martes, 20 de noviembre de 2007

PAGO DE FAVORES DEL PELELE AL PRECIOSO

Diario Cambio de Puebla, martes 20 de noviembre de 2006

http://www.laquintacolumna.com.mx/2007/noviembre/politica/pol_191107_sel_delgado.html

La impunidad prevalecerá gracias al acuerdo entre Marín y Calderón

Considera el periodista Álvaro Delgado, analista de la revista Proceso

Selene Ríos Andraca


El avasallante triunfo del PRI el pasado 11 de noviembre en las urnas, es resultado de la guerra intestina entre los panistas, que ha generado el envilecimiento de los procesos internos para la designación de candidatos, y la estructura estatal que operó a favor del tricolor, considera

Después del triunfo de Mario Marín Torres en las elecciones del pasado 11 de noviembre, los mexicanos pueden estar seguros que aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) lo declare responsable de violar los derechos fundamentales de Lydia Cacho Ribeiro, la impunidad prevalecerá gracias al acuerdo mafioso entre el mandatario y el presidente Felipe Calderón Hinojosa.

En entrevista con Cambio, el periodista de Proceso y especialista en Acción Nacional, Álvaro Delgado aseguró que la falta de legitimidad de Felipe Calderón al frente del Poder Ejecutivo federal ha llegado a tal extremo que está permitiendo que en las entidades se consoliden cacicazgos encabezados por gobernadores.

El autor de El Yunque, El ejército de Dios —ambas obras basadas en la organización de ultraderecha enquistada en las filas del Partido Acción Nacional— y El Engaño. Prédica y práctica del PAN habló de los elementos que llevaron al PAN a la gran debacle electoral, en entidades como Puebla, Oaxaca, Tamaulipas, Yucatán y Veracruz.

El primer ingrediente del avasallante triunfo del PRI el pasado 11 de noviembre en las urnas poblanas fue el mafioso pacto Calderón-Marín; el segundo fue la guerra intestina entre los panistas que ha generado el envilecimiento de los procesos internos para la designación de candidatos y, el tercero, la estructura estatal que operó a favor del tricolor.


Maridaje Calderón-Marín

Las elecciones del 2 de julio del 2006 y la del 11 de noviembre del 2007 en Puebla, son la prueba del pacto entre el gobernador Mario Marín y el presidente Felipe Calderón. El primero con un problema de gobernabilidad por su participación en la encarcelación de la periodista Lydia Cacho y el segundo con un problema de legitimidad por imponerse con el apoyo del Instituto Federal Electoral (IFE) y la Presidencia de la República —encabezada entonces por Vicente Fox Quesada— sobre Andrés Manuel López Obrador.
En ese contexto, Álvaro Delgado comentó: “En Puebla, no hay duda, del canje de impunidad por legitimidad el año pasado, ahora se expresó con el avasallamiento de Marín al PAN y con la absoluta complacencia de Felipe Calderón, obviamente éste por su debilidad y su urgencia de legitimidad, y su necesidad que haya reformas mediante las cuales quiere obtener la legitimidad, está a expensas de gobernadores como Marín y como Ulises Ruiz. Es inaudito que en México estén llevándose a cabo elecciones tan sucias y que no pase nada.”

Para el periodista del semanario político más importante de México, a Mario Marín Torres y a sus 26 diputados locales recién electos la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en torno a la violación de las garantías de Lydia Cacho les dará risa.


“La Corte puede decir misa y no pasará nada. De la misma manera que si la Corte le dice al Congreso de la Unión que proceda contra la procuradora, el magistrado presidente, no pasará nada. No hay que olvidar que Calderón es legalmente el jefe de las instituciones, y que tiene un papel fundamentalmente político en este caso.”

En tono irónico, Delgado aseveró: “Es más, Marín puede aspirar a ser presidente de México… Es un gobernador exitoso, dispone de enormes recursos económicos, tiene una ‘aprobación contundente’ de sus gobernados.”

Y aunque en la elección del 11 de noviembre haya prevalecido el abstencionismo —50 por ciento, según el Instituto Electoral del Estado, más del 60 por ciento, según encuestadoras— “Marín puede decir que no fueron a votar porque no quisieron”.


“El pacto Marín-Calderón y el canje de votos por impunidad es parte de la involución tan grave como la que está padeciendo el país, que solamente está fortaleciendo los cacicazgos estatales como el que encabeza Marín en Puebla, Ulises Ruiz en Oaxaca, Fidel Herrera en Veracruz, Eugenio Hernández en Tamaulipas, son pésimas noticias para el país, enclaves autoritarios que se fortalecerán para las intermedias del 2009 y las siguientes del 2012 y con el sometimiento de las instituciones en sus estados y también de las federales, y ello, no abona a la democracia. Considero que hay una involución autoritaria fomentada por el presidente Felipe Calderón, quien carece de legitimidad para ostentar el cargo.”


