martes, 20 de noviembre de 2007

PAGO DE FAVORES DEL PELELE AL PRECIOSO

Diario Cambio de Puebla, martes 20 de noviembre de 2006

http://www.laquintacolumna.com.mx/2007/noviembre/politica/pol_191107_sel_delgado.html

La impunidad prevalecerá gracias al acuerdo entre Marín y Calderón

Considera el periodista Álvaro Delgado, analista de la revista Proceso

Selene Ríos Andraca


El avasallante triunfo del PRI el pasado 11 de noviembre en las urnas, es resultado de la guerra intestina entre los panistas, que ha generado el envilecimiento de los procesos internos para la designación de candidatos, y la estructura estatal que operó a favor del tricolor, considera

Después del triunfo de Mario Marín Torres en las elecciones del pasado 11 de noviembre, los mexicanos pueden estar seguros que aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) lo declare responsable de violar los derechos fundamentales de Lydia Cacho Ribeiro, la impunidad prevalecerá gracias al acuerdo mafioso entre el mandatario y el presidente Felipe Calderón Hinojosa.

En entrevista con Cambio, el periodista de Proceso y especialista en Acción Nacional, Álvaro Delgado aseguró que la falta de legitimidad de Felipe Calderón al frente del Poder Ejecutivo federal ha llegado a tal extremo que está permitiendo que en las entidades se consoliden cacicazgos encabezados por gobernadores.

El autor de El Yunque, El ejército de Dios —ambas obras basadas en la organización de ultraderecha enquistada en las filas del Partido Acción Nacional— y El Engaño. Prédica y práctica del PAN habló de los elementos que llevaron al PAN a la gran debacle electoral, en entidades como Puebla, Oaxaca, Tamaulipas, Yucatán y Veracruz.

El primer ingrediente del avasallante triunfo del PRI el pasado 11 de noviembre en las urnas poblanas fue el mafioso pacto Calderón-Marín; el segundo fue la guerra intestina entre los panistas que ha generado el envilecimiento de los procesos internos para la designación de candidatos y, el tercero, la estructura estatal que operó a favor del tricolor.


Maridaje Calderón-Marín

Las elecciones del 2 de julio del 2006 y la del 11 de noviembre del 2007 en Puebla, son la prueba del pacto entre el gobernador Mario Marín y el presidente Felipe Calderón. El primero con un problema de gobernabilidad por su participación en la encarcelación de la periodista Lydia Cacho y el segundo con un problema de legitimidad por imponerse con el apoyo del Instituto Federal Electoral (IFE) y la Presidencia de la República —encabezada entonces por Vicente Fox Quesada— sobre Andrés Manuel López Obrador.
En ese contexto, Álvaro Delgado comentó: “En Puebla, no hay duda, del canje de impunidad por legitimidad el año pasado, ahora se expresó con el avasallamiento de Marín al PAN y con la absoluta complacencia de Felipe Calderón, obviamente éste por su debilidad y su urgencia de legitimidad, y su necesidad que haya reformas mediante las cuales quiere obtener la legitimidad, está a expensas de gobernadores como Marín y como Ulises Ruiz. Es inaudito que en México estén llevándose a cabo elecciones tan sucias y que no pase nada.”

Para el periodista del semanario político más importante de México, a Mario Marín Torres y a sus 26 diputados locales recién electos la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en torno a la violación de las garantías de Lydia Cacho les dará risa.


“La Corte puede decir misa y no pasará nada. De la misma manera que si la Corte le dice al Congreso de la Unión que proceda contra la procuradora, el magistrado presidente, no pasará nada. No hay que olvidar que Calderón es legalmente el jefe de las instituciones, y que tiene un papel fundamentalmente político en este caso.”

En tono irónico, Delgado aseveró: “Es más, Marín puede aspirar a ser presidente de México… Es un gobernador exitoso, dispone de enormes recursos económicos, tiene una ‘aprobación contundente’ de sus gobernados.”

