jueves, 3 de enero de 2008

¡QUE BAJADA DE CALZONES!

Excélsior, jueves 03 de enero de 2008

TLC: los saldos del entreguismo
Humberto Musacchio


El mundo, es cierto, tiene buen rato de avanzar hacia la globalización y resistirse a ella es como oponerse a la ley de la gravedad. Se trata de un proceso objetivo generado por las condiciones mismas de la economía internacional, en el que a las grandes empresas, lo mismo que a las potencias, les va quedando chico el mundo.

Una condición de existencia del capital es su expansión. Toda empresa o inversionista que se conforma con mantener sus dimensiones acaba por evaporarse, arrollado sin contemplaciones por la competencia. Esa necesidad de ampliar el ámbito de acción del capital ha generado el fenómeno de los mercados comunes y los tratados de libre comercio.

En el caso de Europa, donde se desarrolla el más avanzado y exitoso de estos procesos, se ha ido más allá de la eliminación de fronteras y aranceles, para pasar a la adopción de la moneda única y dar pasos hacia la unidad política, lo que hace unos cuantos años hubiera resultado impensable.

La unidad política de Europa ha logrado la apertura de fronteras para el libre flujo de mercancías, capitales y personas. Existe desde hace años un parlamento común y no hace tanto se adoptó una constitución que por diferentes causas ha suscitado el rechazo de una minoría de los países miembros de la UE, pese a lo cual avanza, en las leyes y en las mentalidades, la idea de una efectiva unión política.

Por supuesto, los pasos dados hasta hoy no han sido en todos los casos igual de consistentes, pero es un hecho que la mayoría de los gobiernos han mostrado suficiente voluntad política como para superar las barreras levantadas por el chovinismo, los rencores históricos y los sectores sociales afectados.

Muy otro es el problema con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Aquí no son grupos minoritarios los afectados negativamente por el TLC, sino amplísimas franjas de población que han visto desaparecer sus formas tradicionales de subsistencia, sin recibir a cambio los presuntos beneficios de la modernidad. Una prueba contundente de los gravísimos daños causados por el Tratado está en los paisanos que se han ido a establecer en Estados Unidos, donde, además de los que van y vienen cada año, viven ya once millones de nacidos en México, la mitad de los cuales se ha ido en el curso de los últimos 13 años, los de vigencia del TLC, que lejos de traerles la prosperidad prometida por Carlos Salinas de Gortari, han sido de desempleo y más pobreza.

Los defensores del tratadismo arguyen que hoy los mexicanos podemos comprar vinos extranjeros más baratos o tenemos mayor surtido de bienes de consumo duradero, pero tales beneficios resultan mezquinos si se considera que recaen fundamentalmente en los sectores con más poder de compra, los cuales, por definición, son minoritarios.

Donde la aplicación del Tratado tiene tintes trágicos es en el agro, en el que apenas 6% de los campesinos son considerados “competitivos” por las autoridades mexicanas. En efecto, ese ínfimo porcentaje engloba a los productores de mercancías de alta demanda en el mercado de Estados Unidos, exportadores opulentos desde antes de firmarse el TLC. Lo terrible es que la abrumadora mayoría dedicada al monocultivo, la misma que ha visto agudizarse el deterioro de su nivel de vida en estos años, sabe que no tiene futuro al suprimirse todo gravamen al maíz y el frijol estadunidenses.

Con una patética mezcla de impotencia y cinismo, el secretario de Agricultura ha dicho que no nos preparamos para esta apertura. En efecto, los últimos gobiernos priistas y luego los panistas, de Salinas a Calderón, se han encogido de hombros ante el problema. Aquello de que no nos preparamos equivale a decir que no tomamos medidas ante nuestro suicidio.

Después del fraude electoral de 1988, Carlos Salinas de Gortari, en su afán de legitimarse, buscó la bendición de Washington por todos los medios a su alcance, entre otros, la firma del TLC. Los negociadores por la parte mexicana eran algunos tecnócratas improvisados que en la mesa exhibían una y otra vez su entreguismo apátrida, al extremo de que, con una sonrisa entre satisfecha y burlona, integrantes de la contraparte relataban que esa era una de las negociaciones más fáciles que habían afrontado.

