viernes, 14 de noviembre de 2008

Y LUEGO SE QUEJA...


13-Noviembre-2008
Calderón es el presidente: Ortega
Redacción EXonline
(08:23 a.m.)


El virtual presidente del PRD asegura estar preparado para cualquier obstáculo que pueda enfrentar de parte de Alejandro EncinasLuego de obtener la constancia de mayoría por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) como presidente del PRD, Jesús Ortega Martínez reconoció a Felipe Calderón Hinojosa como presidente de México. “Calderón es constitucionalmente el presidente de la República”, dijo el virtual dirigente del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en entrevista con Pedro Ferriz de Con, en Imagen 90.5 FM. Aunque aclaró que jamás abandonará su postura de considerar que hubo inconsistencias graves que mancharon las elecciones presidenciales de 2006. “Hubo irregularidades fuertes que el país en su conjunto debe tomar en cuenta para corregirlas”, manifestó. Ortega Martínez aseguró que está preparado para enfrentar cualquier obstáculo dentro de su propio partido, ante las negativas de su rival, Alejandro Encinas, de reconocer el fallo del TEPJF. “Soy un político demócrata que no va a caer en trampas y en provocaciones. Voy a actuar con madurez y con responsabilidad. Y voy a estar siempre dispuesto a dialogar y a platicar con mis compañeros (…) para lograr la unidad del PRD”, expresó. Prometió que se enfocará en transformar al sol azteca para reivindicar la imagen de la institución política rumbo a los comicios federales de 2009. “El PRD debe transformarse para recuperar su esencia de un partido útil al país y un partido útil a la gente”, admitió.

CASI CASI UN SEMIDIOS

Excélsior, jueves 13 de noviembre de 2008
Las desventajas de ser comparado con Dios
Humberto Musacchio
En días tan propicios a las verdades a medias, contradicciones y especulación, Excélsior publicó ayer en la página 25 un clarificador testimonio sobre la caída del Learjet de Gobernación. Dos personas vieron cuando el citado avión dio una vuelta completa sobre su costado, lo que ocurrió al poniente de la ciudad, aproximadamente a las 18:45 horas, cuando la nave debía cambiar de frecuencia y se perdió el contacto por radio.
Los testigos son Nikolas Klaus y Carlos Alberto Bandini Varela, quienes vieron cuando el avión daba la voltereta sobre sí mismo y luego se iba en picada, lo que se explicaría, según Víctor Manuel Camposeco, piloto jubilado y escritor en activo, por la llamada turbulencia de vórtice producida por el Boeing 767 que viajaba adelante, a una distancia de 6.4 kilómetros, muy inferior a las seis millas (más de diez kilómetros) que debían separar a una de otra aeronave.
A reserva de que el examen de las grabaciones de vuelo diga otra cosa, lo que es improbable, se confirma que se trató de un accidente y ya se sabrá si el responsable es el piloto o algún controlador de vuelo. Igualmente, pierde fuerza la hipótesis de una “pérdida súbita de control” que expuso Miguel Ángel Valero, presidente del Colegio de Pilotos Aviadores, o en todo caso tal pérdida muy bien puede atribuirse precisamente al giro que produjo ese remolino que dejan tras de sí los aviones grandes.
Lo cierto es que se aleja la hipótesis del atentado y el gobierno federal puede decir, con la salvedad que se quiera, que los tentáculos del narcotráfico no son tan largos como para atentar contra miembros del gabinete. Importa el citado testimonio porque flotaba en el ambiente la sospecha de un crimen premeditado, lo que evidenciaría la vulnerabilidad de un gobierno que no puede con la delincuencia.
Al reforzarse con testimonios directos la hipótesis de accidente, la percepción pública tendrá que ser otra y se modifica favorablemente el panorama para el gobierno federal, lo que por lo pronto libera a las autoridades, especialmente al secretario de Gobernación entrante, de la ardua tarea de dar verosimilitud a la versión oficial de lo ocurrido.
No es exagerado decir que, en tales condiciones, Fernando Gómez Mont podrá sentarse en el escritorio de Bucareli con más tranquilidad para hacerle frente a las muchas tareas que tiene pendientes. La primera es ofrecer la sensación de que ahora sí hay quien maneje la política interior, lo que se logra mediante una comunicación fluida con los diversos actores políticos y mostrando habilidad y firmeza a la hora de llegar a acuerdos y de aplicarlos, de darle respuesta a algunos conflictos y de abrir caminos para problemas sin solución inmediata.
Gómez Mont es hombre cercano a Diego Fernández de Cevallos, lo que no sería precisamente para enorgullecerse entre los apóstoles de la verdad. Pero en tratándose del ámbito de la política, las buenas personas son como los funcionarios sin experiencia: no sirven. Siempre será preferible un político mediano, pero realmente político, a un funcionario que desconozca el instrumental gubernativo.
Por tradición, más que por disposición constitucional, el ocupante de Bucareli es el jefe de gabinete, el que orienta las labores políticas de todo el aparato gubernamental. Era urgente que en el Palacio de Cobián despachara una persona enterada de sus responsabilidades y de las tareas que toca cumplir a cada dependencia, un conocedor de los mecanismos propios de la vida pública.
La urgencia de un funcionario de ese perfil era más notoria porque, salvo excepciones conocidas y muy escasas, el gabinete de Felipe Calderón padece de un raquitismo que se hará cada vez más ostensible conforme avance la crisis económica. Sin diálogo entre las fuerzas políticas, sin interlocución con todos, no habrá manera de que México se enfrente exitosamente a los tremendos retos que ya se avizoran.
Pero Gómez Mont no las tiene todas consigo. Empieza su gestión identificado como enemigo de TV Azteca, lo que redundará en problemas para el gobierno federal. Carga también el lastre de haber sido abogado en casos monumentales de corrupción. Tiene 13 años fuera de la política activa y para compensar ese déficit tal vez no le alcance la militancia en la que se inició casi niño.
Sin embargo, un problema mayor afronta desde ahora Gómez Mont. Elevado su antecesor a la categoría de prócer impoluto, convertido por Calderón en héroe nacional, fustigados sus críticos casi como traidores a la patria y hasta tildados literalmente de “imbéciles” por quien está obligado a la mayor prudencia, es obvio que el recién llegado tendrá problemas para llenar las desproporcionadas expectativas creadas por su jefe, que se imagina a su principal colaborador como el portador de una espada flamígera que daba luz al gobierno y rumbo a la nación.
Para cualquier mortal es muy desventajoso que lo comparen con Dios. Fernando Gómez Mont sabe que, ante cualquier falla, le recordarán la inventada grandeza de su antecesor; y si acierta, siempre será inferior al madrileño elevado a la categoría de deidad.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