Y aunque en la elección del 11 de noviembre haya prevalecido el abstencionismo —50 por ciento, según el Instituto Electoral del Estado, más del 60 por ciento, según encuestadoras— “Marín puede decir que no fueron a votar porque no quisieron”.


“El pacto Marín-Calderón y el canje de votos por impunidad es parte de la involución tan grave como la que está padeciendo el país, que solamente está fortaleciendo los cacicazgos estatales como el que encabeza Marín en Puebla, Ulises Ruiz en Oaxaca, Fidel Herrera en Veracruz, Eugenio Hernández en Tamaulipas, son pésimas noticias para el país, enclaves autoritarios que se fortalecerán para las intermedias del 2009 y las siguientes del 2012 y con el sometimiento de las instituciones en sus estados y también de las federales, y ello, no abona a la democracia. Considero que hay una involución autoritaria fomentada por el presidente Felipe Calderón, quien carece de legitimidad para ostentar el cargo.”


La guerra intestina del PAN

Para el especialista de la ultraderecha en México, una de las fatales decisiones que tomó el PAN poblano fue la designación de Antonio Sánchez Díaz de Rivera como el abanderado a la Presidencia Municipal.

“El PAN es un partido que se ha degradado, que ha envilecido su propio proceso de selección interna de candidatos y de dirigentes, porque se ha impuesto la lógica de facción y de poder. El caso específico en Puebla ocurrió con Antonio Sánchez Díaz de Rivera. Los poblanos simpatizantes del PAN y antagonistas de este partido fueron testigos de lo que pasó y fue un elemento de esta derrota.”

Y aunque la dirigencia estatal hubiera ungido a Ana Teresa Aranda, ex secretaria federal de Desarrollo Social, como la abanderada a la alcaldía capitalina, Felipe Calderón la hubiera sacrificado por legitimidad y sus reformas de Estado.

“Quizá Aranda hubiera hecho una campaña más estridente y hubiera concitado un apoyo de los panistas que no tuvo Sánchez Díaz de Rivera, pero aquí, de cualquier modo hubiera resultado semejante, con este pacto mafioso entre Calderón y Marín. Calderón hubiera sacrificado a Aranda de la misma manera en que sacrificó en Yucatán a Xavier Abreu, y también en alguna medida se sacrificó a Salvador López Orduña en Michoacán.”

En su nueva obra denominada El Engaño. Prédica y práctica del PAN —que circulará en los próximos días en los estantes de Puebla— Álvaro Delgado dedica un capítulo al proceso interno del PAN, mediante el cual se designó al ultraderechista Antonio Sánchez Díaz de Rivera como el abanderado y cómo este proceso interno afectó en la votación del 11 de noviembre.

El periodista consideró que lo ocurrido en las elecciones: “Es la mafia política y Calderón y Marín la representan en sus respectivos ámbitos. En los próximos días circulará mi tercer libro El Engaño. Prédica y práctica del PAN, y uno de los capítulos es Puebla, de manera específica el proceso interno del PAN en Puebla, capital, para quien quiera explicarse porqué perdió de manera tan rotunda, hay que remitirse lo que ocurrió en la interna. Obviamente, el libro es más amplio, pero viene una explicación de la degradación interna y de los pactos mafiosos que van más allá de las dirigencias locales. En ese sentido, la responsabilidad de Calderón es inobjetable.”

—¿Qué pasó con Acción Nacional, por qué esta derrota?— se le preguntó a Álvaro Delgado.

—Lo que le está pasando al PAN de Puebla le está pasando al PAN en todo el país. Le ha pasado por decisiones propias y por decisiones externas. El PAN es un partido que se ha degradado, que ha envilecido su propio proceso de selección interna de candidatos y de dirigentes, porque se ha impuesto la lógica de facción y de poder. El caso específico en Puebla ocurrió con Antonio Sánchez Díaz de Rivera. Los poblanos simpatizantes del PAN y antagonistas de este partido fueron testigos de lo que pasó y fue un elemento de esta derrota. Hay otro elemento que no podemos perder de vista: la capacidad de echar andar la estructura gubernamental. Hoy las elecciones no se dan entre partidos y candidatos, sino entre aparatos, que significa la utilización de estructura gubernamental a favor de un partido. Esto sucedió en Puebla a favor del PRI, como ocurrió en Tamaulipas, Veracruz, Durango y Chihuahua. Pero también lo hizo el PAN en California y un tercer elemento el pacto mafioso entre Felipe Calderón y Mario Marín.