Hoy conocemos el costo de aquella capitulación. Los enviados de Salinas anunciaron muy ufanos que habían sacado el petróleo de la negociación, aunque en todos estos años lo han malbaratado para cubrir su impotencia en el cobro de impuestos. Asimismo, dijeron que habían convenido el libre paso de mercancías y capitales, como si se tratara de dos economías en igualdad de circunstancias. Pero lo peor fue que, intencionalmente, para halagar al vecino, aceptaron dejar fuera el libre paso de personas, y ahora el problema nos estalla en la cara con el endurecimiento del racismo gringo que se expresa en la aprobación de leyes contra los migrantes y en la campaña electoral, donde los candidatos a la Casa Blanca compiten en su antimexicanismo. ¡Gracias, licenciado Salinas!

martes, 1 de enero de 2008

CUALQUIER PARECIDO CON 1910 ES MERA COINCIDENCIA



La imagen corresponde al diputado electo Carlos Barragán, explotador de niños.


Reforma, lunes 31 de diciembre de 2007

El cafecito del diputado
Roberto Zamarripa

Jesús Alberto Campos Hernández tiene seis años de edad. Está de vacaciones. Bueno, eso es un decir. Sus supuestas temporadas de recreo las pasa en una finca cafetalera en la Sierra Norte de Puebla donde corta grano de café para acumularlo en una cubeta que, cuando está repleta, pesa tres kilos. Con una cubeta rebosante de granos, Jesús Alberto gana cinco pesos. En 10 horas de labor puede llenar hasta 10 cubetas. El pago se lo dan a su papá, quien al final decide cómo repartirlo.

Jesús no conoce a su patrón o al dueño de la finca, aunque si quisiera conocerlo podría encontrarlo en el Congreso de Puebla a partir del 15 de enero. Se llama Carlos Barragán, ex alcalde del paupérrimo municipio de la Sierra Norte de Puebla, Xicotepec de Juárez. Apenas en noviembre, Barragán ganó la elección local que lo convirtió en diputado postulado por el PRI y el Partido Verde.

El niño Jesús Alberto, quien no llega ni al metro de estatura y va en primero de primaria, fue encontrado por el reportero Francisco Rivas durante una visita a las fincas cafetaleras de la Sierra Norte (Reforma, 28/12/07).

Rivas documentó las miserables condiciones de jornaleros en las fincas de Oro Verde, Santa Rosa, Los Mataderos, Las Águilas y la Finca Puebla. La mayoría son propiedades de los alemanes Neumann y de Martin Josephi. La finca Las Águilas es propiedad del priista Carlos Barragán.

El 16 de diciembre, 20 jornaleros poblanos y veracruzanos, varios de ellos niños, murieron al desbarrancarse un camión torton fletado por los dueños de las fincas y que transportaba amontonados a un centenar de trabajadores. Ese accidente recordó las condiciones en las que laboran los jornaleros del café.

Conforme el reporte de Rivas, en la Sierra Norte de Puebla la Finca Puebla de la empresa Neumann es conocida como "El reclusorio", dadas las condiciones de trabajo, mientras a la finca Oro Verde de Martin Josephi la llaman "el campo de concentración".

Carlos Barragán también fleta camiones para trasladar a los jornaleros. Como los dueños de otras fincas basa el corte del café en mano de obra barata a la que no le da prestación alguna y la mantiene como a principios del siglo pasado, en la lista de raya, de donde es descontado el uso de un petate cuando algún campesino se queda a dormir en el campo, el consumo de un plato de frijoles o el mismo transporte donde viajan amontonados.


La finca de Barragán está localizada a unos 10 kilómetros de La Ceiba, un poblado más cerca de Poza Rica, Veracruz, que de la capital poblana. Ahí ya no se distingue si el jornalero es veracruzano o es poblano. No se les pide ninguna prueba de identidad. Reciben un peso con 80 centavos por kilo recolectado y trabajan hasta 12 horas. En la finca de Barragán no hay dormitorios. Ahí cortan y se van. En la de los empresarios alemanes sí, pero son cuartos de seis por cuatro metros donde hay dos literas desvencijadas y unos petates. Si duermen se les descuentan 60 centavos y cada quincena se los borran de la lista de raya, según cuenta el reportaje de Francisco Rivas.

Tras el accidente del torton, la Secretaría del Trabajo de Puebla informó que inspeccionaría una de las fincas de los empresarios alemanes para saber las condiciones en las que laboran los jornaleros. Pero en su agenda no está revisar todos los campos de trabajo, menos el del diputado Barragán que ahora hasta fuero puede alegar para evitar ser castigado por la ilegalidad de contratar niños.