La guerra intestina del PAN

Para el especialista de la ultraderecha en México, una de las fatales decisiones que tomó el PAN poblano fue la designación de Antonio Sánchez Díaz de Rivera como el abanderado a la Presidencia Municipal.

“El PAN es un partido que se ha degradado, que ha envilecido su propio proceso de selección interna de candidatos y de dirigentes, porque se ha impuesto la lógica de facción y de poder. El caso específico en Puebla ocurrió con Antonio Sánchez Díaz de Rivera. Los poblanos simpatizantes del PAN y antagonistas de este partido fueron testigos de lo que pasó y fue un elemento de esta derrota.”

Y aunque la dirigencia estatal hubiera ungido a Ana Teresa Aranda, ex secretaria federal de Desarrollo Social, como la abanderada a la alcaldía capitalina, Felipe Calderón la hubiera sacrificado por legitimidad y sus reformas de Estado.

“Quizá Aranda hubiera hecho una campaña más estridente y hubiera concitado un apoyo de los panistas que no tuvo Sánchez Díaz de Rivera, pero aquí, de cualquier modo hubiera resultado semejante, con este pacto mafioso entre Calderón y Marín. Calderón hubiera sacrificado a Aranda de la misma manera en que sacrificó en Yucatán a Xavier Abreu, y también en alguna medida se sacrificó a Salvador López Orduña en Michoacán.”

En su nueva obra denominada El Engaño. Prédica y práctica del PAN —que circulará en los próximos días en los estantes de Puebla— Álvaro Delgado dedica un capítulo al proceso interno del PAN, mediante el cual se designó al ultraderechista Antonio Sánchez Díaz de Rivera como el abanderado y cómo este proceso interno afectó en la votación del 11 de noviembre.

El periodista consideró que lo ocurrido en las elecciones: “Es la mafia política y Calderón y Marín la representan en sus respectivos ámbitos. En los próximos días circulará mi tercer libro El Engaño. Prédica y práctica del PAN, y uno de los capítulos es Puebla, de manera específica el proceso interno del PAN en Puebla, capital, para quien quiera explicarse porqué perdió de manera tan rotunda, hay que remitirse lo que ocurrió en la interna. Obviamente, el libro es más amplio, pero viene una explicación de la degradación interna y de los pactos mafiosos que van más allá de las dirigencias locales. En ese sentido, la responsabilidad de Calderón es inobjetable.”

—¿Qué pasó con Acción Nacional, por qué esta derrota?— se le preguntó a Álvaro Delgado.

—Lo que le está pasando al PAN de Puebla le está pasando al PAN en todo el país. Le ha pasado por decisiones propias y por decisiones externas. El PAN es un partido que se ha degradado, que ha envilecido su propio proceso de selección interna de candidatos y de dirigentes, porque se ha impuesto la lógica de facción y de poder. El caso específico en Puebla ocurrió con Antonio Sánchez Díaz de Rivera. Los poblanos simpatizantes del PAN y antagonistas de este partido fueron testigos de lo que pasó y fue un elemento de esta derrota. Hay otro elemento que no podemos perder de vista: la capacidad de echar andar la estructura gubernamental. Hoy las elecciones no se dan entre partidos y candidatos, sino entre aparatos, que significa la utilización de estructura gubernamental a favor de un partido. Esto sucedió en Puebla a favor del PRI, como ocurrió en Tamaulipas, Veracruz, Durango y Chihuahua. Pero también lo hizo el PAN en California y un tercer elemento el pacto mafioso entre Felipe Calderón y Mario Marín.

—¿Estás en esta lógica en que Marín dejó ganarse en las federales y negoció impunidad en la Suprema Corte?

—¡Por supuesto! No sólo por lo que ocurrió el domingo en Puebla. El antecedente es Veracruz, Tamaulipas y Yucatán, y no en un arreglijo público (palabras de Manuel Espino en una entrevista con el periodista, Proceso 1620), pero el PRI transformado en aparato gubernamental, gana. Igual que el aparato en Baja California aplastó a Hank, un impresentable candidato priista. En Puebla, no hay duda, el canje de impunidad por legitimidad el año pasado, ahora se expresó con el avasallamiento de Marín al PAN y con la absoluta complacencia de Felipe Calderón, obviamente por su debilidad y su urgencia de legitimidad, y su necesidad que haya reformas mediante las cuales quiere obtener la legitimidad, está a expensas de gobernadores como Marín y como Ulises Ruiz. Es inaudito que en México estén llevándose a cabo elecciones tan sucias y que no pase nada.

—¿Independientemente del pacto Marín-Calderón, influyó en la elección la mala designación de candidatos a diputados que dejó a Marín con un Congreso a sus pies, que posiblemente sea presidido por el hermano del mandatario?


—Es que ése es el asunto. La batalla no era por la alcaldía. A Marín le importaba controlar el Congreso. Por más que la Corte resuelva que se someta juicio político a Marín, nada ocurrirá, a Puebla, a Marín y a sus 26 diputados les da risa lo que la Suprema Corte resuelva. Por la sencilla razón de que por una parte puede alegar que la elección fue un referéndum a su gobierno y además tiene la fuerza institucional para no permitirlo.

