viernes, 31 de octubre de 2008

ADEMÁS DE MONIGOTES... PENDEJOS

La Jornada jueves 30 de octubre de 2008

Gálvez: vi tanto pendejo con Fox que lamenté no ser secretaria de Estado
■ Muchos eran del Tec, ¿eh?, dice la ex titular de la CNDI ante alumnos
Carlos Camacho (Corresponsal)

Pachuca, Hgo., 29 de octubre. En el gabinete de Vicente Fox Quesada “vi tanto pendejo que me arrepentí de no haber sido secretaria de Estado”, dijo hoy Xóchitl Gálvez al definir el perfil de algunos funcionarios que colaboraron con el ex presidente, con quien ella misma fue titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Xóchitl Gálvez acudió al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Tec), donde ofreció una conferencia y envió un mensaje a los alumnos: “si se van a dedicar a la política no sean mediocres ni ratas; robar es malo, pero robarle a los jodidos, aunque se confiesen, se van al infierno. No sean mamones, sean medio ojetes, pero mamones no”.

Recordó que en más de cinco ocasiones Fox le insistió que ocupara la titularidad de una secretaría de Estado, pero se negó “porque no tenía la preparación”.

Trajo a su memoria la antesala de lo que fue su incursión al gobierno federal: “recibí una llamada de un head hunter diciéndome que estaba entre los posibles que podrían integrarse al gabinete de Fox. Yo le dije: ‘no mames’”.

En una segunda llamada –dijo–, Ramón Muñoz, encargado de integrar el gabinete, le insistió que aceptara un cargo en el gobierno federal, lo cual fue rechazado nuevamente, argumentando que “ni siquiera había votado por Vicente Fox” en las elecciones de 2000.

En tres ocasiones posteriores fue el propio Fox quien le pidió que se hiciera cargo de una secretaría de Estado, hasta que la ex funcionaria le planteó que aceptaría ser su asesora, pero en temas indígenas. “Fox creó para mí la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas; era tanto su deseo de que yo colaborara con él, que eso hizo”, dijo.

Pero al transcurrir el sexenio, “vi tanto pendejo que me arrepentí de no haber sido secretaria. En serio, decían tantas estupideces, y muchos eran del Tec de Monterrey, ¿eh?”, señaló en tono sarcástico dirigiendo la vista a los estudiantes.

Se acordó de los roces que llegó a tener con connotados funcionarios foxistas, como el entonces secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, de quien aseguró: “le gustaba ser mamón, disfrutaba ser mamón”.

O como el actual gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, “a quien le valían madre los jodidos y en más de una ocasión amenacé con exhibirlo ante la prensa” si no atendía a los pueblos indígenas. “Así entendió el cabrón; los gobernantes sólo entienden a periodicazos, como los perros”, dijo.

EL MUERTO 4 VECES.

Excélsior, 30 de octubre de 2008

¿No saben ganar o no quieren perder más?
Humberto Musacchio

Pese a los reclamos de algunos legisladores perredistas, la Cámara de Diputados aprobó la llamada reforma energética mediante el conocido recurso del dedazo mayoritario, lo que mucho recuerda el vergonzoso procedimiento seguido para aprobar la Ley Televisa, sin debate, sin oposición, sin progenitora

Es mala señal que el Poder Legislativo proceda de esa manera, pues se supone que está para discutir exhaustivamente lo que aprueba. Peor todavía es que cada vez que la derecha —PRI, PAN y comparsas—se propone aprobar alguna disposición contra el interés nacional, San Lázaro se convierta en una fortaleza custodiada por cientos de policías, tanques antimotines y otros dispositivos de seguridad.

Quienes todos los días dan por muerto a Andrés Manuel López Obrador, después de que éste impidó que la iniciativa presidencial fuera aprobada al vapor en el Senado, de repente, muy a su pesar, lo dieron por resucitado y entonaron loas a su espíritu democrático hasta que AMLO, empeñado en las doce palabras, entercado en exigir garantías contra la privatización y la injerencia extranjera, volvió a ser el perro del mal en que lo han convertido las fuerzas del orden, las que por enésima vez decretaron la muerte política del tabasqueño.

Es difícil explicarse tanto miedo a incluir la docena de palabras (en realidad 17) que demandaba López Obrador: “No se suscribirán contratos de exploración o producción que contemplen el otorgamiento de bloques o zonas estratégicas”. ¿A qué ese rechazo cerrado, implacable? ¿Por qué los senadores perredistas compartieron con tanto entusiasmo la repulsa de priistas y panistas? ¿Por qué decidieron mantener los privilegios de los líderes sindicales? Incluso, los senadores aurinegros mostraron abiertamente su desagrado ante la insistencia del tabasqueño, pues ellos —se decía— ya tenían todo planchado, como si la gente del PRI y la del PAN se chupara el dedo y pudiera aceptar algo contrario al interés de quienes sostienen sus campañas y les han permitido hacer carrera política.
Los señores senadores, asesorados por Lampedusa, trabajaron duro para reescribir la iniciativa de Calderón y cambiarlo todo para que todo siguiera igual. Tan igual, que los empresarios que esperaban normas más propicias para su inversión protestaron en todos los tonos y auguraron para la patria días más sombríos que estos que ya empezaron, pues la legislación seguirá más o menos como hasta ahora, con la rendijota del contratismo abierta para que por ahí pasen los intereses transnacionales en contubernio con las autoridades.