—¿Estás en esta lógica en que Marín dejó ganarse en las federales y negoció impunidad en la Suprema Corte?

—¡Por supuesto! No sólo por lo que ocurrió el domingo en Puebla. El antecedente es Veracruz, Tamaulipas y Yucatán, y no en un arreglijo público (palabras de Manuel Espino en una entrevista con el periodista, Proceso 1620), pero el PRI transformado en aparato gubernamental, gana. Igual que el aparato en Baja California aplastó a Hank, un impresentable candidato priista. En Puebla, no hay duda, el canje de impunidad por legitimidad el año pasado, ahora se expresó con el avasallamiento de Marín al PAN y con la absoluta complacencia de Felipe Calderón, obviamente por su debilidad y su urgencia de legitimidad, y su necesidad que haya reformas mediante las cuales quiere obtener la legitimidad, está a expensas de gobernadores como Marín y como Ulises Ruiz. Es inaudito que en México estén llevándose a cabo elecciones tan sucias y que no pase nada.

—¿Independientemente del pacto Marín-Calderón, influyó en la elección la mala designación de candidatos a diputados que dejó a Marín con un Congreso a sus pies, que posiblemente sea presidido por el hermano del mandatario?


—Es que ése es el asunto. La batalla no era por la alcaldía. A Marín le importaba controlar el Congreso. Por más que la Corte resuelva que se someta juicio político a Marín, nada ocurrirá, a Puebla, a Marín y a sus 26 diputados les da risa lo que la Suprema Corte resuelva. Por la sencilla razón de que por una parte puede alegar que la elección fue un referéndum a su gobierno y además tiene la fuerza institucional para no permitirlo.

—¿Prevés que la Corte considere que el gobernador fue parte de la confabulación contra Lydia Cacho?

—Sí. ¿Y qué? La Corte puede decir misa y no pasará nada. De la misma manera que si la Corte le dice al Congreso de la Unión que proceda contra la procuradora, el magistrado presidente, no pasará nada. No hay que olvidar que Calderón es legalmente el jefe de las instituciones, y que tiene un papel fundamentalmente político en este caso. Es más, Marín puede aspirar a ser presidente de México…

—No digas eso…

—Es un gobernador exitoso, dispone de enormes recursos económicos, tiene una ‘aprobación contundente’ de sus gobernados…
—Pero hubo casi 60 por ciento de abstencionismo…

—¿Y qué? Marín puede decir que no fueron a votar porque no quisieron. Obviamente, se trata de una involución tan grave como la que está padeciendo el país. El fortalecimiento de cacicazgos estatales como el que encabeza Marín en Puebla, Ulises Ruiz en Oaxaca, Fidel Herrera en Veracruz, Eugenio Hernández (en Tamaulipas), son pésimas noticias para el país, enclaves autoritarios que se fortalecerán para las intermedias del 2009 y las siguientes del 2012 y con el sometimiento de las instituciones en sus estados y también de las federales, y ello, no abona a la democracia. Considero que hay una involución autoritaria fomentada por el presidente Felipe Calderón, quien carece de legitimidad para ostentar el cargo.

jueves, 8 de noviembre de 2007

TRAS DE RATEROS... INEPTOS

Excélsior, 08-Nov-2007

Tabasco: ¿filantropía o Estado?
Humberto Musacchio

La tragedia de Tabasco ha movido a mexicanos de todos los sectores sociales a tender la mano a quienes están en desgracia. Lo ocurrido en la tierra de Carlos Pellicer ha despertado una amplia solidaridad que muestra el grado de cohesión que mantiene nuestra sociedad pese a la tremenda e injusta desigualdad económica que encona las diferencias de clase.