—¿Prevés que la Corte considere que el gobernador fue parte de la confabulación contra Lydia Cacho?

—Sí. ¿Y qué? La Corte puede decir misa y no pasará nada. De la misma manera que si la Corte le dice al Congreso de la Unión que proceda contra la procuradora, el magistrado presidente, no pasará nada. No hay que olvidar que Calderón es legalmente el jefe de las instituciones, y que tiene un papel fundamentalmente político en este caso. Es más, Marín puede aspirar a ser presidente de México…

—No digas eso…

—Es un gobernador exitoso, dispone de enormes recursos económicos, tiene una ‘aprobación contundente’ de sus gobernados…
—Pero hubo casi 60 por ciento de abstencionismo…

—¿Y qué? Marín puede decir que no fueron a votar porque no quisieron. Obviamente, se trata de una involución tan grave como la que está padeciendo el país. El fortalecimiento de cacicazgos estatales como el que encabeza Marín en Puebla, Ulises Ruiz en Oaxaca, Fidel Herrera en Veracruz, Eugenio Hernández (en Tamaulipas), son pésimas noticias para el país, enclaves autoritarios que se fortalecerán para las intermedias del 2009 y las siguientes del 2012 y con el sometimiento de las instituciones en sus estados y también de las federales, y ello, no abona a la democracia. Considero que hay una involución autoritaria fomentada por el presidente Felipe Calderón, quien carece de legitimidad para ostentar el cargo.

jueves, 8 de noviembre de 2007

TRAS DE RATEROS... INEPTOS

Excélsior, 08-Nov-2007

Tabasco: ¿filantropía o Estado?
Humberto Musacchio

La tragedia de Tabasco ha movido a mexicanos de todos los sectores sociales a tender la mano a quienes están en desgracia. Lo ocurrido en la tierra de Carlos Pellicer ha despertado una amplia solidaridad que muestra el grado de cohesión que mantiene nuestra sociedad pese a la tremenda e injusta desigualdad económica que encona las diferencias de clase.

La sociedad mexicana ha respondido y responde bien, muy bien. Lamentablemente, no puede decirse lo mismo de las autoridades, especialmente de las federales, que deambulan entre el desconcierto y la desesperación, lo que no ha escapado al ojo certero de muchos caricaturistas, quienes pintan a Felipe Calderón con el agua al cuello y lanzando un desgarrador grito de auxilio.

En efecto, en los últimos días, una y otra vez Felipe Calderón ha pedido a los mexicanos ayuda para los damnificados de Tabasco, que mucho la necesitan en esta hora. Sin embargo, la función de un gobernante no es exhortar a la filantropía, sino poner en juego los múltiples mecanismos de que dispone el Estado.

La solidaridad social debe ser siempre bienvenida, pero ya se sabe que las respuestas de fondo para las catástrofes están en manos de quien gobierna, y esas respuestas pasan por medidas de orden asistencial, político, fiscal, legal y constitucional. Es muy bueno que quienes tienen algo lo compartan con sus semejantes, pero es mejor que se cobre, a quienes tienen riqueza excesiva, los impuestos suficientes para contar con recursos que permitan, no sólo paliar problemas, sino resolverlos.

Es lamentable que los gobernantes de un país desconozcan los recursos de que disponen. Es igualmente triste que los legisladores ignoren la razón por la que ocupan un lugar en el Poder Legislativo. A lo más que llegaron en estos días fue a lavar un poquito su conciencia mediante su óbolo a la causa tabasqueña. Ignorantes de las facultades de que disponen, pretenden resolver con limosnas lo que han sido incapaces de afrontar como representantes populares.

México es un país de baja —bajísima— recaudación fiscal. Reformas van y reformas vienen, pero la captación hacendaria sigue siendo paupérrima. La más reciente modificación a las disposiciones fiscales representa —si el gobierno es capaz de cobrar impuestos— menos de un punto porcentual del producto interno bruto, cuando lo cierto es que se requiere elevar la captación por lo menos diez puntos si queremos empezar a resolver los grandes problemas nacionales, lo que implica un crecimiento de la economía muy superior al aumento de la población.

No es la primera vez que Tabasco sufre el embate de los fenómenos naturales. Ocurrió en 1956, cuando era todavía una entidad rural. Sucedió a fines de los años noventa y, sin que se haya asimilado la experiencia, otra vez las aguas vuelven a arruinar campos de cultivo y a anegar centros de población.

Las explicaciones oficiales suenan a pretextos: que si la precipitación fue mayor de lo esperado, que ante la naturaleza no hay previsión que valga, que las lluvias se adelantaron a las obras en curso, en fin, que desde que se inventaron los pretextos se acabaron los gobernantes ineptos y ladrones.