La autocomplacencia de los señores legisladores se explica porque viven lejos de las miserias de sus representados, ajenos a la lucha cotidiana por el pan y el trabajo. Las preocupaciones de los padres de la patria son cambiar la camioneta, contar con más guaruras, oficina más amplia y, desde luego, presupuesto mayor, pues la carrera política requiere infraestructura y generosas cuentas de gastos que permitan hartarse en los mejores comederos, probar ese vinito de cosecha excelente y mandar algunas cajas a los amigos, cambiar el departamentito en Acapulco o en Vallarta por uno más grande en Cancún o de plano adquirir aquel de Florida que tanto le gustó a la señora, pues irse a la Costa Azul o a Portofino es alejarse demasiado de la grilla nacional.

Con la cabeza puesta en asuntos de tanta trascendencia, poco importa que ya se hayan iniciado los despidos masivos, que el gobierno federal tenga prohibido realizar nuevas contrataciones de personal y que incluso se prohíba reocupar las plazas vacantes; menos puede interesar a nuestra clase política el alza brutal de bienes básicos vivida en este mes de octubre, con aumentos de 20 y más por ciento en productos nacionales sin que la Profeco parezca inquietarse ni se le vaya el sueño al secretario de Comercio.

Por supuesto, nuevamente pueden dar por muerto a López Obrador y llenarlo de improperios. Acusarlo de que no sabe ganar y recordarle que en política no se puede obtener todo. Tanto grito por las 12 palabrejas, dicen sus críticos mientras echan paletadas de tierra sobre la enésima tumba que acaban de cavarle al Peje, confiados en que esta vez no podrá revivir, pues los maestros de la componenda y el cochupo arguyen que no sabe hacer política.

Sin embargo, los sepultureros de AMLO debieran ser más cautos. Metidos ya en la crisis económica más grave desde 1929, con más de la mitad de la población ocupada en el sector informal, la violencia criminal desatada y las masas de desempleados sumidas en la desesperación, todo indica que la altiva tecnocracia y sus recetas tendrán que abandonar el escenario.

Cuando todo está perdido, los pueblos suelen recurrir a figuras providenciales, los que una y otra vez han estado advirtiendo sobre la inminencia del desastre. López Obrador, gracias a sus enemigos, sigue creciendo y cualquier día regresa llamado por la urgencia nacional. Sus adversarios, inconscientes, trabajan para eso.

MADRAZO TRAS MADRAZO DEL MAESTRO SEGOVIA

Reforma, 31 de octubre de 2008

Las trampas políticas
Rafael Segovia

El clima se antoja como las noticias económicas, un día amanece nublado y frío pero el día siguiente está soleado y cálido. El señor Calderón no tiene el más mínimo poder sobre el tiempo que va a hacer como no tiene poder sobre nada que no se llame el PRI o el PRD, donde hace su voluntad porque así es la política de este país. Resulta digamos curioso que el señor Andrés Manuel López Obrador pueda llenar el Zócalo y calles adyacentes hasta rebasar, mientras sus adláteres no pueden llenar ninguna de las cantinas del centro. Este llamado, que no se había dado desde los tiempos del general Cárdenas, es una expresión que no puede ser más clara de la vida política del país.

El político mexicano vive del presupuesto, ya sea de la Cámara de Diputados o del Senado, cuando no del IFE o de cualquiera de las instituciones gubernamentales, y hay muchas estatales y federales, más las judiciales, más una institución decisiva que se llama la corrupción. Según se puede leer en la prensa del 27 de octubre, la corrupción ha llegado hasta la embajada norteamericana. Más lejos no se puede llegar. Por ejemplo, cuánto le ha costado al país la aprobación de la reforma energética, es un misterio que muy pocos conocen, es una de esas verdades reservadas de las cuales el gobierno tiene la llave. Sólo puede adivinarse que hay un misterio, una negociación entre los partidos de la cual no se informa y sólo trasluce a través de los múltiples aplazamientos de las votaciones, a las cuales no precede ninguna discusión o debate, porque no hay nada que debatir en ningún lado. Ésa es la idea del gobierno actual.

Pero si no hay debate sí hay manifestación. Hay movimientos en las calles, hay ruidos de líderes y de seguidores, hay acusaciones y hay todo lo que puede substituir a la vida política. Hay sobre todo esto un aparato político perfectamente puesto a punto, ajustado, afinado, con un manual de funcionamiento al cual deben todos obedecer para que marchen bien los miles de funcionarios que pertenecen de una manera directa o indirecta a este aparato. No obedecer a las instrucciones no escritas puede traer problemas graves, el primero de los cuales es la corrupción.

