapulco o en Vallarta por uno más grande en Cancún o de plano adquirir aquel de Florida que tanto le gustó a la señora, pues irse a la Costa Azul o a Portofino es alejarse demasiado de la grilla nacional.

Con la cabeza puesta en asuntos de tanta trascendencia, poco importa que ya se hayan iniciado los despidos masivos, que el gobierno federal tenga prohibido realizar nuevas contrataciones de personal y que incluso se prohíba reocupar las plazas vacantes; menos puede interesar a nuestra clase política el alza brutal de bienes básicos vivida en este mes de octubre, con aumentos de 20 y más por ciento en productos nacionales sin que la Profeco parezca inquietarse ni se le vaya el sueño al secretario de Comercio.

Por supuesto, nuevamente pueden dar por muerto a López Obrador y llenarlo de improperios. Acusarlo de que no sabe ganar y recordarle que en política no se puede obtener todo. Tanto grito por las 12 palabrejas, dicen sus críticos mientras echan paletadas de tierra sobre la enésima tumba que acaban de cavarle al Peje, confiados en que esta vez no podrá revivir, pues los maestros de la componenda y el cochupo arguyen que no sabe hacer política.

Sin embargo, los sepultureros de AMLO debieran ser más cautos. Metidos ya en la crisis económica más grave desde 1929, con más de la mitad de la población ocupada en el sector informal, la violencia criminal desatada y las masas de desempleados sumidas en la desesperación, todo indica que la altiva tecnocracia y sus recetas tendrán que abandonar el escenario.

Cuando todo está perdido, los pueblos suelen recurrir a figuras providenciales, los que una y otra vez han estado advirtiendo sobre la inminencia del desastre. López Obrador, gracias a sus enemigos, sigue creciendo y cualquier día regresa llamado por la urgencia nacional. Sus adversarios, inconscientes, trabajan para eso.

MADRAZO TRAS MADRAZO DEL MAESTRO SEGOVIA

Reforma, 31 de octubre de 2008

Las trampas políticas
Rafael Segovia

El clima se antoja como las noticias económicas, un día amanece nublado y frío pero el día siguiente está soleado y cálido. El señor Calderón no tiene el más mínimo poder sobre el tiempo que va a hacer como no tiene poder sobre nada que no se llame el PRI o el PRD, donde hace su voluntad porque así es la política de este país. Resulta digamos curioso que el señor Andrés Manuel López Obrador pueda llenar el Zócalo y calles adyacentes hasta rebasar, mientras sus adláteres no pueden llenar ninguna de las cantinas del centro. Este llamado, que no se había dado desde los tiempos del general Cárdenas, es una expresión que no puede ser más clara de la vida política del país.

El político mexicano vive del presupuesto, ya sea de la Cámara de Diputados o del Senado, cuando no del IFE o de cualquiera de las instituciones gubernamentales, y hay muchas estatales y federales, más las judiciales, más una institución decisiva que se llama la corrupción. Según se puede leer en la prensa del 27 de octubre, la corrupción ha llegado hasta la embajada norteamericana. Más lejos no se puede llegar. Por ejemplo, cuánto le ha costado al país la aprobación de la reforma energética, es un misterio que muy pocos conocen, es una de esas verdades reservadas de las cuales el gobierno tiene la llave. Sólo puede adivinarse que hay un misterio, una negociación entre los partidos de la cual no se informa y sólo trasluce a través de los múltiples aplazamientos de las votaciones, a las cuales no precede ninguna discusión o debate, porque no hay nada que debatir en ningún lado. Ésa es la idea del gobierno actual.

Pero si no hay debate sí hay manifestación. Hay movimientos en las calles, hay ruidos de líderes y de seguidores, hay acusaciones y hay todo lo que puede substituir a la vida política. Hay sobre todo esto un aparato político perfectamente puesto a punto, ajustado, afinado, con un manual de funcionamiento al cual deben todos obedecer para que marchen bien los miles de funcionarios que pertenecen de una manera directa o indirecta a este aparato. No obedecer a las instrucciones no escritas puede traer problemas graves, el primero de los cuales es la corrupción.

El PRD se ha dividido en una multitud de facciones llamadas todas ellas de izquierda y cuya función esencial es la crítica de López Obrador. Todas ellas se deben a las elecciones internas, y estas elecciones internas se deben a que López Obrador no fue declarado vencedor de las elecciones. Tan es así que, haciendo de tripas corazón, le conceden 30 minutos en la Cámara de Diputados para exponer su plan y lo pasan por la televisión del Congreso. Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Resulta curiosa la postura de los señores Navarrete y Ortega, que conscientes del fin de sus mandatos se encontrarán sin oficio ni beneficio, sin partido y sin nada, como es el final de todos los desleales de la izquierda y, también hay que señalar, de la derecha. Pero en México la lección es inútil por más que se los vea en la calle tratando la gente de recordar quiénes son y qué hicieron.

Ya no tiene importancia que los cuerpos e instituciones creados para combatir la violencia organizada o el crimen más común y corriente desaparezcan en un solo instrumento que será inevitablemente penetrado por los narcos. Nada es seguro, la fuerza de lo ilegal no tiene comparación con la legalidad que ya no existe. Se vive en México una vida prolongada por la gracia de los asesinos. Estos días se han cumplido cerca de 4 mil asesinatos en el año, que el señor Calderón habrá celebrado junto a la reforma energética. Es un récord digno de una Presidencia.

Si nos referimos a la situación económica, nos llevaremos la extraordinaria sorpresa de que ya no hay crisis. Como ya es una costumbre, hay un silencio absoluto sobre este tema: la crisis es cosa de gringos; el peso se mantiene en los alrededores de los 14 por dólar que sigue avanzando a expensas de las clases menesterosas, quienes no tienen modo alguno de quejarse.