En la finca de Barragán se produce el café de la empresa conocida como Café Premier de Norteamérica (según dice la página de internet del propio político). Fue fundada en 1997 cuando Carlos tenía 24 años. Apenas el pasado 8 de diciembre cumplió 35. Cursó hasta la preparatoria y le ayudó desde adolescente a su papá Rigoberto en los negocios familiares. En el 2002, Barragán creó una empresa constructora llamada CARBASA que felizmente gana contratos de obra en el ayuntamiento de Xicotepec. En el 2005 fue electo alcalde de esa localidad, cargo al que renunció para lanzarse como candidato a diputado local.

Cuando el PRI presentó a sus candidatos a diputados en julio pasado, el presidente estatal tricolor, Valentín Meneses, dijo que esos aspirantes representaban al "nuevo PRI".

El "nuevo PRI" donde los gobernadores hacen tratos con pederastas y los diputados explotan a los niños.

Si la Suprema Corte coloca en la frente del gobernador de Puebla una estrella por su impecable comportamiento, por qué en la finca cafetalera de un diputado del tricolor no pueden explotar a niños jornaleros, pagándoles un peso por kilo de café recolectado, con jornadas de 12 horas sin descanso, trasladados en ataúdes rodantes a los campos y sus padres obligados a votar por el PRI el día de los comicios.


Total, los priistas poblanos dirán que son historias infantiles.









viernes, 28 de diciembre de 2007

lunes, 3 de diciembre de 2007

6 "MINISTROS" SEPULTARON A LA SCJN




Excélsior, 03-Dic-2007

Horizonte político
José A. Crespo

La ministra “preciosa”

En su nuevo libro, Memorias de una infamia, narra Lydia Cacho las tribulaciones que pasó durante su secuestro, ordenado por Mario Marín, el góber mafioso. Un trayecto en coche, de Quintana Roo a Puebla, que duró varias horas. “Esto es ilegal, es un secuestro, no me dejaron ver a mi abogada, necesito mis medicamentos, no vi la orden de aprehensión”, reclamó ella a sus captores. “Qué derechos ni qué chingadas… A callar, pendeja”. En efecto, estaba a merced de los esbirros de Marín, por lo cual se hallaban en grave riesgo, conociendo cómo se arreglan ese tipo de asuntos en las repúblicas bananeras. Lydia solicitó ir al baño. “Al entrar en el pequeño baño, él (uno de sus captores) se me pega a mi espalda, rozando su vientre a mis nalgas. Intento quitarme, pero él me toma el cuello y me dice: ‘Tan buena y tan pendeja. ¿Para qué te metes con el jefe?’... Pone su mano en mi seno izquierdo y me aprieta hacia sí: siento en el homóplato su arma, me lastima y se lo digo. ‘¿Te gusta la pistola, periodista?’” Lydia responde: “Por favor, déjeme entrar (al baño)”. “‘¿Qué me das?’ replica el esbirro apretando más sus genitales a mí”. Después, otro de sus secuestradores saca su arma y le dice “‘¿Te gusta meterte con hombres de verdad?’… Toma su arma y me la pone en los labios. ‘Abre la boquita’. Haciendo movimientos semicirculares mete más el arma”. “‘Si toses se dispara’ (la periodista estaba agripada). Sigue jugueteando un rato con la pistola en mi boca, la mete y la saca y hace comentarios de índole sexual”. “École, que se dispara”, bromea. “Baja el arma dice Lydia y la pasa en semicírculos por mis senos… Con una mano jala mi pierna derecha y la abre. Rápidamente baja el arma y la pone entre mis piernas. Me ordena que la abra más, pero me resisto”. “Ya ves le aclara el agresor, esto te pasa por andar inventando que el jefe se mete con niñitas”. Poco después, el policía “comienza a bajar el cierre de mi pantalón. Siento una incontrolable humedad en los pantalones” (tras horas de no haber podido ir al baño). Después la “invitan” a dar una “nadadita” en el mar, de noche, lo que implicaba la posibilidad de que “accidentalmente” se ahogara. Por la oscuridad, claro. Al advertirle Lydia a uno de sus captores que podría estar metiéndose en un lío legal, “empieza a contar anécdotas de todas la veces que les han denunciado ante Derechos Humanos, pero comentaban que no servía de nada”. Tenían razón, ahora sabemos que ni siquiera la Suprema Corte sirve de nada al tratarse de atropellos cometidos por las mafias políticas.