El PRD se ha dividido en una multitud de facciones llamadas todas ellas de izquierda y cuya función esencial es la crítica de López Obrador. Todas ellas se deben a las elecciones internas, y estas elecciones internas se deben a que López Obrador no fue declarado vencedor de las elecciones. Tan es así que, haciendo de tripas corazón, le conceden 30 minutos en la Cámara de Diputados para exponer su plan y lo pasan por la televisión del Congreso. Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Resulta curiosa la postura de los señores Navarrete y Ortega, que conscientes del fin de sus mandatos se encontrarán sin oficio ni beneficio, sin partido y sin nada, como es el final de todos los desleales de la izquierda y, también hay que señalar, de la derecha. Pero en México la lección es inútil por más que se los vea en la calle tratando la gente de recordar quiénes son y qué hicieron.

Ya no tiene importancia que los cuerpos e instituciones creados para combatir la violencia organizada o el crimen más común y corriente desaparezcan en un solo instrumento que será inevitablemente penetrado por los narcos. Nada es seguro, la fuerza de lo ilegal no tiene comparación con la legalidad que ya no existe. Se vive en México una vida prolongada por la gracia de los asesinos. Estos días se han cumplido cerca de 4 mil asesinatos en el año, que el señor Calderón habrá celebrado junto a la reforma energética. Es un récord digno de una Presidencia.

Si nos referimos a la situación económica, nos llevaremos la extraordinaria sorpresa de que ya no hay crisis. Como ya es una costumbre, hay un silencio absoluto sobre este tema: la crisis es cosa de gringos; el peso se mantiene en los alrededores de los 14 por dólar que sigue avanzando a expensas de las clases menesterosas, quienes no tienen modo alguno de quejarse.

La protesta está presente aunque no se la quiera ver. Vemos en Chile el avance de la derecha, Lula anda tambaleándose y no sabemos cuándo estallará la situación argentina. La protesta anda de un lado para otro, sin rumbo fijo, es una inconformidad que va creciendo con la misma rapidez que los gobiernos prometen el florecimiento de sus iniciativas que cambian todos los días. Latinoamérica tiene, desde sus orígenes, que a pesar de cuanto se dice es la conquista, una serie de inconvenientes que nunca han sido de verdad enfrentados. Si miramos al origen de nuestra pobreza, de las diferencias monumentales de unos y otros, veremos que la auténtica separación de las clases sociales en este momento es la misma que en el siglo XVIII. No se puede saber qué se va a celebrar pues. Los ricos son los mismos ahora que entonces, con la diferencia de que hoy no obedecen ya a un monarca coronado, creado de la misma manera -la gracia divina- y apoyado, en la medida que se le apoya, por los mismos procedimientos de hace más de 200 años y los mismos hombres: los banqueros, los comerciantes, los mineros, los curas, etcétera. Estamos estacionados en el mismo punto que el virrey Mancera, sólo que hoy es procurador de la muy noble y leal ciudad de las colonias populares.

martes, 28 de octubre de 2008

CUMPLIENDO EL CAPRICHITO


Del maestro Hernández. La Jornada, martes 28 de octubre de 2008.

UN DIGNO MONIGOTE DE DERECHA

GARCÍA LUNA: LA FIEREZA IMPROVISADA
Álvaro Delgado
MÉXICO, D.F., 27 de octubre (APRO).- Detrás del feroz rostro de la tropa disfrazada de "Policía Federal" que Genaro García Luna encabeza de facto, porque legalmente ese cuerpo no existe, están muchos de los vicios del gobierno de Felipe Calderón, entre ellos la ineptitud y la improvisación, como quedó de manifiesto en el operativo para evitar la aprobación de la reforma energética en el Senado.

Ese jueves por la mañana, cuando era generalizada la impresión de que Andrés Manuel López Obrador tiraba a la basura el triunfo de su movimiento --porque el proyecto privatizador de Calderón quedó hecho añicos--, en la Secretaría de Gobernación se reunieron su titular, Juan Camilo Mouriño, el subsecretario Daniel Cabeza de Vaca y el propio García Luna, secretario de Seguridad Pública.

Desde ahí se disponían a seguir el debate, por el Canal del Congreso, que se celebraría en la sede del Senado, en el edificio de Xicotécatl, que para entonces era resguardado por centenares de soldados disfrazados de policías, colocados detrás de granaderos capitalinos, que hacían las veces de contención de los manifestantes.

La víspera, López Obrador convocó a sus seguidores a concentrarse en el Hemiciclo a Juárez, para de ahí marchar al Senado, supuestamente para evitar la aprobación de la reforma que deja abierta una "rendija" para la cesión territorial a empresas privadas, y así lo hicieron.
Cualquiera que hubiera visto la movilización en las inmediaciones del Senado no habría dudado que no sería posible ingresar al recinto sin un choque entre gendarmería y manifestantes, tal como lo apreciaron los senadores del Partido Acción Nacional (PAN) que iban a bordo de un autobús.