DE CUATITLAN PARA EL MUNDO


AL ESTILO ROQUE VILLANUEVA. El ex-panista y diputado federal de Nueva Izquierda, Francisco Javier Santos Arreola, (de Cuatitlan, Estado de México) hace la seña que hiciera Humberto Roque Villanueva tras aprobar el aumento del IVA al 15%, pero a manera de festejo por la decisión del TRIFE de avalar el “triunfo” de Jesús Ortega en las elecciones internas del PRD luego de que los Chuchos cometieran un fraude electoral. La fotografía tomada por el fotógrafo Luis Castillo, fue publicada en Reforma.com

DE PROCESO EN LÍNEA


12 de noviembre de 2008
Opinión Análisis

Avionazo: mensajes esquizofrénicos
JENARO VILLAMIL

MEXICO, D.F., 11 de noviembre (apro).- Una vez más, el gobierno federal contradice sus dichos y sus hechos con los mensajes que quiere imponer como verdad incuestionable a la opinión pública.

Mientras el secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, se esfuerza en convencernos de que el avionazo del martes 4 de fue resultado de un accidente y no de un atentado, el presidente Felipe Calderón encabezó una serie de eventos, cuyos mensajes centrales consistieron en ensalzar a Juan Camilo Mouriño, su exsecretario de Gobernación, como si hubiera sido víctima de un atentado, como un héroe caído en una guerra y, en plena desmesura, llegó a comparar al joven gallego-campechano con el Cid Campeador, mítico personaje de la heroicidad castellana.

La glorificación anticipada de Mouriño, además de exagerada y grosera, por ignorar olímpicamente a los otros fallecidos en el "accidente", en especial al exsubprocurador José Luis Vasconcelos, sólo ha vuelto a despertar las suspicacias y sospechas.

Calderón prácticamente ha despedido a su excolaborador como si se tratara de un sucesor presidencial frustrado y ha orientado sus baterías en reprocharle a los opositores y a los propios panistas sus críticas a Mouriño.

El dolor y el duelo son legítimos y necesarios en cualquier ser humano. Sin embargo, cuando un jefe de Estado como Calderón Hinojosa transforma estos sentimientos en ajustes de cuentas, con mensajes políticos ambiguos, sin destinatarios específicos, llenos de entrelíneas (¿a qué se refiere cuando habla de mezquindades, envidias y calumnias?), sólo abona a la sospecha y a la suspicacia.