Lo cierto es que, desde hace varios años, se asignan partidas federales para desviar cauces, levantar diques y evitar tragedias. Lo que no se ve es que tales obras se hayan construido. Por eso, al desfogar la Comisión Federal de Electricidad la presa Peñitas se lanzó sobre las partes bajas de Tabasco un caudal que incrementó la crecida de otros ríos y, junto con la precipitación pluvial, convirtió en tragedia el exceso de agua.

De seguir los desatinos como hasta ahora, nade puede garantizar que el actual gobierno federal llegue al término del sexenio. No se puede encabezar la administración pública con tanta ignorancia y tantos pasos en falso. Su colosal ineptitud no alcanza a taparla ni siquiera la renovada campaña mediática en contra de Andrés Manuel López Obrador, como si éste fuera el culpable de las lluvias.

Estamos ante un caso de raterías y complicidades punibles de autoridades de hogaño y antaño. Si había dinero y no se hicieron las obras hay responsables que deben pagar las consecuencias de su indolencia o su corrupción. Alguien debe explicar por qué José Luis Luege Tamargo fue nombrado director general de la Comisión Nacional de Agua si carece de formación profesional —es ingeniero químico y sus más recientes chambas antes de meterse a político fueron en la metalurgia—, lo que explica su completa inutilidad en el cargo y ante la actual situación.

Es obvio que Acción Nacional carece de cuadros para manejar la administración pública, pero es del todo reprobable que para cargos de alta complejidad técnica se recurra a politicastros que nada tienen qué ver con el perfil demandado. Hay mexicanos que más allá de los partidos poseen las capacidades necesarias para ocupar los cargos de mayor exigencia técnica. Ya es hora de que Calderón empiece a poner orden en su casa y se haga de colaboradores más aptos que los petimetres que lo rodean.

ESTO SE LLAMA TENER POCA MADRE

El Universal, jueves 08 de noviembre de 2007

Tabasco: Secretarios atienden emergencia entre lujos
Alberto Morales y Roberto Barboza

Disfrutan de canapés y vino en hoteles 5 estrellas, a diferencia de damnificados

VILLAHERMOSA, Tab.— Los secretarios de Gobernación (Segob), Francisco Ramírez Acuña, y de Desarrollo Social (Sedesol), Beatriz Zavala Peniche, duermen, comen y despachan en hoteles de cinco estrellas, de Gran Turismo, en esta capital.

Los funcionarios federales se trasladaron desde el 31 de octubre pasado para atender la emergencia provocada por las inundaciones en esta entidad, que dejó un millón de damnificados, según cifras del gobierno del estado de Tabasco.

A diferencia de miles de tabasqueños que duermen y viven hacinados en albergues, con carencias e incomodidades, los inmuebles en la zona Hotelera de Tabasco 2000 no sufrieron anegaciones.

Canapés, vino y batas

Canapés, vino tinto de cortesía, arreglos frutales; batas de baño y pantuflas; así como shampoo y crema para baño de la exclusiva marca Bvlgari, son algunos de los enseres que las empresas de servicios turísticos ofrecen a sus clientes.

En el Camino Real se hospeda el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña; así como el staff de funcionarios que lo acompañan.

El costo de las habitaciones va de los 2 mil pesos por habitación sencilla la noche por persona, a los 4 mil 414 pesos por la Master Suite, que cuenta con una pequeña sala. Se ubica en el Piso Club, que por las tardes ofrece canapés, una copa de vino blanco o tinto, bata, pantuflas, dos prendas de lavandería; así como enseres de la marca Bvlgari como cortesía.

Abasto de agua, gas y luz

La dirección general de este hotel informó que para tranquilidad de sus huéspedes, cuenta con su propia cisterna de agua con capacidad de 700 mil litros, suficiente para poder operar por tiempo indefinido.

En un memorandum a sus huéspedes, la dirección general del hotel Camino Real aseguró que sus reservas de gas y diesel para los servicios de cocinas y plantas de luz, están llenas y que en caso de interrupción en el servicio eléctrico, tienen la capacidad de operar hasta por una semana.

Sedesol despacha en Quinta Real

Beatriz Zavala Peniche, secretaria de Desarrollo Social, además del equipo de colaboradores que la acompañan, se hospeda en Quinta Real, un exclusivo hotel Ressort Gran Turismo, ubicado en la avenida Paseo Usumacinta, en la zona conocida como el fraccionamiento La Choca.

El ostentoso inmueble cuenta con 114 suites de lujo decoradas estilo californiano, cada una con muebles de madera y lujosos baños de mármol.

La noche por persona en este hotel cuesta 3 mil pesos para las habitaciones Master y Gran Clase. Además, cuenta con una suite presidencial de 14 mil pesos la noche.

Se constató que el secretario de Gobernación despachó ayer en el restaurante La Ceiba, del hotel Hayatt, de cinco estrellas, pero categoría Business Class, donde citó al vicealmirante Sergio Lara Montillano, responsable del comando de operación de rescate aéreo, acuático y terrestre, con sede en la ciudad deportiva de Villahermosa, Tabasco.