Con los senadores iba el subsecretario de Enlace Legislativo de la Secretaría de Gobernación, Cuauhtémoc Cardona, a quien le reclamaron la falta de seguridad a su integridad. Se alarmaron porque, para hacer retroceder el autobús, el chofer debió abrir la puerta para que su auxiliar bajara a "echarle aguas" para la maniobra.

Sólo hasta entonces, y cuando ya era un hecho que la sesión se celebraría en el recinto alterno de la Torre del Caballito, Cardona se comunicó con García Luna, quien todavía estaba en la Secretaría de Gobernación, para manifestarle la molestia de los senadores y la exigencia de que dispusiera un operativo de seguridad más eficaz.

Fue así que García Luna se apareció en la Torre del Caballito, acompañado del coordinador de asesores de Mouriño, el expriista Ulises Ramírez, senador con licencia.

La presencia del jefe policiaco produjo un caos: Sin conocimiento del personal de seguridad ni con la logística habitual del edificio --y en específico del quinto piso donde se celebraría la sesión senatorial--, el aparatoso operativo que involucró a mil 500 elementos barrió con todo, al grado que el empuje de los gorilas estuvo a punto de enviar al vacío a un grupo de periodistas, de haberse vencido los vidrios a sus espaldas.

Fue tan obvia la improvisación de García Luna en el recinto alterno del Senado, a punto de la tragedia, que el operativo de resguardo de la Cámara de Diputados por la "Policía Federal" comenzó desde el propio viernes, con la presencia del mismo funcionario, aunque ahora bajo la supervisión del Ejército.

Apuntes
Otra noticia extraordinaria: El secretario del Trabajo, Javier Lozano, reconoció que en México no se podrán crear más de 300 mil empleos por año hasta 2010, debido a la crisis económica que supuestamente jamás nos afectaría. La oferta de Calderón, quien se vendió como el "candidato del empleo", fue de generar al menos un millón de empleos cada año. Ahora, Lozano anticipa que a finales del 2008 habrá una "fuerte caída" en el mercado laboral, y que no se tendrán ni siquiera los 340 mil empleos que se registraron hasta septiembre. Recomendó a los trabajadores, además, no pedir aumento salarial, porque "traería una presión inflacionaria muy grave"... Qué curioso: Los enemigos de López Obrador deberían estar felices y son los más indignados. ¡Cómo es que López Obrador arroja a la basura la victoria que consiguió con la reforma energética! ¡Cómo, si el gran perdedor fue Calderón! ¡Debería estar celebrando el triunfo! ¡Es "don contreras"! ¡Da tristeza, caray! Y uno recuerda: ¿No había perdido todo el capital político y estaba políticamente muerto desde que tomó la infame decisión de establecer un gigantesco plantón en el Paseo de la Reforma? Y después, pasados unos meses, ¿no volvió a morir cuando hizo tomar la tribuna del Senado? Más aún: ¿No estaba loco cuando hablaba de que Calderón enviaría una iniciativa de reforma para promover la inversión privada en Petróleos Mexicanos (Pemex) y el gobierno --amanuenses incluidos-- decía que no había tal? Ahora que exige la incorporación de las famosas 12 palabras --"no se suscribirán contratos de exploración y producción que contemplen el otorgamiento de bloque en áreas exclusivas"-- se vuelve a la cantaleta. Quizá por lo que dice el diputado panista Juan José Rodríguez Prats: Incluir el párrafo propuesto por el político tabasqueño a la Ley de Adquisiciones, Arredamientos y Servicios del Sector Público sería "atar" a Pemex y condenarla al fracaso, porque la empresa ya no podría desarrollar sus tareas. "Ceder en la inclusión de las 12 palabras que propone López Obrador sería matar a la empresa pública".

¡A QUE PINCHI NECEDAD!


Así no se puede. Hernámdez. La JornadaDomigo 26 de octubre de 2008.

domingo, 26 de octubre de 2008

¡ESO SÍ! ¡CON TODO RESPETO! JAJAJAJAJAJAJAJAJ

El Universal Domingo 26 de octubre de 2008
Ola de ‘narcomantas’ inunda siete estados
Corresponsales
De manera simultánea en la madrugada del sábado, en 11 ciudades de siete estados del país fueron colocadas varias mantas con textos similares dirigidos al presidente de la República, Felipe Calderón, pidiéndole principalmente que se combata al narcotráfico “en forma neutral” y negando la autoría de actos terroristas.

De manera simultánea en la madrugada del sábado, en 11 ciudades de siete estados del país fueron colocadas varias mantas con textos similares dirigidos al presidente de la República, Felipe Calderón, pidiéndole principalmente que se combata al narcotráfico “en forma neutral” y negando la autoría de actos terroristas.