La sociedad mexicana ha respondido y responde bien, muy bien. Lamentablemente, no puede decirse lo mismo de las autoridades, especialmente de las federales, que deambulan entre el desconcierto y la desesperación, lo que no ha escapado al ojo certero de muchos caricaturistas, quienes pintan a Felipe Calderón con el agua al cuello y lanzando un desgarrador grito de auxilio.

En efecto, en los últimos días, una y otra vez Felipe Calderón ha pedido a los mexicanos ayuda para los damnificados de Tabasco, que mucho la necesitan en esta hora. Sin embargo, la función de un gobernante no es exhortar a la filantropía, sino poner en juego los múltiples mecanismos de que dispone el Estado.

La solidaridad social debe ser siempre bienvenida, pero ya se sabe que las respuestas de fondo para las catástrofes están en manos de quien gobierna, y esas respuestas pasan por medidas de orden asistencial, político, fiscal, legal y constitucional. Es muy bueno que quienes tienen algo lo compartan con sus semejantes, pero es mejor que se cobre, a quienes tienen riqueza excesiva, los impuestos suficientes para contar con recursos que permitan, no sólo paliar problemas, sino resolverlos.

Es lamentable que los gobernantes de un país desconozcan los recursos de que disponen. Es igualmente triste que los legisladores ignoren la razón por la que ocupan un lugar en el Poder Legislativo. A lo más que llegaron en estos días fue a lavar un poquito su conciencia mediante su óbolo a la causa tabasqueña. Ignorantes de las facultades de que disponen, pretenden resolver con limosnas lo que han sido incapaces de afrontar como representantes populares.

México es un país de baja —bajísima— recaudación fiscal. Reformas van y reformas vienen, pero la captación hacendaria sigue siendo paupérrima. La más reciente modificación a las disposiciones fiscales representa —si el gobierno es capaz de cobrar impuestos— menos de un punto porcentual del producto interno bruto, cuando lo cierto es que se requiere elevar la captación por lo menos diez puntos si queremos empezar a resolver los grandes problemas nacionales, lo que implica un crecimiento de la economía muy superior al aumento de la población.

No es la primera vez que Tabasco sufre el embate de los fenómenos naturales. Ocurrió en 1956, cuando era todavía una entidad rural. Sucedió a fines de los años noventa y, sin que se haya asimilado la experiencia, otra vez las aguas vuelven a arruinar campos de cultivo y a anegar centros de población.

Las explicaciones oficiales suenan a pretextos: que si la precipitación fue mayor de lo esperado, que ante la naturaleza no hay previsión que valga, que las lluvias se adelantaron a las obras en curso, en fin, que desde que se inventaron los pretextos se acabaron los gobernantes ineptos y ladrones.

Lo cierto es que, desde hace varios años, se asignan partidas federales para desviar cauces, levantar diques y evitar tragedias. Lo que no se ve es que tales obras se hayan construido. Por eso, al desfogar la Comisión Federal de Electricidad la presa Peñitas se lanzó sobre las partes bajas de Tabasco un caudal que incrementó la crecida de otros ríos y, junto con la precipitación pluvial, convirtió en tragedia el exceso de agua.

De seguir los desatinos como hasta ahora, nade puede garantizar que el actual gobierno federal llegue al término del sexenio. No se puede encabezar la administración pública con tanta ignorancia y tantos pasos en falso. Su colosal ineptitud no alcanza a taparla ni siquiera la renovada campaña mediática en contra de Andrés Manuel López Obrador, como si éste fuera el culpable de las lluvias.

Estamos ante un caso de raterías y complicidades punibles de autoridades de hogaño y antaño. Si había dinero y no se hicieron las obras hay responsables que deben pagar las consecuencias de su indolencia o su corrupción. Alguien debe explicar por qué José Luis Luege Tamargo fue nombrado director general de la Comisión Nacional de Agua si carece de formación profesional —es ingeniero químico y sus más recientes chambas antes de meterse a político fueron en la metalurgia—, lo que explica su completa inutilidad en el cargo y ante la actual situación.