¿Si se trató de un accidente qué necesidad hay de lanzar acusaciones anticipadas? Si Mouriño fue tan heroico, ¿por qué nos hemos enterado de su grandeza hasta que ocurrió un avionazo de esas condiciones?

Sorprende, también, que no exista la menor autocrítica en relación con los sucesos. Concedamos que, efectivamente, se trató de un lamentable y terrible accidente que costó la vida a 14 personas, entre ellas, ciudadanos capitalinos y dos extranjeros, cuyo infortunio fue estar en el fatídico cruce de la avenida Reforma y Periférico. Si así fue, ¿acaso no existieron errores de seguridad elementales? ¿Por qué no hubo una revisión previa del avión? ¿Por qué no se calcularon los riesgos de tener en una misma aeronave al número dos del gobierno federal y al operador más importante de la lucha contra el narcotráfico en los ocho años de régimen panista? ¿Acaso las amenazas de muerte contra Santiago Vasconcelos y el precio de cinco millones de dólares a su cabeza se tomaron con tanta ligereza por el gobierno federal?

La dualidad de los mensajes también alumbra a una profunda fractura al interior de lo que hace un año se llamaba "sistema PAN-gobierno". Los reproches de Calderón, primero en el Campo Marte y después en un evento entre panistas, orillan a pensar que existen divisiones muy fuertes en el seno de su equipo de gobierno -los calderonistas-- y también disputas no resueltas con el equipo de su antecesor -los foxistas--, pero también con el panismo militante.

La comunicación política, por definición, debe ser clara, contundente y precisa. Las ambigüedades surgidas en torno del avionazo abundan en una incomunicación política que se ha convertido en uno de los errores más graves del presente sexenio.

No se trata del "deporte nacional de la conjura" o del "sospechosismo" mexicano, como han querido descalificar columnistas o supuestos analistas cortesanos. Se trata de identificar contradicciones reales y un contexto nacional muy preocupante, que orientan a pensar en un atentado cercano al golpe de Estado.

Si no se trató de eso, que lo digan con mensajes claros. Si existen razones de seguridad nacional para no revelar los detalles de un posible sabotaje, que también se lo digan a los ciudadanos. Pero si quieren que aceptemos que tendrán que pasar 11 meses para saber cuáles son los mensajes de las "cajas negras" o que una turbulencia cercana a un tsunami provocó este accidente, entonces la escasa credibilidad gubernamental quedará en cero.

domingo, 9 de noviembre de 2008

DE PROCESO EN LÍNEA



9 de noviembre de 2008

Opinión Análisis


Corrupción criminal
JORGE CARRASCO ARAIZAGA


MÉXICO, D.F., 7 de noviembre (apro).- De confirmarse la hipótesis de que el desplome del avión en el que viajaba el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, se debió a fallas del piloto y de la torre de control del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), se confirmarán las advertencias hechas sobre la negligencia y corrupción criminal del gobierno de Vicente Fox.

La explicación más extendida hasta ahora es que un doble error habría provocado el accidente del pasado 4 de noviembre, en el que también murieron el exfiscal de la PGR, José Luis Santiago Vasconcelos, y otras siete personas.

Uno habría sido que el piloto desobedeció las indicaciones para reducir la velocidad del Learjet 45 XC-VMC de 250 a 180 nudos. El segundo, que la torre de aproximación del AICM falló en ordenar que se acatara la orden, según lo establecen las reglas de la aviación civil internacional.

La razón de la necesidad de reducir la velocidad, sigue esa explicación, es que el avión iba tan sólo a un minuto y 24 segundos de distancia de un Boeing intercontinental 767-300 que en su llegada de Buenos Aires, iba dejando una gran estela de turbulencia.

Si fue así, con lo que se descartaría una acción de la delincuencia organizada, se estarían cumpliendo las advertencias que en su momento se le hicieron a Fox sobre su decisión de "ampliar" la terminal aérea luego de su fracaso de trasladarla a Texcoco.

La administración pasada gastó nueve mil millones de pesos para construir la Terminal Dos y remodelar lo que ahora se llama Terminal Uno. Fue un gasto exorbitante, tres veces superior a lo proyectado, y que acabó en un mar de corrupción que a pesar de la fiscalización hecha por la Auditoría Superior de la Federación, el gobierno de Felipe Calderón ha dejado en la impunidad.

La administración pasada lo único que hizo fue convertir el AICM en dos grandes centros comerciales para la explotación privada internacional, tanto estadunidense como española.