La protesta está presente aunque no se la quiera ver. Vemos en Chile el avance de la derecha, Lula anda tambaleándose y no sabemos cuándo estallará la situación argentina. La protesta anda de un lado para otro, sin rumbo fijo, es una inconformidad que va creciendo con la misma rapidez que los gobiernos prometen el florecimiento de sus iniciativas que cambian todos los días. Latinoamérica tiene, desde sus orígenes, que a pesar de cuanto se dice es la conquista, una serie de inconvenientes que nunca han sido de verdad enfrentados. Si miramos al origen de nuestra pobreza, de las diferencias monumentales de unos y otros, veremos que la auténtica separación de las clases sociales en este momento es la misma que en el siglo XVIII. No se puede saber qué se va a celebrar pues. Los ricos son los mismos ahora que entonces, con la diferencia de que hoy no obedecen ya a un monarca coronado, creado de la misma manera -la gracia divina- y apoyado, en la medida que se le apoya, por los mismos procedimientos de hace más de 200 años y los mismos hombres: los banqueros, los comerciantes, los mineros, los curas, etcétera. Estamos estacionados en el mismo punto que el virrey Mancera, sólo que hoy es procurador de la muy noble y leal ciudad de las colonias populares.

martes, 28 de octubre de 2008

CUMPLIENDO EL CAPRICHITO


Del maestro Hernández. La Jornada, martes 28 de octubre de 2008.

UN DIGNO MONIGOTE DE DERECHA

GARCÍA LUNA: LA FIEREZA IMPROVISADA
Álvaro Delgado
MÉXICO, D.F., 27 de octubre (APRO).- Detrás del feroz rostro de la tropa disfrazada de "Policía Federal" que Genaro García Luna encabeza de facto, porque legalmente ese cuerpo no existe, están muchos de los vicios del gobierno de Felipe Calderón, entre ellos la ineptitud y la improvisación, como quedó de manifiesto en el operativo para evitar la aprobación de la reforma energética en el Senado.

Ese jueves por la mañana, cuando era generalizada la impresión de que Andrés Manuel López Obrador tiraba a la basura el triunfo de su movimiento --porque el proyecto privatizador de Calderón quedó hecho añicos--, en la Secretaría de Gobernación se reunieron su titular, Juan Camilo Mouriño, el subsecretario Daniel Cabeza de Vaca y el propio García Luna, secretario de Seguridad Pública.

Desde ahí se disponían a seguir el debate, por el Canal del Congreso, que se celebraría en la sede del Senado, en el edificio de Xicotécatl, que para entonces era resguardado por centenares de soldados disfrazados de policías, colocados detrás de granaderos capitalinos, que hacían las veces de contención de los manifestantes.

La víspera, López Obrador convocó a sus seguidores a concentrarse en el Hemiciclo a Juárez, para de ahí marchar al Senado, supuestamente para evitar la aprobación de la reforma que deja abierta una "rendija" para la cesión territorial a empresas privadas, y así lo hicieron.
Cualquiera que hubiera visto la movilización en las inmediaciones del Senado no habría dudado que no sería posible ingresar al recinto sin un choque entre gendarmería y manifestantes, tal como lo apreciaron los senadores del Partido Acción Nacional (PAN) que iban a bordo de un autobús.

Con los senadores iba el subsecretario de Enlace Legislativo de la Secretaría de Gobernación, Cuauhtémoc Cardona, a quien le reclamaron la falta de seguridad a su integridad. Se alarmaron porque, para hacer retroceder el autobús, el chofer debió abrir la puerta para que su auxiliar bajara a "echarle aguas" para la maniobra.

Sólo hasta entonces, y cuando ya era un hecho que la sesión se celebraría en el recinto alterno de la Torre del Caballito, Cardona se comunicó con García Luna, quien todavía estaba en la Secretaría de Gobernación, para manifestarle la molestia de los senadores y la exigencia de que dispusiera un operativo de seguridad más eficaz.

Fue así que García Luna se apareció en la Torre del Caballito, acompañado del coordinador de asesores de Mouriño, el expriista Ulises Ramírez, senador con licencia.

La presencia del jefe policiaco produjo un caos: Sin conocimiento del personal de seguridad ni con la logística habitual del edificio --y en específico del quinto piso donde se celebraría la sesión senatorial--, el aparatoso operativo que involucró a mil 500 elementos barrió con todo, al grado que el empuje de los gorilas estuvo a punto de enviar al vacío a un grupo de periodistas, de haberse vencido los vidrios a sus espaldas.

Fue tan obvia la improvisación de García Luna en el recinto alterno del Senado, a punto de la tragedia, que el operativo de resguardo de la Cámara de Diputados por la "Policía Federal" comenzó desde el propio viernes, con la presencia del mismo funcionario, aunque ahora bajo la supervisión del Ejército.