En ese hotel, Laura Gurza Jaidar, jefa de la Unidad de Coordinación General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, atendió a los representantes de la Federación de la Cruz Roja Internacional.

miércoles, 31 de octubre de 2007

UNAS NETAS AL PELELE Y A SUS ACHICHINCLES


Milenio Diario - Miércoles 31 de Octubre de 2007


El Tour all inclusive de Negroponte


• ¡¿Certidumbre?!
• El tepjf y el ife

Presuma, mi estimado, de lo que carece. Felipe Calderón y su Gymboree deben estar bajo la influencia de un psicotrópico nuevo, o de plano, ahogados en la alberca, perdón, en el chapoteadero etílico. Esa manía de Los Pinos en maquillar la realidad e imprimirla en documentos y análisis internos que no sólo son utilizados para consumo doméstico sino en algunos casos también para informaciones externas, es ya de (pre)ocuparse.

Sobre todo, my friend, cuando la información que genera un país es analizada por otro país. En este divertido caso hace mucho sentido si el segundo es socio del primero y el primero es como patio trasero del segundo donde se encuentran intereses estratégicos geopolíticos y empresariales. Sobre todo porque las elecciones de 2006 fueron puntualmente monitoreadas y clasificadas como de delicada volatilidad política ante el enrarecido ambiente ensalzado con la peligrosa polarización dando como resultado el célebre panorama poselectoral culminando con la protesta en la Toma de San Lázaro que dio la vuelta al mundo.

Y de ahí lo único que ha logrado Calderón & his dumbsquad es una cadena de crisis que han prendido más de un foco rojo en más de un tablero.

Sin lugar a dudas Felipe abonó (su granito de arena) al delicado caldo de cultivo y al panorama que hoy enfrenta, pero sus decisiones alrededor de la endemoniada herencia foxista más el abono de las suyas no han sido las adecuadas. ¿Por ejemplo?

Uno es el asunto de la seguridad y su decisión torpe de avalar un colosal despliegue de Operativos whatever que terminaron siendo pura pirotecnia. Burda y costosa. Costosa, my friend, no sólo en términos de presupuesto sino en términos políticos. Costosa por el desgaste de nuestras fuerzas armadas quienes ya acumulan, en tiempo récord de este régimen, una serie de delicadas recomendaciones ligadas a violaciones de los derechos humanos… rubro que es fundamental para el discurso internacional tanto político, como económico. Pero no el de Felipe (get real) no, no, el de Estados Unidos y países con los cuales hay importantes acuerdos.

Hoy, mi estimado, las ejecuciones siguen siendo el PAN nuestro de cada día. No hay control ni han disminuido las cifras. No han caído los estupendos peces gordos. La droga y las armas siguen estando en el reventón de la organizada delincuencia ante la complicidad del gobierno en turno. Póngale el color que guste. (It´s halloween)

No deja de ser alarmante (o de risa loca) que cada vez que Calderón se encuentra ante determinados públicos, se reafirme como comandante supremo de las fuerzas armadas o escupa que México tiene rumbo y que hay una etapa de certidumbre, seguridad y estabilidad económica.

Qué peligroso. (O presta para estar igual)

Sobre todo cuando la realidad en las esferas tanto de la cúpula empresarial, de los partidos políticos, del ámbito social, sindical, de los medios, de las ONG’s, de la cúpula eclesiástica y entre el grueso de la población, lo que se percibe es una certidumbre… de la incertidumbre.

En cada nicho, mi querido lector, en cada microcosmos, hay una preocupante y creciente dosis de molestia, inconformidad, agravio, impaciencia, impotencia, inquietud, nerviosismo, perturbación y/o contrariedad. U name it... it´s halloween.

Felipe y su Gymboree no convencen ni a los de casa, pues. Mucho menos a los vecinos. Ya ni hablar de la comunidad internacional. Su improvisación en el poder, su cacareado estado de derecho, la cultura de la legalidad, la estabilidad económica y la seguridad se van directo al nabo con… mmm, el ingenuo ejemplo ese del atentado de un grupo guerrillero contra oleoductos de Pemex.

Que quizá fue la minúscula gota que derramó el vaso estadunidense atiborrado de intranquilidad ante la evidente fragilidad e incompetencia de este gobierno que no da una. Quizá John D. Negroponte vino con la simpática pantalla esa del Plan México para sentir y olfatear la temperatura real del agua política, económica y social mexicana. Su tour all inclusive de legisladores, empresarios, funcionarios, militares, intelectuales, amigos y medios para escuchar de viva voz —y en corto— algunas cosillas que no aparecen en los simpáticos briefings oficiales puede serle útil.

Quizá, my friend, como preámbulo para el desarrollo de un documento con aroma de Country Assessment.

A estas alturas del régimen.

Qué peligroso. ¡¿Vamos bien o me regreso?!

Por la Mirilla

Uno. Hoy el tepjf le dice al ife (con minúsculas) que no juegue al Tío Lolo con los 281 mil anuncios del espoteo fantasma.