Estas y otras vejaciones que constituyeron el “coscorrón” que Marín le dio a Cacho, no fueron creídas por el ministro Salvador Aguirre Anguiano (le cree más a Marín, hombre probo como el que más). Y a la ministra Olga Sánchez Cordero le pareció que no eran violaciones a las garantías individuales “ni graves ni leves”, por lo cual decidió exonerar al cacique de Puebla. Extraño que en su condición de mujer no tenga la sensibilidad para valorar lo que para una mujer pueda representar el tipo de vejaciones a que fue sometida Lydia. A partir de ahora, gobernantes, funcionarios, policías, esbirros y otros ejemplares del zoológico político-policial saben que pueden violentar impunemente los derechos humanos. ¿Qué se requería para que doña Olga considerase que se violaron garantías individuales? ¿Tuvo que haber una penetración vaginal con la pistola del esbirro? ¿Tuvo que habérsele disparado el arma? ¿Tuvo que haber habido una “nadadita”? Si algo semejante le llegara a ocurrir a la ministra, ¿pensaría todavía que tales vejaciones no violentan las garantías individuales? Y, sobre todo, ¿qué la hizo cambiar el sentido de su voto? ¿Recibió un telefonazo de Kamel Nacif declarándola la “heroína de esta película”? ¿O vino de mucho más arriba? Sólo le faltó declarar que Lydia simplemente padece una “gastritis mal cuidada”. Mujeres como Lydia Cacho despiertan esperanzas de que este país puede cambiar. Mujeres como Sánchez Cordero abortan tales esperanzas. Hasta las celadoras de Lydia en Puebla fueron más solidarias que la ministra que, diciéndose defensora de su género, en realidad traicionó a su género.

Uno de los agresores de Lydia presumía de su impunidad al recordarle: “A mí me cuida mi jefe, a usted, ¿quién la protege?” “Nadie” respondió Lydia. Tenía razón. Nadie la protegía y nadie la protege ni siquiera las ministras de la Corte. Como tampoco a ningún otro ciudadano de a pie ni a periodistas independientes. Recordemos que el “coscorrón” a Lydia fue una lección de Marín “para que aprendan otros y otras”. Esto sí que fue un golpe a la libertad de expresión. A partir de ahora, los llamados del gobierno para que la ciudadanía coopere en el combate al crimen organizado resultan ridículos. ¿Quién va a hacerlo, para quedar después totalmente desamparado por la “justicia” mexicana? Con su decisión, la Corte propinó un duro revés a nuestra ilusa aspiración democrática. Y se asestó también un golpe a sí misma. Lástima. Iba bien.

No debe olvidarse tampoco que Felipe Calderón dio un giro de 180 grados: de exigir juicio político a Marín, le prodigó después su respaldo institucional, prohibiendo a su partido recordar el asunto en los recientes comicios. “Hey, por ahí no”, dice Manuel Espino que le dijeron desde Los Pinos. La propuesta legislativa de incorporar los derechos humanos a rango constitucional, después de esto, se ve como una broma de mal gusto. Con su decisión, la Corte dio indirectamente la razón a Andrés López Obrador y muchos otros ciudadanos y agrupaciones (incluidas las guerrillas) que piensan que nuestras instituciones presentan un grado avanzado de putrefacción.

martes, 20 de noviembre de 2007

PAGO DE FAVORES DEL PELELE AL PRECIOSO

Diario Cambio de Puebla, martes 20 de noviembre de 2006

http://www.laquintacolumna.com.mx/2007/noviembre/politica/pol_191107_sel_delgado.html

La impunidad prevalecerá gracias al acuerdo entre Marín y Calderón

Considera el periodista Álvaro Delgado, analista de la revista Proceso

Selene Ríos Andraca


El avasallante triunfo del PRI el pasado 11 de noviembre en las urnas, es resultado de la guerra intestina entre los panistas, que ha generado el envilecimiento de los procesos internos para la designación de candidatos, y la estructura estatal que operó a favor del tricolor, considera

Después del triunfo de Mario Marín Torres en las elecciones del pasado 11 de noviembre, los mexicanos pueden estar seguros que aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) lo declare responsable de violar los derechos fundamentales de Lydia Cacho Ribeiro, la impunidad prevalecerá gracias al acuerdo mafioso entre el mandatario y el presidente Felipe Calderón Hinojosa.

En entrevista con Cambio, el periodista de Proceso y especialista en Acción Nacional, Álvaro Delgado aseguró que la falta de legitimidad de Felipe Calderón al frente del Poder Ejecutivo federal ha llegado a tal extremo que está permitiendo que en las entidades se consoliden cacicazgos encabezados por gobernadores.

El autor de El Yunque, El ejército de Dios —ambas obras basadas en la organización de ultraderecha enquistada en las filas del Partido Acción Nacional— y El Engaño. Prédica y práctica del PAN habló de los elementos que llevaron al PAN a la gran debacle electoral, en entidades como Puebla, Oaxaca, Tamaulipas, Yucatán y Veracruz.