Apuntes
Otra noticia extraordinaria: El secretario del Trabajo, Javier Lozano, reconoció que en México no se podrán crear más de 300 mil empleos por año hasta 2010, debido a la crisis económica que supuestamente jamás nos afectaría. La oferta de Calderón, quien se vendió como el "candidato del empleo", fue de generar al menos un millón de empleos cada año. Ahora, Lozano anticipa que a finales del 2008 habrá una "fuerte caída" en el mercado laboral, y que no se tendrán ni siquiera los 340 mil empleos que se registraron hasta septiembre. Recomendó a los trabajadores, además, no pedir aumento salarial, porque "traería una presión inflacionaria muy grave"... Qué curioso: Los enemigos de López Obrador deberían estar felices y son los más indignados. ¡Cómo es que López Obrador arroja a la basura la victoria que consiguió con la reforma energética! ¡Cómo, si el gran perdedor fue Calderón! ¡Debería estar celebrando el triunfo! ¡Es "don contreras"! ¡Da tristeza, caray! Y uno recuerda: ¿No había perdido todo el capital político y estaba políticamente muerto desde que tomó la infame decisión de establecer un gigantesco plantón en el Paseo de la Reforma? Y después, pasados unos meses, ¿no volvió a morir cuando hizo tomar la tribuna del Senado? Más aún: ¿No estaba loco cuando hablaba de que Calderón enviaría una iniciativa de reforma para promover la inversión privada en Petróleos Mexicanos (Pemex) y el gobierno --amanuenses incluidos-- decía que no había tal? Ahora que exige la incorporación de las famosas 12 palabras --"no se suscribirán contratos de exploración y producción que contemplen el otorgamiento de bloque en áreas exclusivas"-- se vuelve a la cantaleta. Quizá por lo que dice el diputado panista Juan José Rodríguez Prats: Incluir el párrafo propuesto por el político tabasqueño a la Ley de Adquisiciones, Arredamientos y Servicios del Sector Público sería "atar" a Pemex y condenarla al fracaso, porque la empresa ya no podría desarrollar sus tareas. "Ceder en la inclusión de las 12 palabras que propone López Obrador sería matar a la empresa pública".

¡A QUE PINCHI NECEDAD!


Así no se puede. Hernámdez. La JornadaDomigo 26 de octubre de 2008.

domingo, 26 de octubre de 2008

¡ESO SÍ! ¡CON TODO RESPETO! JAJAJAJAJAJAJAJAJ

El Universal Domingo 26 de octubre de 2008
Ola de ‘narcomantas’ inunda siete estados
Corresponsales
De manera simultánea en la madrugada del sábado, en 11 ciudades de siete estados del país fueron colocadas varias mantas con textos similares dirigidos al presidente de la República, Felipe Calderón, pidiéndole principalmente que se combata al narcotráfico “en forma neutral” y negando la autoría de actos terroristas.

De manera simultánea en la madrugada del sábado, en 11 ciudades de siete estados del país fueron colocadas varias mantas con textos similares dirigidos al presidente de la República, Felipe Calderón, pidiéndole principalmente que se combata al narcotráfico “en forma neutral” y negando la autoría de actos terroristas.

Sin firma, pero con un “¡Muchas gracias por su atención Sr. Presidente!”, al final de un largo texto, las llamadas narcomantas indicaron que el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, tiene “arreglos” con el cártel de Sinaloa, y protege a los jefes de esa organización. También, pidieron que en el combate al narco “no inclinen la balanza a un solo lado”.

“El Ejército y la PGR son dependencias de usted, la PFP ya participó en la detención del Rey Zambada y hubo fuga de información. No somos terroristas y nos desligamos del atentado de Morelia y del Consulado en Monterrey”, añadió el texto de las mantas, algunas elaboradas a mano y otras impresas.

“Con todo respeto a su investidura Sr. Presidente, le pedimos que abra los ojos, que se dé cuenta la clase de personas que tiene la PFP; nosotros sabemos que usted no tiene conocimientos de los arreglos que tiene Genaro García Luna desde el sexenio de Fox, con el cártel de Sinaloa y protege a Mario Zambada, a los Valencia, al Nacho Coronel y a Joaquín El Chapo Guzmán”, señaló, con algunas variantes, el texto difundido.

Las mantas, en su mayoría colocadas en puentes peatonales de las principales avenidas, aparecieron en las ciudades de Culiacán, Guasave y Los Mochis en Sinaloa; Durango, Durango; Nuevo Laredo, Tamaulipas; Coatzacoalcos, Minatitlán y Veracruz, en Veracruz; Acapulco y Zihuatanejo en Guerrero, y en Monterrey, Nuevo León.

Personal del Ejército mexicano y en otros casos policías estatales o municipales, retiraron las mantas que, ante la falta de firmas, por su contenido son atribuidas al cártel del Golfo.

(Con información de Javier Cabrera, Mónica Perla, Gastón Monge, Édgar Ávila, Juan Cervantes y Jónathan Tapia)