Y dos. Ahí viene el segundo tubazo Fox-Sahagún… happy halloween!

Marcela Gómez Zalce - 292

lunes, 29 de octubre de 2007

TAMBIÉN EXISTEN NALGASPRONTAS EN LOS SINDICATOS




De http://www.proceso.com.mx/

Volkswagen, la aristocracia obrera
Juan Pablo Proal

Puebla, Pue., 29 de octubre (APRO).- Desde 1992, con el cambio del contrato colectivo de trabajo (CCT) y del comité ejecutivo del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz de Volkswagen (SITIAVW), el movimiento obrero de la armadora ha decaído y, quienes representan a los trabajadores, se han convertido en personajes “insensibles” a las demandas sociales.

Esta tendencia se explica, primero, porque los trabajadores, a raíz de la crisis de empleo en el país, privilegian la estabilidad laboral a la lucha social. Este fenómeno se suma a la creciente ambición de los representantes obreros por escalar en su vida política y laboral, utilizando la estructura del comité ejecutivo del SITIAVW.

Y es que, en un santiamén, un obrero del nivel más bajo, el A5, que equivale a 146.45 pesos diarios, puede subir sus ingresos al grado máximo, de 503.90 pesos diarios.

Lo anterior, en caso de ser uno de los quince elegidos en la cúpula del sindicato. Pero esto no es todo, ser miembro de este exclusivo círculo obrero conlleva la administración de las cuotas de los trabajadores, que ascienden a 150 mil pesos semanales, a cambiar de automóvil cada tres meses y a tener trato preferencial con la empresa.

Entonces, arribar al comité ejecutivo del SITIAVW se vuelve una tentación para muchos trabajadores, quienes además se ubican en una etapa de poca o nula conciencia sobre los derechos laborales.

A estas conclusiones llegaron, por separado, los miembros del Colectivo de Trabajadores por la Unidad Sindical y el economista de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), Huberto Juárez Núñez, quien desde hace tres décadas estudia el fenómeno obrero, con decenas de libros y artículos sobre el tema.

Por un lado, Juárez Núñez sostiene que hoy quedó prácticamente sepultado el movimiento laboral de los obreros de la armadora alemana, aquel que a finales de la década de los ochenta cerró la carretera México-Puebla y todos los accesos aledaños.

En cambio, lamenta que los últimos dirigentes llevan el peso de acusaciones de enriquecimiento ilícito y de ceder ante las presiones de la empresa.

Elecciones en noviembre

La opinión del Colectivo de Trabajadores por la Unidad Sindical va en un mismo sentido, pero desde otro terreno. Denuncian que los dirigentes se han convertido en personajes ajenos a la demanda de los obreros y en figuras públicas con altos privilegios.

Esto –argumentan– justifica por qué cientos de obreros se inscriben en época de elecciones, que en esta ocasión arrancan el próximo 5 de noviembre.

“Emiliano”, “El Obrero Crítico”, Víctor Contreras y Hermenegildo González, como firman en su periódico mensual “Realidad Sindical”, describieron en entrevista la opacidad con que actúa el comité ejecutivo del sindicato, su nula presencia y representatividad entre los obreros, y el asombroso enriquecimiento de sus líderes.

Tan sólo en esta elección se inscribieron nueve planillas de 40 miembros cada una; es decir, participarán 360 obreros de forma directa en la elección, de un total de 9 mil trabajadores de planta.

Los obreros entrevistados –dos de ellos utilizaron su seudónimo debido a que ya han sido hostigados por su posición crítica– describieron todos los beneficios económicos que conlleva ser electo miembro del comité ejecutivo.

De entrada, el salario llega a ser casi cinco veces superior. Las prestaciones también aumentan, una de ellas es el privilegio de cambiar de coche de la planta cada tres meses.

Además, el comité ejecutivo maneja las cuotas sindicales, que ascienden a 150 mil pesos mensuales. A esto se suma, denunciaron, las ofertas de “compra de conciencia” que frecuentemente utiliza la empresa para someter la voluntad de los representantes obreros.

Sólo así se explica –puntualizan– que los últimos líderes sindicales como Luis Fonte, Gaspar Bueno y Salvador Corro hayan salido inmediatamente de la planta cuando terminaron sus periodos de dirigentes, y ahora sean propietarios de transportes, taxis e incluso de empresas constructoras.

El caso del actual dirigente es emblemático. José Luis Rodríguez Salazar, recuerdan los entrevistados, hasta hace poco más de una década viajaba a bordo de un viejo automóvil modelo Dart y vivía en una colonia obrera. Ahora, se transporta en coches lujosos, goza de propiedades en zonas residenciales y es regidor del ayuntamiento de Puebla por parte del Revolucionario Institucional.

El ascenso económico y político de los dirigentes se entiende, entre otros aspectos, por la discrecionalidad con la que el comité ejecutivo maneja los recursos emanados de las cuotas sindicales.