Sin firma, pero con un “¡Muchas gracias por su atención Sr. Presidente!”, al final de un largo texto, las llamadas narcomantas indicaron que el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, tiene “arreglos” con el cártel de Sinaloa, y protege a los jefes de esa organización. También, pidieron que en el combate al narco “no inclinen la balanza a un solo lado”.

“El Ejército y la PGR son dependencias de usted, la PFP ya participó en la detención del Rey Zambada y hubo fuga de información. No somos terroristas y nos desligamos del atentado de Morelia y del Consulado en Monterrey”, añadió el texto de las mantas, algunas elaboradas a mano y otras impresas.

“Con todo respeto a su investidura Sr. Presidente, le pedimos que abra los ojos, que se dé cuenta la clase de personas que tiene la PFP; nosotros sabemos que usted no tiene conocimientos de los arreglos que tiene Genaro García Luna desde el sexenio de Fox, con el cártel de Sinaloa y protege a Mario Zambada, a los Valencia, al Nacho Coronel y a Joaquín El Chapo Guzmán”, señaló, con algunas variantes, el texto difundido.

Las mantas, en su mayoría colocadas en puentes peatonales de las principales avenidas, aparecieron en las ciudades de Culiacán, Guasave y Los Mochis en Sinaloa; Durango, Durango; Nuevo Laredo, Tamaulipas; Coatzacoalcos, Minatitlán y Veracruz, en Veracruz; Acapulco y Zihuatanejo en Guerrero, y en Monterrey, Nuevo León.

Personal del Ejército mexicano y en otros casos policías estatales o municipales, retiraron las mantas que, ante la falta de firmas, por su contenido son atribuidas al cártel del Golfo.

(Con información de Javier Cabrera, Mónica Perla, Gastón Monge, Édgar Ávila, Juan Cervantes y Jónathan Tapia)

viernes, 17 de octubre de 2008

DEL MAESTRO SEGOVIA

Reforma, viernes 17 de octubre de 2008
Rafael Segovia
Fuera del Palacio de Westminster, sede del parlamento inglés, se encuentra un grupo escultórico de Rodin, llamado Los burgueses de Calais. Son unos hombres que van vestidos sólo con la camisa, sin calzas -así le llamaban a los pantalones. Van a entregar las llaves de la ciudad al rey de Inglaterra, que acaba de conquistarla. Llevan también una soga al cuello, por si tiene a bien colgarlos. El rey, generoso no lo tuvo a bien. Es de las escenas más patéticas que se pueden encontrar.
Otra es La rendición de Breda, de Velázquez. Justino de Nassau entrega las llaves de la ciudad a Ambrosio de Spínola, jefe del Ejército español que, por no variar, era un italiano. Es una escena sin ningún patetismo, sólo llama la atención la apenas marcada genuflexión del holandés y el gesto lleno de generosidad y la sonrisa casi de excusa del italiano. Son dos escenas de rendición, como todas las rendiciones, desgarradoras. Hay un vencedor y un vencido, como en todo en la vida. Pero hay caballerosidad y patanería. No todo el mundo al nacer es Ambrosio de Spínola. Cuando al nacer vencido se añade la actitud violenta y egoísta del vencedor, nos encontramos en México, donde el dueño del negocio no siente la menor piedad por el vencido: si he ganado, por algo será, y ese algo se considera de origen divino, de ahí la falta de generosidad y de remordimientos.
Sin genuflexiones de ningún tipo, sin llevar cuerdas al cuello -Calderón no hubiera sabido qué hacer con ellas-, los ilustres privados, maestros de la caballerosidad y patriotismo, amparo de los mutilados y de los huérfanos, enemigos cerrados y cerriles del aborto, obligaron a Calderón Hinojosa a presentarse ante ellos, después de haber transferido a sus cuentas 8 mil 900 millones de dólares que en su tiempo formaron parte de la riqueza nacional o si se quiere de las reservas depositadas en el otrora Banco de México. Para hacer una operación semejante hubo que, en sus cálculos maquiavélicos, primero encontrar un culpable de la corrida -todos acudimos, bravos que somos, a la pañosa- de la cual se acusó a las empresas americanas que invierten en México. Se creyó durante unas horas, después el ministro de Hacienda denunció a los verdaderos autores del maleficio, amenazándolos con toda la furia del infierno dispuesta por su amigo Calderón. Los privados se quedarán sin postre la próxima semana para ver si aprenden a robar con discreción.
A los autores de la caída del peso se les puso nombre; es algo inaudito en México. Tenemos una auténtica novedad: exponer a los hombres ricos hasta la saciedad por lo menos a la murmuración pública. La duda constante sobre la impunidad, si ésta no ha desaparecido al primer golpe, sí se ha llevado un golpe serio. Ahora vendrán las complicadas justificaciones: las razones que a estos hombres los llevaron a intervenir en los mercados de dólares para sus empresas, que al final salieron ganando unas cantidades que les podían compensar de sus caídas desde el principio de la crisis. Bien mirado y ponderado, todos ellos hicieron una operación patriótica, que pagará el pueblo mexicano.
En esta ocasión la pérdida de prestigio ayudará a aclarar el panorama político. Al menos quedaremos libres, durante una larga temporada, de los patéticos llamados a la unidad del señor Calderón. Su credulidad dependerá de cómo encare esta operación. Si acude al medio tradicional que consiste en darle largas al asunto y esperar a que la opinión pública se calme y olvide este mes maldito será un asunto del que Calderón saldrá como un hombre sin palabra ni decisión, dos acusaciones que ya cansan de lo repetidas; si castiga, pero seriamente, a los culpables, el escenario político puede tener un cambio sorprendente, porque en México cuando se está en presencia de este tipo de manejos, la solución es el olvido. En cambio, una estafa de mil pesos es un delito imperdonable.
Conviene insistir, aquí no se pretende defender por encima de cualquier consideración a Napoleón Gómez Urrutia, pero este hombre comparado con la maestra Elba Esther, sin resultar una blanca paloma, da lugar a semejanzas y diferencias llamativas. Se trata de líderes sindicales que modificaron reglamentos para enseñorearse, manejan como les viene la gana, viven de cuotas sindicales y distribuyen, cuando lo distribuyen, este dinero a ciencia y paciencia, cuando no con apoyo del gobierno. Es la vida de una parte sustancial de los asalariados de esta nación: no sólo son explotados de manera inmisericorde por un patronato despiadado, sino por sus propios líderes, guías y jefes.
Los privados están indignados con la denuncia que les ha caído encima. No es sólo el hecho de ser acusados públicamente de falta de honestidad, sino caer en una desconsideración grave para sus negocios. Lo mismo ha ocurrido con la clase empresarial norteamericana, pero ésta sabe que, con acusaciones o sin ellas, con la prohibición de subirse más sus ya estratosféricos sueldos y ver intervenidos sus bancos, con todo eso, con McCain o con Obama, seguirán gobernando a Estados Unidos y a donde están presentes, no se va a cambiar una disposición histórica por voluntad del mundo entero.