viernes, 17 de octubre de 2008

DEL MAESTRO SEGOVIA

Reforma, viernes 17 de octubre de 2008
Rafael Segovia
Fuera del Palacio de Westminster, sede del parlamento inglés, se encuentra un grupo escultórico de Rodin, llamado Los burgueses de Calais. Son unos hombres que van vestidos sólo con la camisa, sin calzas -así le llamaban a los pantalones. Van a entregar las llaves de la ciudad al rey de Inglaterra, que acaba de conquistarla. Llevan también una soga al cuello, por si tiene a bien colgarlos. El rey, generoso no lo tuvo a bien. Es de las escenas más patéticas que se pueden encontrar.
Otra es La rendición de Breda, de Velázquez. Justino de Nassau entrega las llaves de la ciudad a Ambrosio de Spínola, jefe del Ejército español que, por no variar, era un italiano. Es una escena sin ningún patetismo, sólo llama la atención la apenas marcada genuflexión del holandés y el gesto lleno de generosidad y la sonrisa casi de excusa del italiano. Son dos escenas de rendición, como todas las rendiciones, desgarradoras. Hay un vencedor y un vencido, como en todo en la vida. Pero hay caballerosidad y patanería. No todo el mundo al nacer es Ambrosio de Spínola. Cuando al nacer vencido se añade la actitud violenta y egoísta del vencedor, nos encontramos en México, donde el dueño del negocio no siente la menor piedad por el vencido: si he ganado, por algo será, y ese algo se considera de origen divino, de ahí la falta de generosidad y de remordimientos.
Sin genuflexiones de ningún tipo, sin llevar cuerdas al cuello -Calderón no hubiera sabido qué hacer con ellas-, los ilustres privados, maestros de la caballerosidad y patriotismo, amparo de los mutilados y de los huérfanos, enemigos cerrados y cerriles del aborto, obligaron a Calderón Hinojosa a presentarse ante ellos, después de haber transferido a sus cuentas 8 mil 900 millones de dólares que en su tiempo formaron parte de la riqueza nacional o si se quiere de las reservas depositadas en el otrora Banco de México. Para hacer una operación semejante hubo que, en sus cálculos maquiavélicos, primero encontrar un culpable de la corrida -todos acudimos, bravos que somos, a la pañosa- de la cual se acusó a las empresas americanas que invierten en México. Se creyó durante unas horas, después el ministro de Hacienda denunció a los verdaderos autores del maleficio, amenazándolos con toda la furia del infierno dispuesta por su amigo Calderón. Los privados se quedarán sin postre la próxima semana para ver si aprenden a robar con discreción.
A los autores de la caída del peso se les puso nombre; es algo inaudito en México. Tenemos una auténtica novedad: exponer a los hombres ricos hasta la saciedad por lo menos a la murmuración pública. La duda constante sobre la impunidad, si ésta no ha desaparecido al primer golpe, sí se ha llevado un golpe serio. Ahora vendrán las complicadas justificaciones: las razones que a estos hombres los llevaron a intervenir en los mercados de dólares para sus empresas, que al final salieron ganando unas cantidades que les podían compensar de sus caídas desde el principio de la crisis. Bien mirado y ponderado, todos ellos hicieron una operación patriótica, que pagará el pueblo mexicano.
En esta ocasión la pérdida de prestigio ayudará a aclarar el panorama político. Al menos quedaremos libres, durante una larga temporada, de los patéticos llamados a la unidad del señor Calderón. Su credulidad dependerá de cómo encare esta operación. Si acude al medio tradicional que consiste en darle largas al asunto y esperar a que la opinión pública se calme y olvide este mes maldito será un asunto del que Calderón saldrá como un hombre sin palabra ni decisión, dos acusaciones que ya cansan de lo repetidas; si castiga, pero seriamente, a los culpables, el escenario político puede tener un cambio sorprendente, porque en México cuando se está en presencia de este tipo de manejos, la solución es el olvido. En cambio, una estafa de mil pesos es un delito imperdonable.
Conviene insistir, aquí no se pretende defender por encima de cualquier consideración a Napoleón Gómez Urrutia, pero este hombre comparado con la maestra Elba Esther, sin resultar una blanca paloma, da lugar a semejanzas y diferencias llamativas. Se trata de líderes sindicales que modificaron reglamentos para enseñorearse, manejan como les viene la gana, viven de cuotas sindicales y distribuyen, cuando lo distribuyen, este dinero a ciencia y paciencia, cuando no con apoyo del gobierno. Es la vida de una parte sustancial de los asalariados de esta nación: no sólo son explotados de manera inmisericorde por un patronato despiadado, sino por sus propios líderes, guías y jefes.
Los privados están indignados con la denuncia que les ha caído encima. No es sólo el hecho de ser acusados públicamente de falta de honestidad, sino caer en una desconsideración grave para sus negocios. Lo mismo ha ocurrido con la clase empresarial norteamericana, pero ésta sabe que, con acusaciones o sin ellas, con la prohibición de subirse más sus ya estratosféricos sueldos y ver intervenidos sus bancos, con todo eso, con McCain o con Obama, seguirán gobernando a Estados Unidos y a donde están presentes, no se va a cambiar una disposición histórica por voluntad del mundo entero.

jueves, 16 de octubre de 2008

DOGMAS ROTOS

15 profesores de economía neoclásica se han suicidado por la crisis capitalista
Heinz Dieterich
Rebelión

1. Los teólogos del capital
La "noticia" del suicidio de 15 profesores de economía neoclásica por la
crisis del capitalismo de Estado es, por supuesto, falsa. Para que fuera
cierta, tendría que haber ética científica en las facultades económicas de
los neoliberales. Y eso es justo lo que más falta en las lonjas de esa
cofradía. Hoy día, las facultades de economía y abogacía son, sin duda, dos
de los departamentos moralmente más corruptos y cínicos que se encuentran en
nuestras universidades. Por eso, la vox populi mexicana llama a los
abogados "abogangsteres" y a los economistas-banqueros "ladrones".

2. La verdad de Marx
En un evento que organicé recientemente en "mi" universidad, pregunté a un
amigo y colega ---reconocido catedrático de la facultad--- si no tenían
problemas de conciencia al enseñar la teología neoclásica como conocimiento
científico. Ante el asombro de los estudiantes, él contestó con una brutal
verdad: "Bueno, para eso nos pagan." En efecto. En toda sociedad de clase
las relaciones de producción rigen las interacciones de los sujetos.

3. El Santo Grial
Todo debate económico y político sobre el capitalismo y su alternativa
civilizatoria, el Socialismo del Siglo XXI, gira en torno a dos aspectos del
mercado: a) su carácter sistémico; b) la posibilidad y necesidad de
sustituirlo. La pregunta decisiva de este debate es la de la sustituibilidad
del mercado; pero, es imposible contestarla sin previa aclaración de su
carácter sistémico (determinista, probabilístico, caótico, etc.).

4. El pecado original
La mentira constitutiva de la teología económica burguesa consiste en la
ficción de que la crematística capitalista de los últimos 250 años ha sido
una economía de mercado. La verdad es que esa crematística siempre ha
existido como capitalismo de Estado y que no puede existir en otra forma
empírica. La causa de este fenómeno radica en los tiempos y la naturaleza de
los mecanismos de retroalimentación (feedback) del mercado.