El primer ingrediente del avasallante triunfo del PRI el pasado 11 de noviembre en las urnas poblanas fue el mafioso pacto Calderón-Marín; el segundo fue la guerra intestina entre los panistas que ha generado el envilecimiento de los procesos internos para la designación de candidatos y, el tercero, la estructura estatal que operó a favor del tricolor.


Maridaje Calderón-Marín

Las elecciones del 2 de julio del 2006 y la del 11 de noviembre del 2007 en Puebla, son la prueba del pacto entre el gobernador Mario Marín y el presidente Felipe Calderón. El primero con un problema de gobernabilidad por su participación en la encarcelación de la periodista Lydia Cacho y el segundo con un problema de legitimidad por imponerse con el apoyo del Instituto Federal Electoral (IFE) y la Presidencia de la República —encabezada entonces por Vicente Fox Quesada— sobre Andrés Manuel López Obrador.
En ese contexto, Álvaro Delgado comentó: “En Puebla, no hay duda, del canje de impunidad por legitimidad el año pasado, ahora se expresó con el avasallamiento de Marín al PAN y con la absoluta complacencia de Felipe Calderón, obviamente éste por su debilidad y su urgencia de legitimidad, y su necesidad que haya reformas mediante las cuales quiere obtener la legitimidad, está a expensas de gobernadores como Marín y como Ulises Ruiz. Es inaudito que en México estén llevándose a cabo elecciones tan sucias y que no pase nada.”

Para el periodista del semanario político más importante de México, a Mario Marín Torres y a sus 26 diputados locales recién electos la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en torno a la violación de las garantías de Lydia Cacho les dará risa.


“La Corte puede decir misa y no pasará nada. De la misma manera que si la Corte le dice al Congreso de la Unión que proceda contra la procuradora, el magistrado presidente, no pasará nada. No hay que olvidar que Calderón es legalmente el jefe de las instituciones, y que tiene un papel fundamentalmente político en este caso.”

En tono irónico, Delgado aseveró: “Es más, Marín puede aspirar a ser presidente de México… Es un gobernador exitoso, dispone de enormes recursos económicos, tiene una ‘aprobación contundente’ de sus gobernados.”

Y aunque en la elección del 11 de noviembre haya prevalecido el abstencionismo —50 por ciento, según el Instituto Electoral del Estado, más del 60 por ciento, según encuestadoras— “Marín puede decir que no fueron a votar porque no quisieron”.


“El pacto Marín-Calderón y el canje de votos por impunidad es parte de la involución tan grave como la que está padeciendo el país, que solamente está fortaleciendo los cacicazgos estatales como el que encabeza Marín en Puebla, Ulises Ruiz en Oaxaca, Fidel Herrera en Veracruz, Eugenio Hernández en Tamaulipas, son pésimas noticias para el país, enclaves autoritarios que se fortalecerán para las intermedias del 2009 y las siguientes del 2012 y con el sometimiento de las instituciones en sus estados y también de las federales, y ello, no abona a la democracia. Considero que hay una involución autoritaria fomentada por el presidente Felipe Calderón, quien carece de legitimidad para ostentar el cargo.”


La guerra intestina del PAN

Para el especialista de la ultraderecha en México, una de las fatales decisiones que tomó el PAN poblano fue la designación de Antonio Sánchez Díaz de Rivera como el abanderado a la Presidencia Municipal.

“El PAN es un partido que se ha degradado, que ha envilecido su propio proceso de selección interna de candidatos y de dirigentes, porque se ha impuesto la lógica de facción y de poder. El caso específico en Puebla ocurrió con Antonio Sánchez Díaz de Rivera. Los poblanos simpatizantes del PAN y antagonistas de este partido fueron testigos de lo que pasó y fue un elemento de esta derrota.”

Y aunque la dirigencia estatal hubiera ungido a Ana Teresa Aranda, ex secretaria federal de Desarrollo Social, como la abanderada a la alcaldía capitalina, Felipe Calderón la hubiera sacrificado por legitimidad y sus reformas de Estado.

“Quizá Aranda hubiera hecho una campaña más estridente y hubiera concitado un apoyo de los panistas que no tuvo Sánchez Díaz de Rivera, pero aquí, de cualquier modo hubiera resultado semejante, con este pacto mafioso entre Calderón y Marín. Calderón hubiera sacrificado a Aranda de la misma manera en que sacrificó en Yucatán a Xavier Abreu, y también en alguna medida se sacrificó a Salvador López Orduña en Michoacán.”