Es obvio que Acción Nacional carece de cuadros para manejar la administración pública, pero es del todo reprobable que para cargos de alta complejidad técnica se recurra a politicastros que nada tienen qué ver con el perfil demandado. Hay mexicanos que más allá de los partidos poseen las capacidades necesarias para ocupar los cargos de mayor exigencia técnica. Ya es hora de que Calderón empiece a poner orden en su casa y se haga de colaboradores más aptos que los petimetres que lo rodean.

ESTO SE LLAMA TENER POCA MADRE

El Universal, jueves 08 de noviembre de 2007

Tabasco: Secretarios atienden emergencia entre lujos
Alberto Morales y Roberto Barboza

Disfrutan de canapés y vino en hoteles 5 estrellas, a diferencia de damnificados

VILLAHERMOSA, Tab.— Los secretarios de Gobernación (Segob), Francisco Ramírez Acuña, y de Desarrollo Social (Sedesol), Beatriz Zavala Peniche, duermen, comen y despachan en hoteles de cinco estrellas, de Gran Turismo, en esta capital.

Los funcionarios federales se trasladaron desde el 31 de octubre pasado para atender la emergencia provocada por las inundaciones en esta entidad, que dejó un millón de damnificados, según cifras del gobierno del estado de Tabasco.

A diferencia de miles de tabasqueños que duermen y viven hacinados en albergues, con carencias e incomodidades, los inmuebles en la zona Hotelera de Tabasco 2000 no sufrieron anegaciones.

Canapés, vino y batas

Canapés, vino tinto de cortesía, arreglos frutales; batas de baño y pantuflas; así como shampoo y crema para baño de la exclusiva marca Bvlgari, son algunos de los enseres que las empresas de servicios turísticos ofrecen a sus clientes.

En el Camino Real se hospeda el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña; así como el staff de funcionarios que lo acompañan.

El costo de las habitaciones va de los 2 mil pesos por habitación sencilla la noche por persona, a los 4 mil 414 pesos por la Master Suite, que cuenta con una pequeña sala. Se ubica en el Piso Club, que por las tardes ofrece canapés, una copa de vino blanco o tinto, bata, pantuflas, dos prendas de lavandería; así como enseres de la marca Bvlgari como cortesía.

Abasto de agua, gas y luz

La dirección general de este hotel informó que para tranquilidad de sus huéspedes, cuenta con su propia cisterna de agua con capacidad de 700 mil litros, suficiente para poder operar por tiempo indefinido.

En un memorandum a sus huéspedes, la dirección general del hotel Camino Real aseguró que sus reservas de gas y diesel para los servicios de cocinas y plantas de luz, están llenas y que en caso de interrupción en el servicio eléctrico, tienen la capacidad de operar hasta por una semana.

Sedesol despacha en Quinta Real

Beatriz Zavala Peniche, secretaria de Desarrollo Social, además del equipo de colaboradores que la acompañan, se hospeda en Quinta Real, un exclusivo hotel Ressort Gran Turismo, ubicado en la avenida Paseo Usumacinta, en la zona conocida como el fraccionamiento La Choca.

El ostentoso inmueble cuenta con 114 suites de lujo decoradas estilo californiano, cada una con muebles de madera y lujosos baños de mármol.

La noche por persona en este hotel cuesta 3 mil pesos para las habitaciones Master y Gran Clase. Además, cuenta con una suite presidencial de 14 mil pesos la noche.

Se constató que el secretario de Gobernación despachó ayer en el restaurante La Ceiba, del hotel Hayatt, de cinco estrellas, pero categoría Business Class, donde citó al vicealmirante Sergio Lara Montillano, responsable del comando de operación de rescate aéreo, acuático y terrestre, con sede en la ciudad deportiva de Villahermosa, Tabasco.

En ese hotel, Laura Gurza Jaidar, jefa de la Unidad de Coordinación General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, atendió a los representantes de la Federación de la Cruz Roja Internacional.