5. Mercado, entropía y mono sapiens
El mercado es un sistema dinámico complejo, cuyas tendencias evolutivas lo
dirigen hacia la asimetría, tal como sucede en ciertos sistemas de la
naturaleza. Para describir y explicar el comportamiento de esos sistemas
naturales se analizan frecuentemente con la segunda ley de la termodinámica
(entropía). La aplicación de este procedimiento al mercado ha aportado
conocimientos macroestadísticos útiles. Pero, el mercado opera como
subsistema de un entorno socio-humano, basado en el mono sapiens, y esto
hace que su cibernética se vuelva más compleja.

6. Dialéctica de la retroalimentación
Las tendencias asimétricas de la crematística moderna y, por ende, las
crisis recurrentes del sistema no significan que éste termine
determinísticamente en la autodestrucción o en un salto cualitativo hacia
formas concretas superiores de la realidad (Socialismo del Siglo XXI). El
genio científico de Marx/Engels capturó esa particularidad de la relación
Crematística-Estado capitalista y diagnosticó correctamente la lógica
conductiva del mercado y su relación con el Estado, un siglo antes de que
apareciera la ciencia cibernética. Con W.F. Hegel presente y Norbert Wiener
todavía en la pipeline de producción biológica, bautizaron esos
comportamientos sistémicos "dialécticos".

7. El mercado como Caliban
El mercado funciona, bajo ciertas condiciones generales, como un sistema
autoregulativo o cibernético, de considerable sofisticación y eficiencia.
Pero, sus mecanismos y tiempos de retroalimentación negativa (corrección de
disfuncionalidades) son tan destructivos y largos, que ponen en peligro la
estabilidad del macrosistema socio-político. Esto obliga a la intervención
del Estado, ya sea para estabilizar, ya sea para revolucionar.

El mercado es un producto de la evolución social humana, pero es un
producto "ciego", lo que explica porque sus mecanismos de retroalimentación
positiva o entrópicos se asemejan más a ciertos sistemas naturales que a
sistemas sociales diseñados con intención humanística. El siguiente ejemplo
ilustra la diferencia.

Si a un bosque le cae una plaga (insectos) y sus mecanismos de
retroalimentación negativa no logran neutralizar la amenaza, los árboles se
secan y perecen. Ya seco, el bosque se incendiará en algún momento, el fuego
matará a la plaga y el sistema vuelve a nacer o queda
extinguido para siempre. Cualquiera de los dos desenlaces es insignificante
a cualquier escala: para los individuos afectados (objetos árboles, nivel
micro), para el sistema superior (biosfera terrestre, nivel meso) y para el
universo (nivel macro).

8. La comunidad de resistencia y la barbarie institucionalizada
Esta situación cambia cualitativamente en la sociedad humana, porque sus
individuos no son objetos (árboles) sino objetos-sujetos (mono sapiens), que
se convierten en comunidad de resistencia, no solo de víctimas, ante la
barbarie institucionalizada de la burguesía: la genética darwiniana del
mercado, la férrea voluntad de explotación de su clase dominante y la
represividad clasista de su aparato estatal.

9. La lumpenburguesía y sus servidores académicos neoliberales
La crisis financiera actual de la burguesía atlántica tiene dos causas
principales: a) la corrupción política endémica de su clase política que se
manifiesta en su contubernio con el capital financiero, bloqueando su
función sistémica de agente de feedback negativo; b) la necesidad electoral
de sostener coyunturas económicas artificiales por los medios que sean.

El sistema financiero de Bretton Woods (1944) contaba con un feedback
negativo integrado, el patrón de oro, que consistía en el compromiso del
gobierno estadounidense de convertir cualquier cantidad de dólares, la
moneda mundial, en oro. Los costos de la guerra de Vietnam y de
Johnson´s "Great Society" dieron al traste con este semi-gold standard y en
1971 R.M. Nixon desconoció la obligación respectiva del gobierno
estadounidense.

Desparecido el respaldo material-financiero, la fuerza del dólar se redujo a
la fe del mundo de que la estabilidad de las instituciones y la fuerza
económica-militar estadounidense eran inquebrantables, aceptando, en
consecuencia cualquier cantidad de dólares que Washington imprimiera. Ante
esa fe, no importaba que la lumpenburguesía y su criminal clase política
financiaban los gigantescos déficits fiscales y de cuenta corriente al tono
de dos mil millones de dólares diarios, convirtiendo cada vez más al dólar
en puro papel.

Cuando estalló la actual burbuja inmobiliaria-financiera, antecedida en los
ochenta por la inmobiliaria-financiera de savings and loans y en los noventa
por la de los dot.com (internet/telecom), el cínico circo neoliberal
terminó. La cuenta del desastre causado por la oligarquía de los
entrepreneurs, managers, políticos, farsantes académicos y magos mediáticos
se pagará con la destrucción de decenas de millones de vidas en todo el
mundo.

Mientras tanto los catedráticos neoliberales bajarán la voz y seguirán
cobrando sus buenos sueldos. Y un gran paradigma histórico los consuela en
su temporal soledad: ¿Si los teólogos de la Iglesia Católica no se
suicidaron colectivamente ante el telescopio de Galileo, por qué lo habrían
de hacer ellos ante el derrumbe físico de su santuario dogmático en Wall
Street?

Socrates ha de estar en algún lugar, riéndose para no llorar de tristeza.

sábado, 11 de octubre de 2008

¿SERÁ IGUAL EN MÉXICO?

Excélsior, 18 de septiembre

Bolivia, en una democracia inviable
Humberto Musacchio

Lo ocurrido en los últimos días en Bolivia parece augurar una guerra civil. La plutocracia de las provincias más ricas está decidida a derrocar al gobierno central de Evo Morales o, si no consigue lo anterior, a desmembrar al país, separando las provincias de la llamada Media Luna, las más ricas en recursos naturales, pese a que en 2007, en el referéndum de julio, 55% de los ciudadanos se manifestaron contra las autonomías.