En su nueva obra denominada El Engaño. Prédica y práctica del PAN —que circulará en los próximos días en los estantes de Puebla— Álvaro Delgado dedica un capítulo al proceso interno del PAN, mediante el cual se designó al ultraderechista Antonio Sánchez Díaz de Rivera como el abanderado y cómo este proceso interno afectó en la votación del 11 de noviembre.

El periodista consideró que lo ocurrido en las elecciones: “Es la mafia política y Calderón y Marín la representan en sus respectivos ámbitos. En los próximos días circulará mi tercer libro El Engaño. Prédica y práctica del PAN, y uno de los capítulos es Puebla, de manera específica el proceso interno del PAN en Puebla, capital, para quien quiera explicarse porqué perdió de manera tan rotunda, hay que remitirse lo que ocurrió en la interna. Obviamente, el libro es más amplio, pero viene una explicación de la degradación interna y de los pactos mafiosos que van más allá de las dirigencias locales. En ese sentido, la responsabilidad de Calderón es inobjetable.”

—¿Qué pasó con Acción Nacional, por qué esta derrota?— se le preguntó a Álvaro Delgado.

—Lo que le está pasando al PAN de Puebla le está pasando al PAN en todo el país. Le ha pasado por decisiones propias y por decisiones externas. El PAN es un partido que se ha degradado, que ha envilecido su propio proceso de selección interna de candidatos y de dirigentes, porque se ha impuesto la lógica de facción y de poder. El caso específico en Puebla ocurrió con Antonio Sánchez Díaz de Rivera. Los poblanos simpatizantes del PAN y antagonistas de este partido fueron testigos de lo que pasó y fue un elemento de esta derrota. Hay otro elemento que no podemos perder de vista: la capacidad de echar andar la estructura gubernamental. Hoy las elecciones no se dan entre partidos y candidatos, sino entre aparatos, que significa la utilización de estructura gubernamental a favor de un partido. Esto sucedió en Puebla a favor del PRI, como ocurrió en Tamaulipas, Veracruz, Durango y Chihuahua. Pero también lo hizo el PAN en California y un tercer elemento el pacto mafioso entre Felipe Calderón y Mario Marín.

—¿Estás en esta lógica en que Marín dejó ganarse en las federales y negoció impunidad en la Suprema Corte?

—¡Por supuesto! No sólo por lo que ocurrió el domingo en Puebla. El antecedente es Veracruz, Tamaulipas y Yucatán, y no en un arreglijo público (palabras de Manuel Espino en una entrevista con el periodista, Proceso 1620), pero el PRI transformado en aparato gubernamental, gana. Igual que el aparato en Baja California aplastó a Hank, un impresentable candidato priista. En Puebla, no hay duda, el canje de impunidad por legitimidad el año pasado, ahora se expresó con el avasallamiento de Marín al PAN y con la absoluta complacencia de Felipe Calderón, obviamente por su debilidad y su urgencia de legitimidad, y su necesidad que haya reformas mediante las cuales quiere obtener la legitimidad, está a expensas de gobernadores como Marín y como Ulises Ruiz. Es inaudito que en México estén llevándose a cabo elecciones tan sucias y que no pase nada.

—¿Independientemente del pacto Marín-Calderón, influyó en la elección la mala designación de candidatos a diputados que dejó a Marín con un Congreso a sus pies, que posiblemente sea presidido por el hermano del mandatario?


—Es que ése es el asunto. La batalla no era por la alcaldía. A Marín le importaba controlar el Congreso. Por más que la Corte resuelva que se someta juicio político a Marín, nada ocurrirá, a Puebla, a Marín y a sus 26 diputados les da risa lo que la Suprema Corte resuelva. Por la sencilla razón de que por una parte puede alegar que la elección fue un referéndum a su gobierno y además tiene la fuerza institucional para no permitirlo.

—¿Prevés que la Corte considere que el gobernador fue parte de la confabulación contra Lydia Cacho?

—Sí. ¿Y qué? La Corte puede decir misa y no pasará nada. De la misma manera que si la Corte le dice al Congreso de la Unión que proceda contra la procuradora, el magistrado presidente, no pasará nada. No hay que olvidar que Calderón es legalmente el jefe de las instituciones, y que tiene un papel fundamentalmente político en este caso. Es más, Marín puede aspirar a ser presidente de México…

—No digas eso…

—Es un gobernador exitoso, dispone de enormes recursos económicos, tiene una ‘aprobación contundente’ de sus gobernados…
—Pero hubo casi 60 por ciento de abstencionismo…