Aunque los dirigentes están obligados a brindar reportes bimestrales, en la práctica sólo organizan una o dos asambleas por año, acusan los miembros del Colectivo de Trabajadores por la Unidad Sindical.

Es decir, los obreros ignoran el destino de sus cuotas, y la única inversión palpable de estos recursos se observa en el gasto de organización de fiestas en fechas como el 10 de mayo o el Día del Niño.

Sin embargo, los miembros de este colectivo carecen de pruebas sobre los sobornos que presuntamente reciben los miembros del sindicato por parte de la empresa, aunque aseguran que todos ellos terminan con una súbita riqueza que no se podría explicar simplemente con el sueldo que perciben.

Además, acusan que existe una desvinculación del sindicato con los obreros. Los trabajadores rara vez entran en contacto con los líderes y éstos esquivan realizar visitas a las áreas de trabajo.

Esta información es corroborada por Huberto Juárez Núñez, autor de los libros “Enfrentando el cambio” y “El auto global”, ambos sobre la industria automotriz.

Además de economista, Huberto Juárez es investigador de la planta de Volkswagen, la empresa más importante asentada en Puebla, desde hace tres décadas.

El académico asegura que actualmente los dirigentes sindicales “se han insensibilizado” de las demandas laborales de sus compañeros, aunque, a la vez, reconoce que los propios trabajadores cambiaron la lucha social por la estabilidad laboral, debido a la falta de empleo que prevalece en el país.

El papel de la Unidad Obrero Independiente

A manera de contexto, Juárez Núñez recuerda que fue en 1964, con la llegada del Volkswagen Sedan –mejor conocido como “el vochito”– cuando la planta alemana firmó un contacto con la Confederación de Trabajadores de México (CTM) para entrar como representante de los obreros.

En esa época, recuerda, el sindicato carecía de poder en las tomas de decisiones, sumado a que existían cláusulas en el CCT tales como que la empresa podía cambiar, cuando quisiera, de turno y área laboral a cada obrero.

Fue así como el cambio de horarios continuo y la falta de estabilidad provocó que un obrero visionario para su tiempo, Diego Ortiz Balderas, pidiera la asesoría del entonces afamado abogado Juan Ortega Arenas, de la

Unidad Obrero Independiente (UOI).

La intervención de este personaje tuvo, como beneficio, la desincorporación de la CTM pero, como perjuicio, la centralización ilimitada de la propia UOI, con más capacidades que el propio sindicato.

En esa etapa, Ortega Arenas aplicó una regla: todo secretario general del sindicato debe salir cuando termine su periodo. Con el tiempo, el autoritarismo de la UOI orilló a que en 1981 Alfredo Hernández Loaissa, militante del Partido Comunista (PCM), derrocara a la organización de Ortega Arenas. No obstante, acota el investigador, Hernández Loaissa “se entendió con la empresa”.

En 1987, con la militancia de obreros de izquierda en su apogeo, los trabajadores se opusieron a un intento de la empresa de reducción de prestaciones y salario. Esto motivó una huelga general de 59 días, la más larga en la historia de la empresa.

Aunado a la suspensión de labores, los trabajadores cerraron todas las vías de comunicación entre México y Puebla.

Juárez explica que, detrás de todas estas decisiones, siempre estuvo una figura: los seccionales. Esta era una parte del sindicato donde cada sección de la planta estaba representada, lo que motivó la alta participación y movilización social de los obreros.

Sin embargo, en 1992, con Gaspar Bueno Aguirre al frente del sindicato, se impulsa un cambio de estatutos, que incluía la desaparición de los seccionales, además de un nuevo modelo de trabajo, basado en los estímulos al trabajo y la anulación de prestaciones, como la antigüedad.

A pesar de estos cambios, entre 1993 y 2000 la producción de la empresa se elevó y hubo estabilidad sindical, recuerda el investigador.

Así, el cambio de estatutos, la bonanza de la planta germana y el debilitamiento de la militancia de izquierda a raíz del hostigamiento y el miedo a perder el empleo, crearon un espasmo entre los obreros.

En ese contexto arriba José Luis Rodríguez Salazar, quien no sólo lleva dos periodos consecutivos al frente del comité ejecutivo, sino que podría repetir nuevamente, según prevé Juárez Núñez.

Basa su argumento en que Rodríguez Salazar, a pesar de su militancia priista y la desventaja de ejercer un cargo en el ayuntamiento, ha logrado un equilibrio entre la empresa y los trabajadores mediante la implementación de un “sistema de consultas”, donde los obreros participan sobre decisiones relevantes, como la revisión del CCT.

ES EL PRIAN

Revista emeequis, 29 de octubre de 2007.

Sucesión priista en el PAN
Por Humberto Musacchio*


La política no es una ciencia exacta, pero tiene reglas no escritas que deben conocerse. Una de ellas es que el líder –llámese presidente, tlatoani, papa u duce– debe ejercer su autoridad, pues de no hacerlo corre el riesgo de que el mando se le escurra entre los dedos y de que la indispensable centralidad del poder se pierda en una disgregación lesiva tanto para el Estado como para la sociedad.