jueves, 16 de octubre de 2008

DOGMAS ROTOS

15 profesores de economía neoclásica se han suicidado por la crisis capitalista
Heinz Dieterich
Rebelión

1. Los teólogos del capital
La "noticia" del suicidio de 15 profesores de economía neoclásica por la
crisis del capitalismo de Estado es, por supuesto, falsa. Para que fuera
cierta, tendría que haber ética científica en las facultades económicas de
los neoliberales. Y eso es justo lo que más falta en las lonjas de esa
cofradía. Hoy día, las facultades de economía y abogacía son, sin duda, dos
de los departamentos moralmente más corruptos y cínicos que se encuentran en
nuestras universidades. Por eso, la vox populi mexicana llama a los
abogados "abogangsteres" y a los economistas-banqueros "ladrones".

2. La verdad de Marx
En un evento que organicé recientemente en "mi" universidad, pregunté a un
amigo y colega ---reconocido catedrático de la facultad--- si no tenían
problemas de conciencia al enseñar la teología neoclásica como conocimiento
científico. Ante el asombro de los estudiantes, él contestó con una brutal
verdad: "Bueno, para eso nos pagan." En efecto. En toda sociedad de clase
las relaciones de producción rigen las interacciones de los sujetos.

3. El Santo Grial
Todo debate económico y político sobre el capitalismo y su alternativa
civilizatoria, el Socialismo del Siglo XXI, gira en torno a dos aspectos del
mercado: a) su carácter sistémico; b) la posibilidad y necesidad de
sustituirlo. La pregunta decisiva de este debate es la de la sustituibilidad
del mercado; pero, es imposible contestarla sin previa aclaración de su
carácter sistémico (determinista, probabilístico, caótico, etc.).

4. El pecado original
La mentira constitutiva de la teología económica burguesa consiste en la
ficción de que la crematística capitalista de los últimos 250 años ha sido
una economía de mercado. La verdad es que esa crematística siempre ha
existido como capitalismo de Estado y que no puede existir en otra forma
empírica. La causa de este fenómeno radica en los tiempos y la naturaleza de
los mecanismos de retroalimentación (feedback) del mercado.

5. Mercado, entropía y mono sapiens
El mercado es un sistema dinámico complejo, cuyas tendencias evolutivas lo
dirigen hacia la asimetría, tal como sucede en ciertos sistemas de la
naturaleza. Para describir y explicar el comportamiento de esos sistemas
naturales se analizan frecuentemente con la segunda ley de la termodinámica
(entropía). La aplicación de este procedimiento al mercado ha aportado
conocimientos macroestadísticos útiles. Pero, el mercado opera como
subsistema de un entorno socio-humano, basado en el mono sapiens, y esto
hace que su cibernética se vuelva más compleja.