Al calor de la lucha política, la vieja oligarquía vuelve a mostrar su cara racista y ha puesto en pie bandas de matarifes que persiguen y asesinan a los indios que no están dispuestos a seguir siendo sus criados y reclaman derechos hasta ahora impensables en el régimen semiesclavista que priva en amplias zonas del país.Por supuesto, los grupos separatistas han puesto en juego todos sus recursos políticos, mediáticos, económicos, legales e ilegales, además de que, si deciden y logran dividir al país, esperan contar con el apoyo y, llegado el caso, con el reconocimiento de Washington, que debe estar muy interesado en dos recursos estratégicos de las provincias escisionistas como son el petróleo y el agua.

Las élites blancas fruncen la nariz ante la presencia de un indio como Evo Morales en la presidencia de la República, pero más inaceptable resulta su política social, lo que cabe ilustrar con un hecho que parece haber desatado los demonios en aquel país y que fue, precisamente, que el gobierno central resolviera hacer un recorte a las provincias del impuesto a la exportación de gas para constituir un fondo de ayuda a los ancianos.El hecho muestra que el regionalismo pretende sobreponerse al interés general de los bolivianos y despliega sin tapujos el desprecio de los altos círculos económicos por cualquier política que intente paliar las muy hondas desigualdades que padece desde hace cinco siglos la sociedad boliviana, que tiene más de la mitad de indios y una tercera parte de mestizos.

Pero curiosamente han sido los indios y en menor medida los mestizos los que llevaron a Evo Morales al poder, en un momento en que el Estado —como hoy en México— se empezaba a caer en pedazos y el gobierno central se mostraba incapaz de contener a los poderes fácticos. Con esa base social, Evo Morales ha empujado hacia una democracia con derechos específicos para los indios, antes comprendidos dentro de la categoría de los ciudadanos, pero sin posibilidades de hacer valer esa calidad.Es precisamente esa política, elevada ya a nivel constitucional, la que los oligarcas rechazan sin rodeos, al extremo de recurrir a medidas que en otras condiciones no dudarían en condenar, tales como el cierre de carreteras, el saqueo de oficinas públicas y la toma de aeropuertos, especialmente el de Santa Cruz, en el que debido a razones técnicas tienen que hacer escala las aeronaves que van a La Paz.

Los golpistas trabajan ya con sectores afines de las fuerzas armadas, pues la alta oficialidad tradicionalmente ha sido parte de las élites blancas. Bolivia está en la inminencia de un golpe de Estado y sería de gravísimas consecuencias para Latinoamérica que éste se produjera, pues volveríamos a la época de las dictaduras y dictablandas impuestas al gusto de la potencia del norte.

Lo cierto es que la democracia que siguió a la larga noche de las dictaduras sudamericanas no ha sido capaz de resolver los problemas de la gente común ni ha podido disminuir la pobreza de las mayorías. Latinoamérica es la región de peor desempeño económico en los últimos años y se ahonda en nuestros países la desigualdad, pues tenemos personajes con riquezas semejantes y hasta superiores a las de hombres más opulentos de los países ricos, pero la mayoría de la población vive en la pobreza o de plano en la miseria.

Lo anterior prueba que la democracia representativa no es la vía para encauzar y resolver pacíficamente los conflictos sociales y dar respuesta a la pobreza, el analfabetismo, la insalubridad, la escasez de vivienda y otros problemas derivados de un pésimo reparto de la riqueza. En tales condiciones, hay que plantearse qué clase de régimen electoral y político necesitamos en Latinoamérica. De poco sirve realizar elecciones si unos introducen recursos como los de la guerra sucia desplegados en México en 2006 o si la oligarquía pone sobre la mesa su dinero para comprar voluntades y desviar el voto, por no hablar de los infaltables fraudes.

Pero todavía más grave es que se realicen comicios libres y que, una vez llegados al poder los gobernantes libremente elegidos en las urnas, se busque sabotear por todos los medios cualquier política igualitaria o que beneficie a las mayorías. De poco sirve a los pueblos una democracia en la que se vota por determinadas políticas que la minoría impide transformar en hechos. Por eso, si se produce el golpe de Estado en Bolivia, cada latinoamericano muy bien podrá preguntarse para qué sirve la democracia y qué sentido tiene mantener esa simulación onerosa y carnavalesca que apuntala la desigualdad y la injusticia.

sábado, 27 de septiembre de 2008

PARA DOBLARSE DE RISA


Del Maestro Hernández

JA, JA, JA; "EL SEÑOR CALDERÓN"