Los últimos 11 meses los ha pasado Felipe Calderón haciendo ejercicios de calentamiento interrumpidos por algunos desatinos. El Poder Ejecutivo se manifiesta apenas en las inercias indispensables: cobrar impuestos, pagar a la burocracia, asistir a ceremonias cívicas y lanzar regaños que se estrellan con los hechos.

Cuando se ha querido mostrar alguna autoridad los resultados han sido desastrosos. El caso más a la mano lo ilustra la presunta batalla contra el narcotráfico, pues ante la corrupción universal de los cuerpos policiacos, Calderón sacó a los militares de sus cuarteles sin más resultado que exponer a las fuerzas armadas a la misma contaminación que ha convertido el concepto de seguridad pública en un enunciado vacío.

El gran problema de Calderón –y de todos los mexicanos– es que el Estado no está, por lo menos no está en el momento y la forma debidos. El actual gobierno, por decirlo de alguna manera, no gobierna, y tan no lo hace que ya fue a pedir auxilio a George W. Bush, quien, si lo permitimos, nos recetará otro Plan Colombia que llenará de dólares los bolsillos de los panistas, pero, lejos de resolver los problemas de la seguridad nacional, convertirá a México en simple guarura imperial.

Pese a lo anterior, donde se evidencia con toda crudeza la incapacidad del “gobierno” es en su propia casa. Manuel Espino, hasta ahora presidente del Partido Acción Nacional, un día sí y otro también le mueve el tapete a Felipe Calderón, promueve a Vicente Fox para líder de la Internacional Demócrata Cristiana y va por ahí poniéndole piedras en el camino al ocupante de
Los Pinos.

Lejos de darle un buen estatequieto a Espino, Calderón ya casi consume la sexta parte de su periodo sin saber cuáles son ni para qué sirven las muchas facultades constitucionales y metaconstitucionales de que dispone. No puede saberlo porque aun siendo abogado no fue a una buena universidad, así sea la de la vida, donde se lo enseñaran, pues la Escuela Libre de Derecho prepara leguleyos que sirven a la empresa privada, pero ignoran soberanamente con qué se come el Estado.

Maquiavelo consideraba “inevitable que un hombre que quiera hacer en todas partes profesión de bueno se hunda entre tantos que no lo son”. Por eso decía que el príncipe “no debe preocuparse de incurrir en la infamia de aquellos vicios sin los cuales difícilmente podría salvar el Estado, porque si se examina todo atentamente, se encontrarán cosas que parecen virtudes y sin embargo le llevarían a la ruina, y otras que parecen vicios, de los que por el contrario nacerán su seguridad y su bienestar”.

Felipe Calderón, por quién sabe qué temores, ha dejado hacer al presidente de su partido, un individuo al que Jesús Reyes Heroles o Fernando Gutiérrez Barrios habrían puesto en su lugar en tres minutos. Calderón se negó a ejercer su poder y permitió que Espino creciera hasta convertirse en un problema cuya solución está resultando más cara que el problema mismo.

Germán Martínez es un hombre inescrupuloso que gusta de nadar en las aguas negras del poder, como lo demostró en la integración del IFE de Carlos Ugalde, pero eso no lo hace hombre de Estado. Es, a lo sumo, un guarura al servicio de su jefe, incapaz de ir al fondo de las cosas y dar a los problemas soluciones definitivas. Es más: ni siquiera tiene los arrestos para enfrentarse a Vicente Fox, ni mucho menos para impedir su actitud lenguaraz.

Calderón se equivocó al meter a Martínez en la puja por el liderazgo panista. Tiene –se supone– todas las de ganar, y no puede con su contrincante, quien ya se atrevió a lanzarle a la cara una acusación terrible y con todos los visos de ser verdad: en Acción Nacional, dijo Espino, se están reinstalando las viejas prácticas del PRI. Se oye feo que el presidente del PAN se exprese en esos términos de su partido, pero así es.

El ex priista Juan José Rodríguez Prats, que algo sabe de esa materia, ante la cargada y los torpes usos del poder contra Manuel Espino, salió a denunciar que el PAN ya entró a la “etapa histórica del agandalle” y aun se dio el lujo de reclamarle a Felipe Calderón por impulsar la candidatura única de Germán Martínez.

En suma, tenemos un gobierno que no actúa y que cuando lo hace se equivoca, un gobierno sin ruta ni brújula, perdido en los pasillos de su propia casa, sin capacidad para poner reglas y siempre dispuesto a violar las que hay. No sólo asistimos a una sucesión de corte priista en el PAN, sino a la restauración de una forma de hacer política a la que creímos derrotada en 2000. En el PRI se están relamiendo los bigotes ante los aires de restauración…


* Periodista, colaborador de Excélsior y autor de varios diccionarios enciclopédicos sobre México

viernes, 26 de octubre de 2007