6. Dialéctica de la retroalimentación
Las tendencias asimétricas de la crematística moderna y, por ende, las
crisis recurrentes del sistema no significan que éste termine
determinísticamente en la autodestrucción o en un salto cualitativo hacia
formas concretas superiores de la realidad (Socialismo del Siglo XXI). El
genio científico de Marx/Engels capturó esa particularidad de la relación
Crematística-Estado capitalista y diagnosticó correctamente la lógica
conductiva del mercado y su relación con el Estado, un siglo antes de que
apareciera la ciencia cibernética. Con W.F. Hegel presente y Norbert Wiener
todavía en la pipeline de producción biológica, bautizaron esos
comportamientos sistémicos "dialécticos".

7. El mercado como Caliban
El mercado funciona, bajo ciertas condiciones generales, como un sistema
autoregulativo o cibernético, de considerable sofisticación y eficiencia.
Pero, sus mecanismos y tiempos de retroalimentación negativa (corrección de
disfuncionalidades) son tan destructivos y largos, que ponen en peligro la
estabilidad del macrosistema socio-político. Esto obliga a la intervención
del Estado, ya sea para estabilizar, ya sea para revolucionar.

El mercado es un producto de la evolución social humana, pero es un
producto "ciego", lo que explica porque sus mecanismos de retroalimentación
positiva o entrópicos se asemejan más a ciertos sistemas naturales que a
sistemas sociales diseñados con intención humanística. El siguiente ejemplo
ilustra la diferencia.

Si a un bosque le cae una plaga (insectos) y sus mecanismos de
retroalimentación negativa no logran neutralizar la amenaza, los árboles se
secan y perecen. Ya seco, el bosque se incendiará en algún momento, el fuego
matará a la plaga y el sistema vuelve a nacer o queda
extinguido para siempre. Cualquiera de los dos desenlaces es insignificante
a cualquier escala: para los individuos afectados (objetos árboles, nivel
micro), para el sistema superior (biosfera terrestre, nivel meso) y para el
universo (nivel macro).

8. La comunidad de resistencia y la barbarie institucionalizada
Esta situación cambia cualitativamente en la sociedad humana, porque sus
individuos no son objetos (árboles) sino objetos-sujetos (mono sapiens), que
se convierten en comunidad de resistencia, no solo de víctimas, ante la
barbarie institucionalizada de la burguesía: la genética darwiniana del
mercado, la férrea voluntad de explotación de su clase dominante y la
represividad clasista de su aparato estatal.

9. La lumpenburguesía y sus servidores académicos neoliberales
La crisis financiera actual de la burguesía atlántica tiene dos causas
principales: a) la corrupción política endémica de su clase política que se
manifiesta en su contubernio con el capital financiero, bloqueando su
función sistémica de agente de feedback negativo; b) la necesidad electoral
de sostener coyunturas económicas artificiales por los medios que sean.

El sistema financiero de Bretton Woods (1944) contaba con un feedback
negativo integrado, el patrón de oro, que consistía en el compromiso del
gobierno estadounidense de convertir cualquier cantidad de dólares, la
moneda mundial, en oro. Los costos de la guerra de Vietnam y de
Johnson´s "Great Society" dieron al traste con este semi-gold standard y en
1971 R.M. Nixon desconoció la obligación respectiva del gobierno
estadounidense.

Desparecido el respaldo material-financiero, la fuerza del dólar se redujo a
la fe del mundo de que la estabilidad de las instituciones y la fuerza
económica-militar estadounidense eran inquebrantables, aceptando, en
consecuencia cualquier cantidad de dólares que Washington imprimiera. Ante
esa fe, no importaba que la lumpenburguesía y su criminal clase política
financiaban los gigantescos déficits fiscales y de cuenta corriente al tono
de dos mil millones de dólares diarios, convirtiendo cada vez más al dólar
en puro papel.

Cuando estalló la actual burbuja inmobiliaria-financiera, antecedida en los
ochenta por la inmobiliaria-financiera de savings and loans y en los noventa
por la de los dot.com (internet/telecom), el cínico circo neoliberal
terminó. La cuenta del desastre causado por la oligarquía de los
entrepreneurs, managers, políticos, farsantes académicos y magos mediáticos
se pagará con la destrucción de decenas de millones de vidas en todo el
mundo.

Mientras tanto los catedráticos neoliberales bajarán la voz y seguirán
cobrando sus buenos sueldos. Y un gran paradigma histórico los consuela en
su temporal soledad: ¿Si los teólogos de la Iglesia Católica no se
suicidaron colectivamente ante el telescopio de Galileo, por qué lo habrían
de hacer ellos ante el derrumbe físico de su santuario dogmático en Wall
Street?

Socrates ha de estar en algún lugar, riéndose para no llorar de tristeza.

sábado, 11 de octubre de 2008

¿SERÁ IGUAL EN MÉXICO?