Periódico Reforma
Viernes 26 de septiembre de 2008
Rafael Segovia
Se había oído, en más de una ocasión, que tal o cual unidad tenía miedo. Rara vez o nunca se decía que un país tenía miedo. Era una dimensión desconocida. Ya no lo es: México tiene miedo. Por más que se nos trate de explicar las razones o causas de ese malestar permanente, angustioso y generalizado, no nos queremos rendir a algo que complica nuestras vidas hasta el cansancio. No se puede responder con una aceptación que desde el vocabulario es inaceptable porque no nos dice nada: los traidores de México. ¿Quiénes son? ¿Los narcos, los comerciantes de drogas que pululan por todo el mundo? Los encontramos por todo el mundo pero en México campean por sus respetos, ante una población tan cansada como estupefacta ante la incompetencia e incapacidad del gobierno. Cada asesinato masivo, el señor Calderón Hinojosa convoca a una reunión del consejo de seguridad. Seguramente para tratar de entender el porqué de esa monstruosidad.
Si como Calderón dijo en un principio los asesinatos se daban entre los narcos, la tan traída y llevada sociedad civil quedaba libre de esa lucha feroz. Ya no hay quien comulgue con esa explicación. Los asesinatos han subido en número y en saña. Se decapita, se tortura, se ataca a ciegas -se tiran bombas de mano a la multitud-, se rapta y se mata a jóvenes, sin que nadie asuma la responsabilidad: son traidores que no obtienen beneficio alguno de su traición. Sí, debilitan al Estado que no sabe cómo defenderse y cumplir con su papel, que es defender y proteger a una sociedad gracias a la cual, en principio, gobierna.
Creemos todavía en el paradigma de Max Weber según el cual el Estado es el monopolio de la violencia legítima sobre un territorio determinado. Podemos asegurar que dadas las circunstancias actuales el Estado, aquí, no tiene el monopolio de la violencia, cuando la tiene, si la que tiene, es legítima, y en lo referente al territorio, se puede preguntar sobre cuál. Sobre Sinaloa no.
El gobierno pide el apoyo de la sociedad, casi nos llama cobardes por no denunciar al narco. Podemos decir que actuaremos con un valor cívico sin tacha cuando el Estado actúe de la misma manera, y no tergiverse sobre qué está haciendo y sólo nos enteremos de su acción por la prensa extranjera. Hay un evidente temor de informar, de decir cuáles son sus compromisos, que actuó en una acción concertada con Estados Unidos e Italia, que Estados Unidos por el acuerdo de Mérida está ocupando una posición preponderante en México y ya tiene el poder de decirnos qué se debe hacer y qué no, cuándo se debe obedecer y cuándo se puede disentir. Más de la mitad de las informaciones que nos alcanzan son filtraciones de alguna institución gubernamental.
Cuando se pide la unidad del país, no se puede pedir que éste la haga, porque si por ahora el señor Calderón solicita que se haga en torno al PAN después de advertir la división de México por culpa de los partidos. Ésta puede ser una fuerza divisiva, de ahí viene su nombre: agrupan a una parte de la población. Sólo los dictadores se atreven a hablar en nombre de toda la nación. Cuando el señor Calderón se pronuncia en nombre de México debería aclarar que nunca ha estado todo México tras él, por más que unas encuestas de encargo den unas cifras de fantasía, sólo superadas por las de su colega colombiano.
El temor es que las aguas vuelvan a su cauce normal para que el río siga corriendo como hace ya años lo viene haciendo con su cauda de asesinatos, robos, raptos y drogas, con un temor creciente del porvenir. No se sabe si los tiempos futuros serán peores.
El elemento esencial en este caos es el Ejército. Tener que ocupar una ciudad como ahora ocupa Morelia no es su papel, al militar no le cuadra el papel de policía, el servicio de orden. Ya le bastó el tener que ocuparse en el 68 de cumplir con una misión para la que no había sido creado y, como todo lo que se sale de su cauce natural, le lleva a la impopularidad. Se sabe la impopularidad irremediable de la policía y de su necesidad, del abuso de la autoridad para manejar ese cuerpo. Tan pronto como una sociedad lo necesita, se encuentra inmediatamente al culpable y éste resulta ser la policía. Es, casi siempre la víctima propiciatoria del orden público: en ella se refleja, quiérase que no, la sociedad. Si hay corrupción entre los miembros de este cuerpo es porque la hay en la sociedad, la inmoralidad pública no nace en la policía, nace en la sociedad y los grupos que la componen: los sindicatos son los primeros acusados. Coparmex es un sindicato, que sean los principales beneficiarios de la distribución de la riqueza no le quita su carácter sindical, como las otras cámaras industriales, comerciales y empresariales en general. Mientras estos hombres tuvieron una relación no democrática, corrupta y autoritaria con unos líderes venales, aquello era una relación idílica, modélica, inmejorable. Puede ser que Napoleón Gómez Urrutia no sea lo más deseable como líder, como tampoco lo son los señores del Grupo México. La contestación dada por las autoridades canadienses a la solicitud de extradición de Napoleón Gómez Urrutia bastó para que el Secretario del Trabajo se callara. No sabemos por desgracia si de una vez por todas. El señor Calderón se fue a Nueva York a hablar de la pobreza y sus calamidades. No se puede negar que este hombre tiene sentido del humor.