—¿Y qué? Marín puede decir que no fueron a votar porque no quisieron. Obviamente, se trata de una involución tan grave como la que está padeciendo el país. El fortalecimiento de cacicazgos estatales como el que encabeza Marín en Puebla, Ulises Ruiz en Oaxaca, Fidel Herrera en Veracruz, Eugenio Hernández (en Tamaulipas), son pésimas noticias para el país, enclaves autoritarios que se fortalecerán para las intermedias del 2009 y las siguientes del 2012 y con el sometimiento de las instituciones en sus estados y también de las federales, y ello, no abona a la democracia. Considero que hay una involución autoritaria fomentada por el presidente Felipe Calderón, quien carece de legitimidad para ostentar el cargo.

jueves, 8 de noviembre de 2007

TRAS DE RATEROS... INEPTOS

Excélsior, 08-Nov-2007

Tabasco: ¿filantropía o Estado?
Humberto Musacchio

La tragedia de Tabasco ha movido a mexicanos de todos los sectores sociales a tender la mano a quienes están en desgracia. Lo ocurrido en la tierra de Carlos Pellicer ha despertado una amplia solidaridad que muestra el grado de cohesión que mantiene nuestra sociedad pese a la tremenda e injusta desigualdad económica que encona las diferencias de clase.

La sociedad mexicana ha respondido y responde bien, muy bien. Lamentablemente, no puede decirse lo mismo de las autoridades, especialmente de las federales, que deambulan entre el desconcierto y la desesperación, lo que no ha escapado al ojo certero de muchos caricaturistas, quienes pintan a Felipe Calderón con el agua al cuello y lanzando un desgarrador grito de auxilio.

En efecto, en los últimos días, una y otra vez Felipe Calderón ha pedido a los mexicanos ayuda para los damnificados de Tabasco, que mucho la necesitan en esta hora. Sin embargo, la función de un gobernante no es exhortar a la filantropía, sino poner en juego los múltiples mecanismos de que dispone el Estado.

La solidaridad social debe ser siempre bienvenida, pero ya se sabe que las respuestas de fondo para las catástrofes están en manos de quien gobierna, y esas respuestas pasan por medidas de orden asistencial, político, fiscal, legal y constitucional. Es muy bueno que quienes tienen algo lo compartan con sus semejantes, pero es mejor que se cobre, a quienes tienen riqueza excesiva, los impuestos suficientes para contar con recursos que permitan, no sólo paliar problemas, sino resolverlos.

Es lamentable que los gobernantes de un país desconozcan los recursos de que disponen. Es igualmente triste que los legisladores ignoren la razón por la que ocupan un lugar en el Poder Legislativo. A lo más que llegaron en estos días fue a lavar un poquito su conciencia mediante su óbolo a la causa tabasqueña. Ignorantes de las facultades de que disponen, pretenden resolver con limosnas lo que han sido incapaces de afrontar como representantes populares.

México es un país de baja —bajísima— recaudación fiscal. Reformas van y reformas vienen, pero la captación hacendaria sigue siendo paupérrima. La más reciente modificación a las disposiciones fiscales representa —si el gobierno es capaz de cobrar impuestos— menos de un punto porcentual del producto interno bruto, cuando lo cierto es que se requiere elevar la captación por lo menos diez puntos si queremos empezar a resolver los grandes problemas nacionales, lo que implica un crecimiento de la economía muy superior al aumento de la población.

No es la primera vez que Tabasco sufre el embate de los fenómenos naturales. Ocurrió en 1956, cuando era todavía una entidad rural. Sucedió a fines de los años noventa y, sin que se haya asimilado la experiencia, otra vez las aguas vuelven a arruinar campos de cultivo y a anegar centros de población.

Las explicaciones oficiales suenan a pretextos: que si la precipitación fue mayor de lo esperado, que ante la naturaleza no hay previsión que valga, que las lluvias se adelantaron a las obras en curso, en fin, que desde que se inventaron los pretextos se acabaron los gobernantes ineptos y ladrones.

Lo cierto es que, desde hace varios años, se asignan partidas federales para desviar cauces, levantar diques y evitar tragedias. Lo que no se ve es que tales obras se hayan construido. Por eso, al desfogar la Comisión Federal de Electricidad la presa Peñitas se lanzó sobre las partes bajas de Tabasco un caudal que incrementó la crecida de otros ríos y, junto con la precipitación pluvial, convirtió en tragedia el exceso de agua.

De seguir los desatinos como hasta ahora, nade puede garantizar que el actual gobierno federal llegue al término del sexenio. No se puede encabezar la administración pública con tanta ignorancia y tantos pasos en falso. Su colosal ineptitud no alcanza a taparla ni siquiera la renovada campaña mediática en contra de Andrés Manuel López Obrador, como si éste fuera el culpable de las lluvias.