Excélsior, 18 de septiembre

Bolivia, en una democracia inviable
Humberto Musacchio

Lo ocurrido en los últimos días en Bolivia parece augurar una guerra civil. La plutocracia de las provincias más ricas está decidida a derrocar al gobierno central de Evo Morales o, si no consigue lo anterior, a desmembrar al país, separando las provincias de la llamada Media Luna, las más ricas en recursos naturales, pese a que en 2007, en el referéndum de julio, 55% de los ciudadanos se manifestaron contra las autonomías.

Al calor de la lucha política, la vieja oligarquía vuelve a mostrar su cara racista y ha puesto en pie bandas de matarifes que persiguen y asesinan a los indios que no están dispuestos a seguir siendo sus criados y reclaman derechos hasta ahora impensables en el régimen semiesclavista que priva en amplias zonas del país.Por supuesto, los grupos separatistas han puesto en juego todos sus recursos políticos, mediáticos, económicos, legales e ilegales, además de que, si deciden y logran dividir al país, esperan contar con el apoyo y, llegado el caso, con el reconocimiento de Washington, que debe estar muy interesado en dos recursos estratégicos de las provincias escisionistas como son el petróleo y el agua.

Las élites blancas fruncen la nariz ante la presencia de un indio como Evo Morales en la presidencia de la República, pero más inaceptable resulta su política social, lo que cabe ilustrar con un hecho que parece haber desatado los demonios en aquel país y que fue, precisamente, que el gobierno central resolviera hacer un recorte a las provincias del impuesto a la exportación de gas para constituir un fondo de ayuda a los ancianos.El hecho muestra que el regionalismo pretende sobreponerse al interés general de los bolivianos y despliega sin tapujos el desprecio de los altos círculos económicos por cualquier política que intente paliar las muy hondas desigualdades que padece desde hace cinco siglos la sociedad boliviana, que tiene más de la mitad de indios y una tercera parte de mestizos.

Pero curiosamente han sido los indios y en menor medida los mestizos los que llevaron a Evo Morales al poder, en un momento en que el Estado —como hoy en México— se empezaba a caer en pedazos y el gobierno central se mostraba incapaz de contener a los poderes fácticos. Con esa base social, Evo Morales ha empujado hacia una democracia con derechos específicos para los indios, antes comprendidos dentro de la categoría de los ciudadanos, pero sin posibilidades de hacer valer esa calidad.Es precisamente esa política, elevada ya a nivel constitucional, la que los oligarcas rechazan sin rodeos, al extremo de recurrir a medidas que en otras condiciones no dudarían en condenar, tales como el cierre de carreteras, el saqueo de oficinas públicas y la toma de aeropuertos, especialmente el de Santa Cruz, en el que debido a razones técnicas tienen que hacer escala las aeronaves que van a La Paz.

Los golpistas trabajan ya con sectores afines de las fuerzas armadas, pues la alta oficialidad tradicionalmente ha sido parte de las élites blancas. Bolivia está en la inminencia de un golpe de Estado y sería de gravísimas consecuencias para Latinoamérica que éste se produjera, pues volveríamos a la época de las dictaduras y dictablandas impuestas al gusto de la potencia del norte.

Lo cierto es que la democracia que siguió a la larga noche de las dictaduras sudamericanas no ha sido capaz de resolver los problemas de la gente común ni ha podido disminuir la pobreza de las mayorías. Latinoamérica es la región de peor desempeño económico en los últimos años y se ahonda en nuestros países la desigualdad, pues tenemos personajes con riquezas semejantes y hasta superiores a las de hombres más opulentos de los países ricos, pero la mayoría de la población vive en la pobreza o de plano en la miseria.

Lo anterior prueba que la democracia representativa no es la vía para encauzar y resolver pacíficamente los conflictos sociales y dar respuesta a la pobreza, el analfabetismo, la insalubridad, la escasez de vivienda y otros problemas derivados de un pésimo reparto de la riqueza. En tales condiciones, hay que plantearse qué clase de régimen electoral y político necesitamos en Latinoamérica. De poco sirve realizar elecciones si unos introducen recursos como los de la guerra sucia desplegados en México en 2006 o si la oligarquía pone sobre la mesa su dinero para comprar voluntades y desviar el voto, por no hablar de los infaltables fraudes.

Pero todavía más grave es que se realicen comicios libres y que, una vez llegados al poder los gobernantes libremente elegidos en las urnas, se busque sabotear por todos los medios cualquier política igualitaria o que beneficie a las mayorías. De poco sirve a los pueblos una democracia en la que se vota por determinadas políticas que la minoría impide transformar en hechos. Por eso, si se produce el golpe de Estado en Bolivia, cada latinoamericano muy bien podrá preguntarse para qué sirve la democracia y qué sentido tiene mantener esa simulación onerosa y carnavalesca que apuntala la desigualdad y la injusticia.