martes, 9 de septiembre de 2008

EL SOBRINO DE RATURO MONTIEL

Peña Nieto: el proyecto de la mafia
Alvaro Delgado

MEXICO, DF, 8 de septiembre (apro).- Los publicistas fueron contratados para hacer de él, al costo que sea, un maniquí de lujo: ostensible la carga de maquillaje que encubre las imperfecciones del rostro y abundante el gel para modelar el peinado que evoca a Fernando Gutiérrez Barrios, viste trajes y camisas de corte y color precisos.
Y es que Enrique Peña Nieto, gobernador priista del Estado de México, es un acabado producto del dinero, que todo lo fabrica: su corta estatura se suple con tomas que lo hacen ver como un gigante y su juventud se capitaliza con un atuendo en oscuros combinados con blanco, que lo proyectan maduro y ejecutivo.
Pero detrás de la multimillonaria parafernalia --en radio, televisión, Internet e impresos-- que lo presenta como un gobernante escrupuloso y eficaz, con tamaños para ser presidente de México, habita un político tradicional: taimado y truculento, represor y gazmoño, capaz de todo para conquistar y retener el poder.
Lo conocí personalmente hace cuatro años: la tarde del 5 de agosto del 2004, en el restaurante Balmoral del hotel Presidente Chapultepec, lugar puesto de moda por Elba Esther Gordillo y Jorge Castañeda entre políticos de su misma talla, usuarios habituales del corredor Polanco-Condesa-Santa Fe.
Busqué a Peña Nieto para consultarle sobre la política en el Estado de México, en particular sobre las elecciones de 2005, ante las que el Partido Acción Nacional (PAN) llevaba la delantera, a pesar de las costosas campañas del gobernador Arturo Montiel, envuelto en escándalos de corrupción y de constantes ausencias de la entidad por su romance con Maude Versini.
Peña Nieto, quien era entonces coordinador de los diputados priistas locales --después de haber estado en el gobierno de Montiel como subsecretatrio de Gobierno y secretario de Administración--, prefirió ese restaurante a Toluca para la entrevista, en la que se escabullía, con los muy priistas formulismos, de una definición sobre su búsqueda de la candidatura a gobernador.
Por supuesto, una de sus expresiones fue que, como todo político, su "deseo mayor" era servir a su pueblo desde cualquier trinchera. "Mi interés es hacer política y poder servir", dijo, muy ceremonial.
--¿En serio, diputado?
"Es en serio. Digo, no hay político del estado que se jacte de hacer política que no aspire a la mayor magistratura, que ser gobernador. ¿Cuándo? ¿Cómo?, dependerá de las circunstancias".
--¿Hay circunstancias hoy?
"Si las circunstancias favorecen, entonces yo tomaré una definición respecto del tema".
--¿Cuándo?
"Cuando el partido tome las reglas para la definición de su candidato. Y ahí le mide uno el agua a los camotes. Hay chance o no. Porque no estaría en condición de ser juego o comparsa de algo".
--¿Hoy hay comparsas? ¿Quiénes son?
"Se han dado en la política siempre. Espero que no se dé en el estado. Hoy tenemos que jugar los priistas de manera inteligente. Sí estoy convencido que cualquier proyecto que el partido avale, es el que tenemos que respaldar todos los priistas. Si llega a haber una fractura, si alguien se resta de apoyar, podríamos correr un riesgo mayor".
La política priista bullía entonces: Isidro Pastor, Navarrete Alfonso Prida, Manuel Cadena y hasta Carlos Hank Rhon aspiraban a la candidatura priista, pero Montiel perfilaba como su delfín a Peña Nieto, conocido como uno de los Golden Boys, un grupo de jóvenes incrustados en el gobierno. "Es un apelativo al que no le doy importancia. No me gusta, pero tampoco voy a impedir que se use", decía.
Sobre sus adversarios internos, Peña Nieto decía: "Todos juegan, todos tienen más y menores posibilidades. Yo veo a todos jugando".
--¿Incluyéndolo a usted?
"Metido en la ecuación, no me desagrada. No puede desagradarte estar en una ecuación en la búsqueda de la perspectiva más importante del estado. Pero en política es cosa de tiempos y circunstancias".
--Ustedes los priistas son acartonados, tortuosos y expertos en escabullirse para las definiciones.
"¿La pregunta concreta es si yo aspiro?"
--Pues sí, ¿a usted le interesa?
Meditó durante unos segundos, posó su mirada en el piso y respondió: "Repito, no hay político a quien no le guste o quien haga política y que no aspire a esa responsabilidad mayor".
--O sea que sí.
"Si así lo deduces, dedúcela así".
--Es una conclusión lógica.
"Yo te diría: el interés mayor, mi definición se hará hasta que el partido tenga reglas clara sobre esto. Pero puedo decir algo más: soy un priista convencido de mi militancia, de mi partido, y más que pensar en lo que tenga o quiera, quiero estar a las órdenes de mi partido. Yo he aprendido y me he formado en esta disciplina partidaria y, más allá de lo que uno quiera, es lo que el partido quiere y desea para uno. El partido te va marcando rumbos. Aquí poco importará lo que yo quiera".
--Insisto: tiene usted 38 años y se comporta como alguien de 60.
"No, puede no convencerte, pero estoy convencido de esa disciplina partidaria, que ha sido una fortaleza de los priistas. No quiere decir que no se pueda, internamente, diferir. Se vale. Pero a final de cuentas debe imperar una disciplina partidaria".
Y soltó una larga explicación sobre la "disciplina", igual a la castrense y eclesiástica: "En la historia hay ejemplos: el Ejército y la Iglesia, y el PRI. Eso le dio 70 años de fortaleza. Creo que cuando se relajó esa disciplina partidaria, que verdaderamente se relajó y empezó a haber escisiones, fracturas, es cuando empezamos a tener descalabros."
Al final, Montiel concretó su proyecto: impuso a Peña Nieto, su sobrino y sobrino del exgobernador Alfredo del Mazo, a cambio de la impunidad de las raterías, plenamente acreditadas, en el gobierno.
Y ahora, justamente en el mismo esquema de complicidades, el gobernador del Estado de México --quien el viernes pasado rindió su tercer informe de gobierno-- se perfila como un prospecto en apariencia menos vulnerable que Manlio Fabio Beltrones para que el PRI recupere, en el 2012, la Presidencia de la República.
En el proyecto para impulsar a Peña Nieto están alineados dos prominentes ejemplares de la mafia política, Carlos Salinas y Elba Esther Gordillo, pero también conglomerados empresariales, del país y del extranjero, notablemente España. Es decir, la misma coalición de intereses que llevó a Felipe Calderón al cargo formal en el que hace el ridículo.
La unción de Peña Nieto será lo que estará en riesgo dentro de tres años, cuando deje la gubernatura, justo un año antes de la contienda presidencial del 2012, aunque él ya tiene discurso:
"Sigo pensando en la sabiduría del partido. En el partido, como no ocurre en otro, opera en estas decisiones, siempre, una magia partidaria que envuelve a los priistas. Cuando hay definición llega a haber claridad entre la militancia, que busca claridad en las definiciones."
--Parece una expresión de los sesenta, de Alfonso Martínez Domínguez.
"Forma es fondo -respondió Peña--. No perdamos la forma".
Tal cual.