Estamos ante un caso de raterías y complicidades punibles de autoridades de hogaño y antaño. Si había dinero y no se hicieron las obras hay responsables que deben pagar las consecuencias de su indolencia o su corrupción. Alguien debe explicar por qué José Luis Luege Tamargo fue nombrado director general de la Comisión Nacional de Agua si carece de formación profesional —es ingeniero químico y sus más recientes chambas antes de meterse a político fueron en la metalurgia—, lo que explica su completa inutilidad en el cargo y ante la actual situación.

Es obvio que Acción Nacional carece de cuadros para manejar la administración pública, pero es del todo reprobable que para cargos de alta complejidad técnica se recurra a politicastros que nada tienen qué ver con el perfil demandado. Hay mexicanos que más allá de los partidos poseen las capacidades necesarias para ocupar los cargos de mayor exigencia técnica. Ya es hora de que Calderón empiece a poner orden en su casa y se haga de colaboradores más aptos que los petimetres que lo rodean.

ESTO SE LLAMA TENER POCA MADRE

El Universal, jueves 08 de noviembre de 2007

Tabasco: Secretarios atienden emergencia entre lujos
Alberto Morales y Roberto Barboza

Disfrutan de canapés y vino en hoteles 5 estrellas, a diferencia de damnificados

VILLAHERMOSA, Tab.— Los secretarios de Gobernación (Segob), Francisco Ramírez Acuña, y de Desarrollo Social (Sedesol), Beatriz Zavala Peniche, duermen, comen y despachan en hoteles de cinco estrellas, de Gran Turismo, en esta capital.

Los funcionarios federales se trasladaron desde el 31 de octubre pasado para atender la emergencia provocada por las inundaciones en esta entidad, que dejó un millón de damnificados, según cifras del gobierno del estado de Tabasco.

A diferencia de miles de tabasqueños que duermen y viven hacinados en albergues, con carencias e incomodidades, los inmuebles en la zona Hotelera de Tabasco 2000 no sufrieron anegaciones.

Canapés, vino y batas

Canapés, vino tinto de cortesía, arreglos frutales; batas de baño y pantuflas; así como shampoo y crema para baño de la exclusiva marca Bvlgari, son algunos de los enseres que las empresas de servicios turísticos ofrecen a sus clientes.

En el Camino Real se hospeda el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña; así como el staff de funcionarios que lo acompañan.

El costo de las habitaciones va de los 2 mil pesos por habitación sencilla la noche por persona, a los 4 mil 414 pesos por la Master Suite, que cuenta con una pequeña sala. Se ubica en el Piso Club, que por las tardes ofrece canapés, una copa de vino blanco o tinto, bata, pantuflas, dos prendas de lavandería; así como enseres de la marca Bvlgari como cortesía.

Abasto de agua, gas y luz

La dirección general de este hotel informó que para tranquilidad de sus huéspedes, cuenta con su propia cisterna de agua con capacidad de 700 mil litros, suficiente para poder operar por tiempo indefinido.

En un memorandum a sus huéspedes, la dirección general del hotel Camino Real aseguró que sus reservas de gas y diesel para los servicios de cocinas y plantas de luz, están llenas y que en caso de interrupción en el servicio eléctrico, tienen la capacidad de operar hasta por una semana.

Sedesol despacha en Quinta Real

Beatriz Zavala Peniche, secretaria de Desarrollo Social, además del equipo de colaboradores que la acompañan, se hospeda en Quinta Real, un exclusivo hotel Ressort Gran Turismo, ubicado en la avenida Paseo Usumacinta, en la zona conocida como el fraccionamiento La Choca.

El ostentoso inmueble cuenta con 114 suites de lujo decoradas estilo californiano, cada una con muebles de madera y lujosos baños de mármol.

La noche por persona en este hotel cuesta 3 mil pesos para las habitaciones Master y Gran Clase. Además, cuenta con una suite presidencial de 14 mil pesos la noche.

Se constató que el secretario de Gobernación despachó ayer en el restaurante La Ceiba, del hotel Hayatt, de cinco estrellas, pero categoría Business Class, donde citó al vicealmirante Sergio Lara Montillano, responsable del comando de operación de rescate aéreo, acuático y terrestre, con sede en la ciudad deportiva de Villahermosa, Tabasco.

En ese hotel, Laura Gurza Jaidar, jefa de la Unidad de Coordinación General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, atendió a los representantes de la Federación de la Cruz Roja Internacional.