Detrás de la corrupción, las dos auditorías aplicadas a las obras del aeropuerto determinaron que, en el mejor de los casos, sólo tendrían siete años de vida, pues a pesar del millonario gasto era claro que no se podía aumentar la capacidad del aeropuerto.

El AICM tiene 300 mil operaciones al año, el de mayor tráfico en América Latina. Con 60 mil operaciones más llegará a su completa saturación.

Tan sólo entre 2005 y 2006, el aeropuerto incrementó a 13 horas la saturación diaria. Con la entrada en funcionamiento de la T2, aumentaron otras seis. Es decir, que en sólo cinco horas -durante la madrugada- el AICM no está saturado. El espacio aéreo está al punto del colapso.
Esto significa que prácticamente durante todo el día no hay tregua para el aeropuerto, que está obligado a un intenso tráfico que, conforme se incrementa, aumenta las probabilidades de accidente.

Calderón, que ahora llora por su amigo Mouriño, echó tierra a ese otro caso de corrupción del gobierno de Fox al anunciar, a través del secretario de Comunicaciones, Luis Téllez, que antes de salir del gobierno dejará un proyecto para construir, ahora sí, un nuevo aeropuerto internacional para la Ciudad de México.

Lo que ocurre en el espacio aéreo de la Ciudad de México es un grave problema para la seguridad no sólo de sus habitantes, sino de quienes llegan a ella. Detrás, hay un problema creado por la incapacidad de Fox de concertar con una comunidad y lo único que generó fue un problema social, al darle vida al movimiento de los pobladores de San Salvador Atenco.

Pero también, incrementó las condiciones de inseguridad para la población, con un potencial costo en vidas, que además fue financiado con los impuestos de la población

sábado, 1 de noviembre de 2008

viernes, 31 de octubre de 2008

ADEMÁS DE MONIGOTES... PENDEJOS

La Jornada jueves 30 de octubre de 2008

Gálvez: vi tanto pendejo con Fox que lamenté no ser secretaria de Estado
■ Muchos eran del Tec, ¿eh?, dice la ex titular de la CNDI ante alumnos
Carlos Camacho (Corresponsal)

Pachuca, Hgo., 29 de octubre. En el gabinete de Vicente Fox Quesada “vi tanto pendejo que me arrepentí de no haber sido secretaria de Estado”, dijo hoy Xóchitl Gálvez al definir el perfil de algunos funcionarios que colaboraron con el ex presidente, con quien ella misma fue titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Xóchitl Gálvez acudió al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Tec), donde ofreció una conferencia y envió un mensaje a los alumnos: “si se van a dedicar a la política no sean mediocres ni ratas; robar es malo, pero robarle a los jodidos, aunque se confiesen, se van al infierno. No sean mamones, sean medio ojetes, pero mamones no”.

Recordó que en más de cinco ocasiones Fox le insistió que ocupara la titularidad de una secretaría de Estado, pero se negó “porque no tenía la preparación”.

Trajo a su memoria la antesala de lo que fue su incursión al gobierno federal: “recibí una llamada de un head hunter diciéndome que estaba entre los posibles que podrían integrarse al gabinete de Fox. Yo le dije: ‘no mames’”.

En una segunda llamada –dijo–, Ramón Muñoz, encargado de integrar el gabinete, le insistió que aceptara un cargo en el gobierno federal, lo cual fue rechazado nuevamente, argumentando que “ni siquiera había votado por Vicente Fox” en las elecciones de 2000.

En tres ocasiones posteriores fue el propio Fox quien le pidió que se hiciera cargo de una secretaría de Estado, hasta que la ex funcionaria le planteó que aceptaría ser su asesora, pero en temas indígenas. “Fox creó para mí la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas; era tanto su deseo de que yo colaborara con él, que eso hizo”, dijo.

Pero al transcurrir el sexenio, “vi tanto pendejo que me arrepentí de no haber sido secretaria. En serio, decían tantas estupideces, y muchos eran del Tec de Monterrey, ¿eh?”, señaló en tono sarcástico dirigiendo la vista a los estudiantes.

Se acordó de los roces que llegó a tener con connotados funcionarios foxistas, como el entonces secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, de quien aseguró: “le gustaba ser mamón, disfrutaba ser mamón”.

O como el actual gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, “a quien le valían madre los jodidos y en más de una ocasión amenacé con exhibirlo ante la prensa” si no atendía a los pueblos indígenas. “Así entendió el cabrón; los gobernantes sólo entienden a periodicazos, como los perros”, dijo.